D.B. Chocolate Valentino cake con helado de tutti-frutti rojo y ricotta


Ya soy una Daring Baker!!!
Este es mi primer reto con las horneadoras atrevidas y la verdad es que ha sido bastante fácil y el resultado ha sido estupendo.
The February 2009 challenge is hosted by Wendy of WMPE's blog and Dharm of Dad ~ Baker & Chef.
We have chosen a Chocolate Valentino cake by Chef Wan; a Vanilla Ice Cream recipe from Dharm and a Vanilla Ice Cream recipe from Wendy as the challenge.

El reto, propuesto por Wendy y Dharm, consistía en hacer un pastel de chocolate sin harina "Chocolate Valentino Cake" y acompañarlo de un helado a nuestra elección. Enseguida decidí que el helado sería un tutti-frutti aprovechando las frutas secas rojas (fresas, cerezas y frambuesas) que me sobraron de Navidad y que estaban deliciosas y pensé que estaría bien que la base del helado fuera la ricotta, así quedaría bien blanco para hacer contraste con el rojo de las frutas y el casi negro del pastel.
Aproveché para hacerlo el día de S. Valentín y empecé por el helado un día antes...

Helado de tutti-frutti rojo y ricotta

Para la base del helado me inspiré en una receta de cannela, pero sustituí el limoncello original por kirsch que pensé que iría mejor con las frutas rojas.
Estos son los ingredientes:
-250 gr. de queso ricotta
-200 gr. de nata para montar
-una pizca de sal
-70 gr. de azúcar
-4 cucharadas de kirsch
-frutas rojas secas cortadas en trocitos.

La preparación es muy sencilla:
Se bate el queso con el azúcar el licor y la pizca de sal.
Se monta la nata y se une delicadamente con el queso, se añaden las frutas y se mezcla.
Se mete en una fiambrera y se guarda en el congelador, a las dos horas se saca y se remueve bien.
He llenado con parte de esta mezcla unos molde para bombones con forma de corazón para usarlo como decoración.



Pastel de chocolate "Valentino" sin harina

Este pastel es realmente fácil de hacer y resulta riquísimo, no lleva harina, pero tampoco azúcar, así que su sabor depende del chocolate que usemos, podemos elegir el que más nos guste, con mayor o menor porcentaje de cacao o usar chocolate con leche si no nos gusta tan fuerte. Yo le puse una tableta de chocolate con frambuesa que le dió un sabor especial, aunque sin esconder el del chocolate.
Estos son los ingredientes:
-275 grs. de chocolate (yo le puse 125 de chocolate 75% con frambuesa y 150 de chocolate 50%)
-90 gr. de mantequilla
-3 huevos (claras y yemas separadas)

Así se hace:
Poner el chocolate y la mantequilla en un bol y derretirlos al baño maria sin que el fondo del recipiente toque el agua. Mezclarlo mientras se derrite y después dejar enfriar la mezcla.
Mientras la mezcla se enfría, preparar el molde o moldes untandolos con mantequilla ( yo lo he hecho en un molde de corazones individuales de silicona, con estas cantidades me han salido 8 corazones y tres pastelitos más.
Batir las claras hasta que se le formen picos, pero sin que lleguen a estar duras, pues si nos pasamos en el batido el pastel quedará seco.
En otro cuenco batir las yemas y añadirlas a la mezcla de chocolate ya enfriada.
Añadir 1/3 del batido de claras al chocolate y amalgamarlo, añadir el resto de las claras y unirlo con cuidado, sin batir para que no se bajen.
Poner la mezcla en los moldes llenándolos solo hasta 3/4 de su capacidad e introducirlos en el horno precalentado a 190º. Hornearlos durante unos 18 minutos, aunque es conveniente comprobar la cocción un poco antes con una aguja, en el momento en que salga limpia, aunque se note un poco húmeda se debe sacar pues el pastel no debe quedar seco.
Se deja templar un par de minutos y se desmolda, dejándolo enfriar completamente sobre una rejilla.

