Bourride de rape

Se me hace un poco extraño publicar dos platos de pescado seguidos, pero es que nos ha gustado tanto esta bourride de rape que no he podido esperar más para compartirla. Aunque su aspecto no es excesivamente apetecible, os aseguro que su sabor es delicioso y a pesar de su sencillez resulta un plato de esos que te hacen quedar fantásticamente en una comida con invitados.
La bourride es un plato de origen provenzal muy semejante a la burrida de raya de la cocina balear, en ambos casos se trata de ligar un caldo con alioli o mayonesa. También en Italia existe un plato del mismo nombre, aunque en este caso la semejanza queda algo más diluida.
Limpiar y pelar las zanahorias, el puerro y el apio y cortarlos en dados. Sofreirlos durante dos o tres minutos en una cazuela baja con un poco de aceite.
Añadir el vino blanco, el ajo picado, los granos de hinojo, el laurel y la ramita de tomillo, salpimentar y dejar cocer a fuego suave durante una media hora.
Añadir las rodajas de rape y dejar cocer otros diez minutos.
Preparar el alioli poniendo en el vaso de la batidora el huevo, el ajo, la mostaza, el aceite y un poco sal, apoyar el brazo de la batidora en el fondo y empezar a batir, cuando se empiece a formar el alioli, ir levantando el brazo sin dejar de batir hasta que todo el aceite esté integrado.
Sacar las rodajas de rape de la cazuela reservándolas en un plato, añadir el alioli a la cazuela mezclando con un batidor para que se integre bien y sin dejar que hierva.
Servir el pescado con la salsa por encima.

Sopa de bacalao y tomate (Manhattan cod chowder)

Hace ya un par de semanas que dejamos atrás los excesos de las fiestas y supongo que como a mi, a vosotros también os apetecerán platos más sencillos pero a la vez reconfortantes para luchar contra el frío que por fin parece que ha llegado para quedarse.

Y para disfrutar de un primer plato nada pesado pero lleno de sabor y muy sano, nada mejor que esta sopa de bacalao y tomate que en realidad es más bien un guiso. Si sois amantes del picante os aconsejo añadirle algún trocito de guindilla con lo que aún estará mucho más sabroso.
Picar la cebolla, el ajo y el apio y sofreirlos en una cazuela con dos cucharadas de aceite. Cuando la cebolla esté transparente, añadir el concentrado de tomate y el tomillo, mezclar y cocer un par de minutos más.
Añadir las patatas y los tomates troceados y el caldo.
Llevar a ebullición y seguir cociendo a fuego bajo durante unos 15/20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas. Sazonar con sal y pimienta.
Añadir el bacalao en trozos pequeños y cocer durante unos 5 minutos más, hasta que el pescado esté cuajado. Servir bien caliente.

Possets de frambuesa y cava

Este año he andado bastante desconectada durante las fiestas, disfrutando de la familia y de un maravilloso viaje relámpago a Viena. Algunas recetas que tenía preparadas se han quedado en el tintero, pero no quería dejar de publicar estos possets de frambuesa y cava antes de que terminen las fiestas y aunque ya es un poco tarde, es un postre tan sencillo que os dará tiempo a prepararlo como postre del día de Reyes acompañando al Roscón.
El posset es un postre inglés cuyo origen es una bebida que se tomaba ya en la Edad Media a base de leche que se cuajaba con vino o cerveza y se tomaba caliente. Actualmente se elabora con nata y se sirve frío como una crema bastante espesa.
Yo he usado double cream, es decir una nata con un 48% de grasa, lo que hace que el postre quede muy espeso y cremoso, pero si no encontráis este tipo de nata que no es muy corriente en España, podéis usar nata para montar. Quedarán algo menos espesos pero seguro que seguirán estando deliciosos.
Poner la nata y el azúcar en un cazo y calentarlo suavemente hasta que el azúcar se disuelva. Aumentar el fuego hasta que empiece a hervir y mantenerlo así durante unos 2 minutos y medio removiendo sin parar.
Triturar las frambuesas y el cava con una batidora y colar el puré resultante para eliminar las semillas.
Mezclar el puré con la nata caliente y dejar enfriar un poco antes de repartir la mezcla en dos copas o boles pequeños. Guardar en el frigorífico al menos durante dos horas o mejor hasta el día siguiente.
Visto en la revista BBC Good Food.