Sardinas a la veneciana (Sarde in saor)

Aquí estoy de nuevo después de tres largos meses de descanso disfrutando de algunos viajes, de la playa y de la visita de mis nietos. La verdad es que he perdido la costumbre de fotografiar todo lo que cocino y de publicarlo, pero el blog me ha dado tantas satisfacciones que sabía que algún día tendría que retomarlo.

Pues aquí estoy de nuevo con un riquísimo plato italiano, estas sardinas a la veneciana o "sarde in saor" que en realidad se trata de un escabeche con un toque dulce que lo hace especialmente delicioso.
Como todos los escabeches, es aconsejable dejar reposar estas sardinas durante al menos 24 horas antes de comerlas, y se conservan sin problema en el frigorífico durante varios días.
Ya veréis que su elaboración no tiene ninguna dificultad, y si vuestro pescadero es tan amable de limpiar y abrir las sardinas no tardaréis más de 15 ó 20 minutos en prepararlas.

Limpiar las sardinas y abrirlas quitándoles la espina central.
Pasarlas por harina, sacudiéndolas para quitar el exceso. Freirlas y reservarlas.

Cortar las cebollas en tiras y freirlas a fuego lento durante unos 15 minutos hasta que estén transparentes y bien pochadas. Pasado este tiempo, subir el fuego y añadir el azúcar,  el vinagre y un poco de sal, dejar cocer durante un par de minutos más.
Poner una capa de sardinas en una fuente honda, cubrirlas con una capa de cebolla y un puñado de pasas y piñones. Seguir poniendo capas en el mismo orden y terminar con una capa de cebollas cubriendolo todo. Dejar reposar en el frigorífico hasta el día siguiente.


Tajine de verduras

Para los que todavía piensan que la comida sana es sosa y aburrida va dedicado especialmente este tajine de verduras que es una verdadera delicia. Un plato de cuchara lleno de sabor gracias a las especias y a las distintas verduras y con gran valor nutritivo gracias a los garbanzos y que acompañado de un poco de cus cus forma un plato completo.

Originalmente este guiso marroquí se hace en un tajine, una cazuela con una tapa cónica típica de ese país, pero que podéis sustituir por una cazuela de fondo grueso con una tapa que encaje bien.
Algo que me gusta hacer en este tipo de guisos si utilizo garbanzos de bote es quitarles la piel ya que quedan mucho más ricos y se digieren mejor. Para ello, los pongo en un bol grande con bastante agua y los voy frotando con la mano con cuidado de no romperlos, las pieles se quedan flotando y es muy fácil retirarlas.

La harissa es un condimento hecho con pimientos y guindillas que se puede encontrar en tiendas de especias o de productos marroquíes, pero si no la encontráis, aquí os explican cómo prepararla.

picar la cebolla y el ajo y sofreirlos en una cazuela con un par de cucharadas de aceite. Añadir las especias y freir durante unos minutos hasta que desprendan el aroma.
Anadir el pimiento, el calabacín y la berenjena en dados y freir durante uns 8/10 minutos.
Añadir el tomate troceado y freir durante unos minutos más.
Añadir los garbanzos y la harissa y remover bien. Por último añadir el caldo y las ciruelas troceadas, sazonar y dejar cocer tapado a fuego lento durante unos 15/20 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
Servir acompañado de cus cus hidratado con un poco del caldo del tajine.

Polos de Frappuccino


El mes de junio siempre ha sido uno de mis meses favoritos, seguramente porque en mi tierra ya empieza el verano y se puede disfrutar de la playa sin el calor agobiante de los dos próximos meses y quizás porque aunque hace mucho que dejé de estudiar, aún me sabe a principio de unas largas vacaciones llenas de mar y sol.

Y para dar la bienvenida a este mes y al verano, qué mejor que estos refrescantes polos de Frappuccino con un estupendo sabor a café con leche chocolateado y una textura como de granizado sólido, además sin ninguna dificultas a la hora de prepararlos.

Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar bien con una batidora o con un batidor manual hasta que tanto el café como el cacao se mezclen perfectamente.
Poner esta mezcla en bandejas de cubitos y meter al congelador hasta que estén completamente congelados.
Una vez congelados, poner los cubitos en el vaso de una batidora y triturar hasta que no queden trozos de hielo, sino una textura como de sorbete.
Repartir el frappuccino en los moldes, poner los palitos y guardar en el congelador.