Para montarlo dibujé en el plato unas lineas con mermelada de frambuesa diluida con un poco de agua, puse un corazón de pastel y sobre él un corazón de helado, al lado un par de cucharadas más de helado y lo salpiqué todo con un poco más de mermelada...el resultado fué extraordinario!
El pastel tenía una textura y un sabor buenísimos y el helado le aportaba una ligereza y un frescor muy agradables.
Un reto estupendo...ya estoy deseando conocer el siguente!
Podeis ver lo que han hecho las demás DB pinchando aquí

Crema de remolacha



Esta no es más que una simple crema de verduras, pero con un color y un sabor estupendo. Nunca había probado la remolacha más que en ensaladas, pero cuando ví la crema de Arantza, me apeteció un montón probarla, y el resultado ha sido genial, para hacerla muy a menudo. Esta es mi forma de hacerla, pero cada uno la puede hacer con su propia receta de crema de verduras. Seguro que siempre sale buenísima.

En una cacerola sofrío bien una cebolla y uno o dos puerros, cuando empiezan a estar doraditos le agrego unas patatas cortadas a trozos y un par de remolachas también a trozos, lo cubro todo con agua, le echo sal y lo dejo cocer hasta que las patatas y la remolacha están tiernas.
Aparto un poco de agua para que quede más bien espeso y poder aclararlo luego a nuestro gusto, si nos queda aguado desde el principio es más difícil de arreglar. Se bate todo con una batidora eléctrica, si tenemos de brazo lo podemos hacer en la misma cacerola, si vemos que está muy espeso le vamos echando un poco del agua reservada.
Finalmente lo pasamos por un tamiz o un colador para que quede bien fino.
Al servirlo ponemos una cucharadita de nata agria en cada plato...Está riquísima!

Venecianas a la crema de limoncello


Hay un par de blogs italianos que sigo regularmente, no para buscar recetas de "cocina italiana", sino por lo maravillosamente que explican las recetas de pan y bollería. Se lo toman realmente en serio y le dan todo el tiempo que necesitan para los distintos levados, nosotros sin embargo, si nos dicen que hay que empezar dos días antes a hacer la masa de la pizza, pensamos que se han vuelto locos...bueno, a lo que iba, que estas venecianas las encontré en el blog de Paoletta, una verdadera maestra del "lievito", la "frolla" y todas esas cosas que tan bien hacen los italianos además de la pasta.
Estos bollitos, además de preciosos son deliciosos, con esa crema con sabor a limón tan rica. Con estas cantidades sale bastante cantidad, a mi me salieros 12 ó 13, después de guardar una parte de la masa en el congelador, así que pienso que mejor hacer la mitad de las cantidades si no son para muchas personas.



Estos son los ingredientes:

Para la crema de limoncello:
-200 ml. de leche
-50 ml. de limoncello
-1 huevo
-75 gr. de azúcar
-40 gr. de harina

Para las venecianas:
-250 gr. de harina normal
-250 gr. de harina de fuerza
-200 ml. de leche
-2 huevos
-100 gr. de mantequilla
-75 gr. de azúcar
-5 gr. de sal
- la corteza rallada de un limón sin tratar
-12 gr. de levadura de panadería fresca.
-una yema y un poco de leche para barnizarlas.



Así se hacen los bollitos:
Amasar el día anterior por la tarde todos los ingredientes a mano o en la máquina del pan, programa de masa levada, añadiendo la mantequilla en último lugar, cuando los demás ingredientes ya están amalgamados. Dejar a temperatura ambiente en un cuenco durante unos 50 minutos, después cubrirlo con papel film y dejarlo en el frigorífico hasta la mañana siguiente.
Cuando lo saquemos del frigo, dejarlo a temperatura ambiente durante una hora, después volcarlo sobre la encimera bien enharinada, darle una forma más o menos redonda y empezando por la parte más alejada de nosotros, coger por el borde la masa, estirarla y plegarla sobre la bola, irla girando y haciendo la misma operación por todo el borde, hasta que la hayamos girado los 360º, esto le da firmeza a la masa y hace que los bollos suban en vertical.
Se deja reposar unos 15 minutos y se corta en porciones de unos 50-55 gr..Se les da forma de bolas y se pintan con la yema y un poco de leche batidos. Se dejan reposar unos 20 minutos.
Pasado este tiempo con unas tijeras se les hacen unos cortes en forma de cruz en la parte superior y con ayuda de una manga pastelera se llenan de crema las aberturas que se forman.
Se dejan reposar aún una media hora y se hornean a 180º hasta que estén doraditos.
Espolvorearlos abundantemente con azúcar glas.

