Tajine de verduras

Para los que todavía piensan que la comida sana es sosa y aburrida va dedicado especialmente este tajine de verduras que es una verdadera delicia. Un plato de cuchara lleno de sabor gracias a las especias y a las distintas verduras y con gran valor nutritivo gracias a los garbanzos y que acompañado de un poco de cus cus forma un plato completo.

Originalmente este guiso marroquí se hace en un tajine, una cazuela con una tapa cónica típica de ese país, pero que podéis sustituir por una cazuela de fondo grueso con una tapa que encaje bien.
Algo que me gusta hacer en este tipo de guisos si utilizo garbanzos de bote es quitarles la piel ya que quedan mucho más ricos y se digieren mejor. Para ello, los pongo en un bol grande con bastante agua y los voy frotando con la mano con cuidado de no romperlos, las pieles se quedan flotando y es muy fácil retirarlas.

La harissa es un condimento hecho con pimientos y guindillas que se puede encontrar en tiendas de especias o de productos marroquíes, pero si no la encontráis, aquí os explican cómo prepararla.

picar la cebolla y el ajo y sofreirlos en una cazuela con un par de cucharadas de aceite. Añadir las especias y freir durante unos minutos hasta que desprendan el aroma.
Anadir el pimiento, el calabacín y la berenjena en dados y freir durante uns 8/10 minutos.
Añadir el tomate troceado y freir durante unos minutos más.
Añadir los garbanzos y la harissa y remover bien. Por último añadir el caldo y las ciruelas troceadas, sazonar y dejar cocer tapado a fuego lento durante unos 15/20 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
Servir acompañado de cus cus hidratado con un poco del caldo del tajine.

Polos de Frappuccino


El mes de junio siempre ha sido uno de mis meses favoritos, seguramente porque en mi tierra ya empieza el verano y se puede disfrutar de la playa sin el calor agobiante de los dos próximos meses y quizás porque aunque hace mucho que dejé de estudiar, aún me sabe a principio de unas largas vacaciones llenas de mar y sol.

Y para dar la bienvenida a este mes y al verano, qué mejor que estos refrescantes polos de Frappuccino con un estupendo sabor a café con leche chocolateado y una textura como de granizado sólido, además sin ninguna dificultas a la hora de prepararlos.

Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar bien con una batidora o con un batidor manual hasta que tanto el café como el cacao se mezclen perfectamente.
Poner esta mezcla en bandejas de cubitos y meter al congelador hasta que estén completamente congelados.
Una vez congelados, poner los cubitos en el vaso de una batidora y triturar hasta que no queden trozos de hielo, sino una textura como de sorbete.
Repartir el frappuccino en los moldes, poner los palitos y guardar en el congelador.

Flan de queso

Los flanes son uno de los postres más fáciles de hacer en casa, aunque a algunos parece que eso del baño maría les suena muy complicado cuando en realidad no se trata más que de poner las flaneras en una bandeja con agua y meterla en el horno, dificultad mínima.
Y si ya de por sí el flan de huevo tradicional es delicioso, esta versión con queso creo que lo supera en cremosidad y en sabor, tanto que resultan realmente adictivos...¡Hay que hacer verdaderos esfuerzos para no repetir cuando se te acaba el primero!
En esta ocasión los he hecho con leche desnatada y con queso crema light por aquello de aligerarlos un poco y la verdad es que han quedado estupendos, así que no tengáis ningún problema en utilizarlos si tenéis que vigilar vuestro peso.
Esta vez he utilizado caramelo líquido industrial, pero si queréis hacerlo, aquí os cuento cómo hacerlo.

Precalentar el horno a 180º.
Poner la leche en un cazo y añadir el azúcar y la vaina de vainilla abierta longitudinalmente, llevar a ebullición, apartar del fuego y dejar entibiar.
Poner en un recipiente hondo o en el vaso de la batidora los huevos y el queso y batir hasta tener una mezcla totalmente lisa, sacar la vaina  de vainilla de la leche e incorporar ésta a la mezcla, volver a batir durante unos segundos para mezclar bien.
Cubrir el fondo de los moldes con caramelo líquido y girarlos para que se reparta por todos los lados.
Repartir la mezcla en las flaneras, ponerlas en una fuente de horno y añadir agua hasta al menos un tercio de la altura de los moldes.
Hornear durante unos 25/30 minutos, hasta que al tocar el centro de uno de los flanes, lo notemos cuajado pero aún no demasiado firme.
Dejar enfríar antes de consumirlos, mejor de un día para otro.