
Creo que este es el reto de
Bake the World que más he disfrutado y del que más satisfecha me he quedado…y eso que ya llevamos unos cuantos panes a nuestras espaldas!
El reto consistía en hacer Brezeln (en alemán) o Pretzels (en inglés), esos panes, casi rosquillas con forma de lazo originarios de Alemania y que como tantas otras cosas, viajó a USA en las maletas de tantos emigrantes centroeuropeos. Hay dos clases generales de Brezeln, aunque después hay muchas más variaciones, los de galleta y los de pan.
Lo más característico de estos panes es su corteza oscura y crujiente que se consigue con un baño de sosa, lo que además de un aspecto buenísimo le da un saborcito especial. Esto en principio puede parecer arriesgado, pero teniendo unas mínimas precauciones resulta sumamente fácil y el resultado merece la pena totalmente. En cualquier caso, si no os atrevéis con la sosa, podéis bañarlos en medio litro de agua hirviendo con 50 gr. de bicarbonato durante unos 30 segundos. De todas formas yo os recomiendo el baño de sosa.

Por otra parte, estos Brezeln no son una receta más para mi, he estado muchas veces en Alemania y estos panes son el tentempié ideal cuando estás fuera de casa y quieres matar el gusanillo…que se lo digan a mis nietos Yannis y Lara! Me hace muchísima ilusión haber conseguido que me salgan prácticamente iguales a los originales para poder hacérselos cuando vengan.

La receta es la de mi amiga Mai, del blog
Hierbas y especias, tenía que fiarme de ella ya que vive en Austria donde también comen Brezeln a tutiplén (bueno, me fio de ella en eso y en todo, no en vano es la responsable del aspecto de mi blog), para el baño de sosa, seguí las instrucciones de Iban Yarza en el foro del pan (de Iban también me fio ciegamente).
Y ya solo queda preparar una buena cevecica y un par de salchichas y pensar que estamos en Munich o en un pueblecito de la Selva Negra…

Poner todos los ingredientes en el bol de la amasadora y amasa con el gancho hasta tener una masa lisa. Queda una masa bastante dura pero no hace falta echarle más agua a no ser que sea inmanejable. Si amasais a mano, hacer un hueco en el centro de la harina y poner el resto de los ingredientes, mezclar bien y amasar sobre la encimera hasta que la masa esté lisa y suave. Poner la masa en un bol y taparlo con film. Dejar reposar en un sitio templado hasta que doble de volumen.
Pasado este tiempo, dividir la masa en ocho porciones de unos 100 gr. y formar bolas.

Sin enharinar la encimera, rodar cada bola para formar un cilindro y dejarlos reposar unos minutos para que la masa se relaje. Después seguir rodando y estirando cada uno hasta que tenga unos 60 cm. de largo, si veis que se encoge, dejarlo reposar un poco más.
Una vez estirado, darle forma de lazo. Moja con un poco de agua el lugar donde van a ir las puntas para que queden bien pegadas.
Irlos poniendo en una bandeja de horno con un papel siliconado (necesitareis dos bandejas) y meterlos en el frigorífico al menos durante media hora.

Precalentar el horno a 200 ºPoneos unos guantes resistentes a la lejía, preparar un bol de plástico grande con dos litros de agua y 80 gr. de sosa caustica, mezclar bien.
Sacar la primera bandeja de brezeln del frigorífico, ir sumegiendolos de uno en uno en el baño de sosa durante unos 10 segundos, sacarlo y ponerlo en la placa, hacer lo mismo con los otros 3, espolvorearlos con sal gruesa seca, meterlos en el horno durante unos 10/15 minutos hasta que estén bien dorados.
Cuando esté horneada la primera bandeja, repetir la operación con la segunda, no les deis el baño de sosa hasta que el horno esté libre.
Es mejor consumirlos en mismo día, pero se pueden congelar los que os sobren.

Prost!!!
Nota. La sosa la compré en Mercadona, debe ser la que sirve para preparar aceitunas, sin ningún aditivo ni perfume.