Así se hace la crema:
Poner en un cazo la leche y el limoncello y llevarlo casi a ebullición. Mientras batir el otro cazo el huevo con el azúcar, añadir la harina tamizada y mezclar bien.
Echar sobre esta mezcla la leche caliente sin dejar de remover y volverlo a poner a fuego bajo moviéndolo hasta que espese (unos 3 minutos). Dejar enfriar y si no se va a utilizar inmediatamente guardarla en el frigorífico cubierta con un plástico de cocina tocando la superficie de la crema para que no se forme costra.

Panecillos de hamburguesa...



...o de hot dog, o de lo que nos apetezca...
Estos panecillos están realmente ricos, tiernecitos pero firmes, seguro que no se quedan blanduchos con el jugo de las hamburguesas, pueden congelarse ya formados antes de fermentar, o una vez horneados, envueltos en papel de aluminio y en una bolsa, para consumirlos solo tendremos que sacarlos del congelador y meterlos en el horno a 180º aún envueltos en el aluminio durante unos 10 minutos. De todas formas, yo los metí en una bolsa de plástico y se conservaron estupendamente hasta después de tres días.
Para la decoración se pueden usar las semillas que más nos gusten, a mi me encantan las de amapola, pero están igualmente ricos con sésamo, pipas de girasol, comino, etc...lo mejor es hacerlos variados y que cada uno elija su preferido.
La receta la encontré en el blog de Sandra, mi panadera favorita.



Los ingredientes son estos:
-600 gr. de harina de fuerza
-180 gr. de leche
-150 gr. de agua
-1 huevo
-30 gr. de mantequilla o margarina, o 2 cucharadas soperas de aceite
-1 y 1/2 cucharadita de café de levadura de panadería instantánea
-1 cucharadita de café de sal
-1 cucharada sopera de azúcar (yo le he puesto algo menos)
Así los he hecho:
Se ponen todos los ingredientes en la cubeta de la máquina del pan y se lanza el programa de masa levada ( naturalmente se puede amasar a mano)
Cuando termine el ciclo y la masa haya subido, se enharina la encimera y se echa la masa sobre ella, se aplasta ligeramente con la palma de la mano y se divide con un cuchillo en diez trozos de unos 100 gr. cada uno, se forman unas bolas y se dejan reposar tapados unos 10 minutos.
Mientras se preparan en diferentes platos las semillas que queramos poner sobre los panecillos, se vuelven a redondear las bolas, si los queremos para hot dogs se moldean en forma de panecillos, se pinta la parte superior con agua con ayuda de un pincel o un papel de cocina y se presiona la parte superior sobre las semillas para que queden bien cubiertos, se dejan reposar sobre una placa de horno recubierta de un papel sulfurizado, se cubren con un trapo o plástico de cocina y se dejan reposar durante una hora.
Pasado este tiempo se calienta el horno a 200º y se pone una placa honda vacía en la parte más baja del horno.
Metemos la placa con los panecillos y echamos un vaso de agua sobre la placa vacía ya caliente, así se forma una buena cantidad de vapor que ayuda a la masa a subir.
Se hornean durante 15-20 minutos hasta que estén dorados.
Advertencia: después de probarlos se hace difícil comprar una bolsa en el súper...


La más ligera, rápida y fácil, pero no por eso menos deliciosa tarta de manzana.


hemc 30 - manzana

¿Qué podría hacer para participar en el hemc de este mes dedicado a las manzanas? Pues hay montones de cosas que se pueden hacer con este maravilloso fruto, uno de los más usados en la cocina. Bizcochos, buñuelos, tartas, compotas, salsas...las opciones son incontables, podía haberle echado imaginación y hacer algo sorprendente, o ponerme a rebuscar algo muy elaborado, pero en realidad lo primero que me vino a la cabeza fué esta tarta de manzana que he hecho montones de veces y que es tan sencilla y fácil de hacer como agradable y fácil de comer...recuerdo que una vez que la hice me la comí yo sola casi entera...!




Tarta de manzana al romero

Los ingredientes son tan sencillos como :
-1 plancha de hojaldre
-2 manzanas de la variedad que nos guste (yo he usado Golden)
-azúcar
-mantequilla
-romero
-un poco de zumo de limón.

