Briuats de pollo al azafrán


Esta receta la encontré en un pequeño libro de cocina marroquí y desde entonces la he repetido un montón de veces, aunque con algunas modificaciones.
La receta original lleva pechuga de pollo fresca que se cocina con los demás ingredientes y luego se pica, yo lo suelo hacer cuando me sobra pollo de algún otro plato, así que solamente tengo que cortarlo en trocitos y añadirlo cuando la cebolla está frita.
Para la infusión de azafrán se echa una cucharadita de café de hebras de azafrán en un cuarto de litro de agua hirviendo y se deja unos 3 ó 4 minutos, luego se cuela y si nos sobra lo podemos conservar en la nevera.
Lo normal es freírlos, pero aunque me parece que quedan más sabrosos también quedan muy aceitosos, así que si los queremos algo más ligeros los podemos hacer al horno, que es lo que yo he hecho esta vez.

Esto es lo que le pongo:
-350 gr. de pollo ya cocinado
-4 láminas de pasta filo
-2 cucharadas de aceite de oliva
-1 cebolla
-1 diente de ajo
-6 cl de infusión de azafrán
-2 cucharaditas de piñones
-1/2 cucharadita de café de canela
-queso feta en taquitos
-sal y pimienta
Aceite de oliva para freír o mantequilla-margarina si los hacemos al horno.

Así los he hecho:
En las dos cucharadas de aceite se fríe el ajo picado y la cebolla rallada o picada, cuando esté dorada se añade el pollo, la infusión de azafrán, los piñones, la canela y se salpimenta, se deja cocer unos 10 minutos, hasta que se consuma el agua. Se reserva.
Se corta cada lámina de pasta filo en cuatro tiras con un cortapastas, si lo vamos a hacer al horno se untan con mantequilla derretida, si los vamos a freír se omite este paso, se pone en uno de los extremos de cada tira una cucharada abundante de relleno y un par de trocitos de queso feta. Se va doblando la masa sobre si misma haciendo que nos quede de forma triangular.


Para hornearlos, los ponemos en una placa de horno cubierta con un papel de horno y se pintan por encima con mantequilla, se meten al horno a 200º hasta que estén dorados.
Si los freímos, porcuraremos que el aceite esté bien caliente y se hagan en el menor tiempo posible, al sacarlos los dejamos en una fuente cubierta con bastante papel de cocina para que absorba el aceite.
El toque final, si os gusta, es espolvorearlos con un poco de azúcar glas cuando aún están calientes.

6 comentarios:

  1. ay qué buena pinta!!! los has frito no???
    muchas gracias por la receta, no la conocía..de este estilo con salado sólo he hecho samosas, pero estas seguro que te las copio!!
    un besazo!!

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  2. Curiosa receta...debe estar muy sabrosa. la combinacion salada y luego azucar glace me tienta. Un besillo

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  3. Patt
    estos no los he frito, están hechos al horno y también salen muy buenos y no tan empachosos.

    Lola
    El azúcar le da el toque definitivo, esta vez les he puesto muy poca, pero a veces les pongo una buena capa.

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  4. Lola, esta receta me ha encantado. Permíteme que la copie porque la quiero hacer un día de estos ya que me ha impactado (ya sabes, lo que siempre se dice pero que al final se hace).

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  5. Lola, acab de ver la receta y me ha encantado. Mi pregunta es si se puede servir fría (la versión horno) y si aguantan bien de un día para otro. Muchas gracias

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  6. Beatriz,
    para mí están buenos incluso fríos, pero creo que están mejor recién hechos, porque cuando pasa un tiempo la masa va perdiendo el toquecillo crujiente y se va poniendo más húmeda. Es decir, si sobra alguno se pueden comer a la noche o al día siguiente, pero es mejor hacerlos cuando se vayan a comer.
    Un beso.

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