Y el modo de hacerlo tan fácil como:
Poner la plancha de hojaldre en una placa de horno recubierta de un papel de horno, o si queremos la podemos poner en un molde de tarta. Pincharla con un tenedor por toda la superficie.
Pelar las manzanas, cortarlas en cuartos y después en láminas muy finas, salpicarlas con el zumo de limón para que no se ennegrezcan. Colocarlas sobre el hojaldre con la forma clásica de las tartas de manzana. Espolvorearlas con un poco de romero, salpicarlas de azúcar y repartir por encima unos trocitos de mantequilla. Meter al horno precalentado a 200º. Después de 10 minutos abrir el horno y volver a repartir por encima azúcar y mantequilla, dejarla en el horno otros 10 minutos o algo más, hasta que veamos que empieza a estar dorada.
Si es posible comerla templada.

Briuats de pollo al azafrán


Esta receta la encontré en un pequeño libro de cocina marroquí y desde entonces la he repetido un montón de veces, aunque con algunas modificaciones.
La receta original lleva pechuga de pollo fresca que se cocina con los demás ingredientes y luego se pica, yo lo suelo hacer cuando me sobra pollo de algún otro plato, así que solamente tengo que cortarlo en trocitos y añadirlo cuando la cebolla está frita.
Para la infusión de azafrán se echa una cucharadita de café de hebras de azafrán en un cuarto de litro de agua hirviendo y se deja unos 3 ó 4 minutos, luego se cuela y si nos sobra lo podemos conservar en la nevera.
Lo normal es freírlos, pero aunque me parece que quedan más sabrosos también quedan muy aceitosos, así que si los queremos algo más ligeros los podemos hacer al horno, que es lo que yo he hecho esta vez.

Esto es lo que le pongo:
-350 gr. de pollo ya cocinado
-4 láminas de pasta filo
-2 cucharadas de aceite de oliva
-1 cebolla
-1 diente de ajo
-6 cl de infusión de azafrán
-2 cucharaditas de piñones
-1/2 cucharadita de café de canela
-queso feta en taquitos
-sal y pimienta
Aceite de oliva para freír o mantequilla-margarina si los hacemos al horno.

Así los he hecho:
En las dos cucharadas de aceite se fríe el ajo picado y la cebolla rallada o picada, cuando esté dorada se añade el pollo, la infusión de azafrán, los piñones, la canela y se salpimenta, se deja cocer unos 10 minutos, hasta que se consuma el agua. Se reserva.
Se corta cada lámina de pasta filo en cuatro tiras con un cortapastas, si lo vamos a hacer al horno se untan con mantequilla derretida, si los vamos a freír se omite este paso, se pone en uno de los extremos de cada tira una cucharada abundante de relleno y un par de trocitos de queso feta. Se va doblando la masa sobre si misma haciendo que nos quede de forma triangular.


Para hornearlos, los ponemos en una placa de horno cubierta con un papel de horno y se pintan por encima con mantequilla, se meten al horno a 200º hasta que estén dorados.
Si los freímos, porcuraremos que el aceite esté bien caliente y se hagan en el menor tiempo posible, al sacarlos los dejamos en una fuente cubierta con bastante papel de cocina para que absorba el aceite.
El toque final, si os gusta, es espolvorearlos con un poco de azúcar glas cuando aún están calientes.

Emotigalletas


Las galletas decoradas son preciosas, he hecho bastantes cuando aún no tenía la manía de fotografiarlo todo, pero la verdad es que dan un montón de trabajo...ir cambiando los colores y la densidad de la glasa, ir trabajando al mismo tiempo con un montón de cuenquecitos y de mangas...en fin , que acaba una rendida. Además, aparte de que quedan muy bonitas, a mucha gente no le gusta esa capa de azúcar sobre la galleta.





Así que para quitarme las ganas he hecho estas galletas, muy sencillas y fáciles de hacer, pero muy simpáticas y con poca glasa para que apenas moleste al comerlas. Que salgan más o menos bonitas depende de nuestra imaginación y de solamente un poquito de maña.
Estas las he hecho con la receta de las galletas de mantequilla y almendra, sustituyendo 50 gr. de harina por unos 60 ó 70 gr. de cacao en polvo para que quedaran algo más consistentes, para hornearlas las he metido en los moldes de muffins para que les quedara el borde bien redondito y definido. Por supuesto esto es solamente una idea y se puede aplicar a cualquier receta de galletas que nos guste.




La glasa real es muy fácil de hacer, solamente hay que poner un poco de clara de huevo en un cuenco y añadirle unas gotas de zumo de limón, se le va añadiendo azúcar glas y se va batiendo hasta que se pone bastante espesa, para hacer estos dibujos la glasa tiene que tener una consistencia bastante densa, que se mantenga en picos cuando la levantamos, es cuestión de ir probando. Es mejor empezar con muy poca cantidad de clara, pues siempre es más fácil (y más barato) aclararla con un poco más de clara que tener que añadirle azúcar.
Cuando tiene la consistencia suficiente para que al dibujar una linea se quede bien definida y no se extienda, la ponemos en una bolsa de plástico para alimentos y le cortamos una muy pequeña parte de uno de los picos (siempre habrá tiempo de agrandarlo). Ya solo queda dibujar las caritas siguiendo nuestra imaginación...Se dejan secar un rato antes de guardarlas.

Tomates confitados


Hace unos días encontré en la frutería unos tomates de pera grandes, pesados y en su punto justo de maduración y me llevé una bolsa bien llena para casa, sin saber exactamente qué iba a hacer con ellos.
Entonces recordé los tomates confitados que hace tiempo encontré aquí y que ya había hecho alguna vez, así que me puse manos a la obra. El resultado ha sido delicioso, unos tomates riquísimos para tomarlos sobre una rebanada de buen pan, tostado o no y acompañado con lo que se nos ocurra: embutido, jamón, queso, anchoas...enfin, lo que la imaginación nos dicte. Son también estupendos para añadirselos a una pizza o un pastel salado o a cualquier guiso en vez del tomate fresco, pues le aporta un extra de sabor.



Esto es lo que se necesita:
-1 kg. de tomates maduros
-una rama de tomillo
-media hoja de laurel
-8 dientes de ajo
-4 cucharadas de aceite de virgen de oliva
-1 cucharadita de café de azúcar
-flor de sal
-pimienta blanca molida

Así se hacen:
Se escaldan los tomates unos segundos en agua hirviendo, refrescarlos en agua con hielo y pelarlos (yo los he pelado sin escaldarlos con mi pelador de tomates).
Se cortan en cuartos y se les quitan las pepitas y el agua.
Se van echando en un bol en el que habremos mezclado los demás ingredientes y se remueven delicadamente para que se impregnen bien.
Se colocan con la parte lisa hacia abajo en una placa de horno cubierta de un papel sulfurizado. Se les echa por encima lo que haya quedado del aliño.
Se meten al horno a 150º y se dejan confitar durante 1 1/2 ó 2 horas, hasta que veamos que están tiernecitos. Dependerá del tamaño de los tomates.
Se guardan en tarros de cristal cubiertos de aceite de oliva.

Paella para dos en el patio


Adoro esta época, cuando el sol empieza a entrar en el patio, cuando ya todo huele a primavera, cuando la felicidad es tan fácil como respirar este aire cálido, como llenarse los ojos con la luz de mi tierra.
Aquí eso se produce muy pronto, a primeros de febrero ya suele ser primavera, pero este año se ha hecho un poco más de rogar, y todavía parece que el buen tiempo no es definitivo...
Pero hoy ha sido un verdadero regalo...mientras se hacía la paella hemos tomado el aperitivo en el patio, y se estaba tan bién que hemos decidido comer al aire libre, la paella estaba riquísima, mejor que nunca, el vino como siempre, estupendo y el postre ha sido algo especial y delicioso que enseñaré dentro de unos días.
Realmente, no se necesita mucho para sentirse feliz...


De estos tomates hablaré en el próximo post...se merecen un sitio aparte.

Muffins de plátano, miel y nueces.


En mi casa hacer un dulce sin chocolate es un verdadero problema, porque mis hijos no conciben una galleta, un bizcocho o un bollo sin el ingrediente mágico, pero de vez en cuando hay que probar otras cosas, así que hoy propongo estos muffins con un riquísimo sabor a plátano y miel, jugosos y con los tropezoncitos crujientes de las nueces, además llevan muy poca grasa, así que son estupendos para aportar energía.

Estos son los ingredientes:
-450 gr. de plátanos hechos puré
-150 gr. de azúcar moreno
-90 gr. de miel
-4 cucharadas soperas de margarina derretida
-225 gr. de harina para bizcochos (de la que lleva levadura)
-1 cucharadita de café de levadura
-una pizca de sal
-150 gr. de nueces picadas

Así se hace:
Precalentar el horno a 175º
Poner 18 cápsulas de papel en moldes de muffins (si no se tienen moldes se usan solamente las cápsulas)
En un cuenco mezclar el plátano, el azúcar la miel y la margarina, batirlo hasta formas una crema. Mezclar la harina, la levadura y la sal y unirla a la masa, mezclarlo todo bien. Añadir las nueces picadas.
Ponerlo en los moldes y meterlo en el horno durante unos 20 minutos, comprobar con un pincho si están cocidos.
Una vez fuera del horno, sacarlos de los moldes y dejarlos enfríar sobre una rejilla.

Alcachofas con berberechos



Me encantan las alcachofas en todas sus formas de preparación, ese corazón tan tiernecito que esconden bajo esa apariencia acorazada, ese sabor tan particular...son una verdadera delicia.
Este plato es una forma sencilla y muy fácil de disfrutarlas, un primer plato lleno de vitaminas y de sabores.
Estos son los ingredientes, las cantidades son orientativas para dos personas
-8 alcachofas
-1/2 kg. de berberechos
-1 cebolla
-2 tomates
-100 gr. de jamón en tacos
-1 vasito de vino blanco
-1 hoja de laurel.
-aceite de oliva, sal y pimienta.

Así se hacen:
Se lavan muy bien los berberechos y se dejan en un recipiente con agua y un buen puñado de sal.
Se limpian las alcachofas y se cortan en cuartos, si son tiernecitas se les puede dejar una parte del rabo, se ponen en un cuenco con agua y limón para que no ennegrezcan.
Se pica la cebolla y se sofríe en una cacerola con un poco de aceite, cuando está dorada se añade el tomate picado o troceado, se sofríe y se añaden las alcachofar, se dejan unos cuantos minutos rehogando y se añade la hojita de laurel y el vino blanco, se sazona y se deja que cueza todo a fuego lento, cuando las alcachofas están casi hechas se añade el jamón y un par de minutos antes de apagar el fuego, se echan los berberechos, cuando estos se abren se apaga el fuego.

Galletas de chocolate y mantequilla de cacahuete


Unas galletas de chocolate algo distintas, aunque a primera vista no se distinguen de las demás, estas tienen la peculiaridad de la mantequilla de cacahuete, algo que no se suele usar en nuestro país, pero que les añade un sabor muy tenue a frutos secos que es muy agradable, la crema que he usado es "crujiente", es decir, que lleva trocitos de cacahuete, y así en las galletas nos encontramos los tropezones, se puede usar también la crema suave si no nos gustan los trozos.
El resultado es estupendo, para nada empachoso, pero si muy adictivo...siempre apetece comerse otra...



Estos son los ingredientes:
-115 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-media taza (125 ml.) de mantequilla de cacahuete
-1 taza (150 gr.) de azúcar moreno
-1 huevo
-una cucharadita de café de extracto de vainilla
-1 taza (140 gr.) de harina de repostería
-1/4 de taza (20 gr.)de cacao en polvo sin azúcar
-1/2 cucharadita de café de bicarbonato sódico
-1/2 taza de pepitas de chocolate o chocolate troceado.

Así se hacen:
Calentar el horno a 170º.
Batir la mantequilla, la crema de cacahuete y el azúcar hasta formar una crema suave, añadir el huevo y el extracto de vainilla y mezclar.
En otro cuenco mezclar la harina, el cacao en polvo y el bicarbonato, unirlo a la mezcla anterior, añadir las pepitas de chocolate.
Coger porciones de masa del tamaño algo mayor de una nuez, darle forma de bola y depositarlas en una placa de horno cubierta con un tapete de silicona.
Hornear hasta que las galletas están firmes al tacto, unos 15-18 minutos. Sacarlas del horno y esperar a que se enfríen un poco para despegarlas de la placa, dejar que terminen de enfriarse sobre una rejilla.
Ya solo queda disfrutarlas con un buen vaso de leche...

Pan de patata


Generalmente hago cada día mi pan básico con masa madre, pero de vez en cuando apetece variar un poco y probar nuevas recetas, así he hecho con este pan de patata que encontré en el blog de Sandra, una verdadera maestra en el arte de la panadería. Gracias a la considerable cantidad de patata que lleva resulta un pan muy tierno y esponjoso con una corteza fina y suave, verdaderamente muy rico. Como siempre, yo lo he amasado en la máquina del pan.



Estos son los ingredientes:
-650 gr. de patatas
-120 ml. del agua de cocer las patatas
-630 gr. de harina de fuerza
-2 cucharaditas de café de levadura de panadería seca.
-4 cucharaditas de café de sal
-2 cucharadas soperas de aceite de oliva

Así se hace:
Se pelan las patatas, se trocean y se cuecen en agua con dos cucharaditas de sal durante unos 15 minutos, hasta que estén tiernas. Cuando ya están cocidas se sacan del agua, se escurren y se dejan secas en un colador. Hay que reservar 120 ml. del agua de cocción. Las patatas se aplastan en un bol con un tenedor y se les añade el agua reservada y el aceite hasta hacer una especie de puré.Entonces se pone este puré con el resto de los ingredientes en la cubeta de la máquina y se pone el programa de masa levada.
Cuando termina el programa se pone la masa sobre la encimera o una mesa enharinada, se divide en dos partes del mismo peso y se hacen dos bolas, una se cubre con un trapo mientras formamos el primer pan.
Para ello, se aplasta una de las bolas con la palma de la mano para formar un disco de unos 25 ó 30 cm. de diámetro, partiendo del borde superior se hace rodar la masasobre sí misma (como para hacer un brazo de gitano) hasta unos 10 cm. del borde, este trozo se aplasta para hacerlo más fino y se espolvorea con harina, entonces se termina de rodar la masa sin apretar mucho esta última parte y afinandola un poco por los extremos. Se ponen sobre una placa de horno cubierta con un papel de horno.
Se cubren los dos panes con un trapo y se dejan levar durante una media hora.
Se calienta el horno a 190º con la placa honda del horno en la posición inferior, cuando el horno está caliente, se pulveriza agua sobre los panes y se introducen en el horno, se echa un vaso de agua sobre la placa que teníamos calentando y se deja hacer el pan durante unos 45-50 minutos, hasta que tenga un bonito color dorado.
Se sacan del horno y se dejan enfríar sobre una parrilla al menos 20 minutos.

Menestra de cordero


Este es uno de mis guisos preferidos, lleno de verduras pero con su aporte de carne para quien no puede prescindir de ella. Naturalmente, se le pueden poner verduras congeladas, pero lo mejor es aprovechar las que están de temporada para disfrutarlas en su mejor momento. Los guisantes y las habitas frescas duran tan poco tiempo en optimo estado que hay que aprovecharlas!
La combinación de verduras depende del gusto de cada uno, aparte de las que he puesto, se pueden poner coles de bruselas, coliflor o lo que se os ocurra...seguro que seguirá estando igual de bueno.



Yo le he puesto esto:
-1 paletilla de cordero partida en trozos más bien grandes.
-4 alcachofas
-400 gr. de guisantes
-300 gr. de habas tiernas
-2 ó 3 zanahorias
-400 gr. de patatas
-1 cucharada de harina
-1/2 cucharadita de pimentón
-1 cebolla
-medio vaso de vino blanco
-1 hoja de laurel
-aceite, sal y pimienta.

Así se hace:
Se pelan los guisantes y las habas, se limpian las alcachofas y se cortan en cuartos, las zanahorias se raspan y se cortan en rodajas.
En una cacerola se pone a calentar aceite, que cubra el fondo. Se añade la cebolla picada y se sofríe, se incorpora la carne y se dora por todos lados, se añaden las verduras y se rehoga todo a fuego bajo.
Se añade el pimentón y la harina y se rehoga 2 ó 3 minutos más. Se moja con el vino y se añade agua hasta cubrirlo todo, se sazona y se pone la hoja de laurel.
Se deja cocer todo a fuego lento durante una hora o hasta que todo esté tierno.
Unos 15 minutos antes de terminar la cocción, pelar y trocear las patatas en trozos pequeños, freírlas en una sartén aparte y añadirlas al guiso.
Un momento antes de apagar el fuego, se pueden añadir unas puntas de espárragos en conserva.

Madeleines de naranja y limón con su concha de chocolate



Me encantan las madeleines, tan literarias ellas, tan delicadas, tan francesas, tan bonitas...
Estas son unas de las favoritas de mis hijos, son tiernas y esponjosas y la combinación de la acidez de los cítricos con el chocolate es estupenda.
Recetas de madeleines he probado muchas, casi todas buenas, pero estas son de las mejores que he hecho, las encontré en i-recetas, y yo les añadí su caparazón de chocolate que tan bien les sientan.
Dos cosas son importantes al hacerlas: derretir la mantequilla en un cacito al fuego hasta que empiece a humear y desprenda un olor como a avellana (beurre noisette) y tener el horno bien caliente al principio para que se produzca la típica joroba.



Estos son los ingredientes:
-120 gr. de harina de repostería
-5 gr. de levadura química
-una pizca de sal
-130 gr. de azúcar
-ralladura de un limón
-ralladura de media naranja (yo le he puesto de mandarina)
-2 huevos
-10 gr. de miel
-120 gr. de mantequilla.
-100 gr. de chocolate.

Así se hacen:
Se derrite la mantequilla en un cazo hasta que empiece a humear, sin dejar que se queme. Se reserva y se deja enfriar.
Se mezcla la harina con la levadura y la sal y se reserva.
En otro cuenco se pone el azúcar y las ralladuras y se mezcla frotando con las puntas de los dedos para que las pieles suelten todo su aroma. Se añaden los huevos y la miel y se bate hasta que los huevos se ponen espumosos, se añade poco apoco la harina y la mantequilla y se mezcla todo bien.
Se tapa con un plástico y se deja reposar en el frigorífico al menos un par de horas, (mejor hasta el día siguiente)
Pasado el tiempo de reposo, se calienta el horno a 220º, se engrasan los moldes y se llenan hasta 2/3 de su capacidad, se dejan en el horno durante unos 5-8 minutos, si vemos que se doran demasiado pronto, una vez que hayan subido, se baja el calor a 200 º.
Mientras se hornean preparamos el chocolate, lo mejor es que sea una tableta muy fina troceada en tantas partes como madeleines.
Una vez las saquemos del horno, sin esperar a que se enfríen se separan de los moldes y en cada cavidad ponemos un trocito de chocolate y volvemos a colocar encima las madeleines apretando un poco para que el chocolate se derrita y se reparta bien, a veces es necesario volverlas a meter un momento en el horno apagado.
Cuando las madeleines están frías, se meten un ratito en el frigorífico para que el chocolate endurezca, despues se sacan , se desprenden de los moldes y cuando vuelven a estar a temperatura ambiente, se guardan en una caja hermética.

Flores de coco


Si, ya lo sé...otra vez galletas, qué le voy a hacer si hace meses que no compro un paquete de galletas, la máquina galletera no puede parar.
Estas, por fin!, no llevan chocolate, sino coco. Ya sé que el coco no le gusta a todo el mundo, en mi misma familia no es muy popular, pero a mí si me gusta bastante, y este verano me regalaron un montón de bolsas que no voy a poder gastar en años, así que he hecho ya de todo: el riquísimo flan de coco que me vuelve loca desde que era niña, bolitas de coco, con y sin chocolate, bavariose de coco y mil cosas más...todas de coco.
A la búsqueda de cosas con coco me encontré estas galletas en este maravilloso blog y desde que las hice por primera vez, se han convertido en unas de nuestras favoritas y creo que les pueden gustar incluso a los no amantes del coco, son suavecitas y crujientes y con un sabor buenísimo.



Estos son los ingredientes:
-125 gr. de harina
-1 cucharadita de levadura
-un pellizco de sal
-60 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
-60 gr. de azúcar
-60 gr. de coco rallado
-1 yema de huevo desleída en una cucharada de leche.

Así las he hecho:
Se mezclan en un bol la harina, la levadura, la sal y la mantequilla troceada. Cuando todo está bien amalgamado se añade el azúcar, el coco y la yema desleída en la leche. Se amasa un poco hasta obtener una masa homogénea. Se deja reposar una hora en la nevera y después se extiende sobre el mármol o la encimera dándole un grosor de algo más de medio centímetro, se cortan con un cortapastas, o simplemente con un cuchillo haciendo unos cuadrados de unos 3 cm. de lado. Se pintan con un poco de leche y se salpican con un poco más de coco.
Se ponen en una placa recubierta con un papel de horno y se meten en el horno precalentado a 180º, donde se tienen unos 12-15 minutos, hasta que apenas empiecen a dorarse.


Como este debe ser el único rincón de España dónde no nieva, he decidido tener mi nevada particular...