15/03/2011

Galletas de Inca integrales


Como ya he contado alguna vez, mi padre era mallorquín y en mi infancia y adolescencia, pasé muchas vacaciones de verano disfrutando de esa maravillosa tierra que en aquella época aún no estaba totalmente invadida por el turismo. Naturalmente, cada vez que volvíamos no podían faltar las grandes cajas de ensaimadas, las sobrasadas...y las galletas de Inca!
Las galletas de Inca son típicas del pueblo del mismo nombre, en el centro de la isla, y son unas deliciosas galletas saladas de masa de pan con aceite, ideales para picar a cualquier hora y para acompañar cualquier picoteo, tienen la particularidad de que al ser gorditas se pueden abrir por la mitad con un cuchillo o simplemente con los dientes y rellenarlas de lo que queramos.


Pero para mi, la mejor forma de comerlas es como mi padre nos enseñó a mi y a mis hijos, partir un tomate en trozos, echarle un chorrico de aceite y un poco de sal, abrir unas cuantas galletas por la mitad, aplastarlas encima del tomate y comerlas cuando se han empapado del jugo del tomate y del aceite. Para mi es uno de esos sabores que me provocan una felicidad instantánea, una vuelta a la infancia llena de sol y de mar.
Durante muchos años, las galletas de Inca fueron el encargo obligado para cualquiera que viajara a la isla, conseguir en Cartagena una bolsa de estas joyas no era nada fácil y las disfrutábamos como algo raro y escaso que había que saber administrar. Mucho tiempo después se empezaron a vender en las grandes superficies bajo el nombre de Quelis y Quelitas y durante unos años las pudimos disfrutar sin problemas, hasta que un buen día desaparecieron tal como habían venido al menos aquí en Cartagena.


Así que imagináos mi alegría cuando al empezar a navegar por Internet encontré en este blog ni más ni menos que la receta de mis queridas y añoradas galletas! Y más aún cuando las hice y resultaron tan buenas y tan parecidas a las originales. Para mi no se pueden comparar con ninguna otra galleta salada...son lo mejor de lo mejor!
Las galletas originales no eran integrales, estas creo que se empezaron a producir cuando la empresa creció y se divesificó, aún tengo pendiente probarlas con harina blanca...no creo que tarde mucho.


Estos son los ingredientes:
-150 gr. de aceite de girasol
-50 gr. de aceite de oliva suave
-220 gr. de agua
-1 cucharadita de café de sal
-30 gr. de levadura de panadería fresca o 10 gr. de levadura seca
-520 gr. de harina panadera (semi fuerza) si solamente tenéis harina de fuerza, poner la mitad de harina normal y la mitad de fuerza.
-105 gr. de harina integral


Así se hacen:
Si utilizáis levadura fresca, disolverla en un poco del agua ya pesada tibia.
Poner en el bol de la amasadora el agua, la levadura y el aceite, mezclar bien e ir agregando la harina sin dejar de mezclar con la pala, cuando hayáis añadido la mitad de la harina, echar la sal y terminar de poner toda la harina. poner el gancho de amasar y amasar a media velocidad durante 6 ó 7 minutos.
Si lo hacéis en panificadora, poner todos los ingredientes y programar para masas levadas. Por supuesto, también se puede amasar a mano.
Hacer una bola con la masa, ponerla en un cuenco ligeramente engrasado y tapar con un film de cocina. dejar levar hasta que doble de tamaño.
Pasado este tiempo, precalentar el horno a 170º, volcar la masa sobre la encimera (no hace falta espolvorear harina, pues la masa es grasienta y no se pega), desgasificarla, extenderla con el rodillo dejándola de un grosor más o menos de medio centrímetro. Cortar las galletas con un cortapastas redondos, yo las he hecho en dos tamaños, unas muy pequeñas (quelitas) y otras algo más grandes (de todas formas me han quedado algo más pequeñas que las originales)
Es muy importante cortarlas lo más juntas posibles para que nos queden muy pocos recortes, pues solamente se pueden volver a amasar una vez ya que si se amasan más se puede enranciar el aceite (yo no entiendo muy bien el porqué, pero por si acaso lo hago) Pincharlas en el centro con un tenedor.
Meterlas en el horno (no hace falta que vuelvan a levar) y hornear durante unos 35 ó 40 minutos.


Estas galletas se van para Yeastpotting.

51 comentarios:

Tita Cocina 15 de marzo de 2011 18:13  

Me encantó la historia, tu papá debe ser muy tierno....
Las galletas preciosas y se ven riquísimas y con tomate deben quedar deliciosas.
Las fotos muy lindas, dan ganas de comerce todas las galletas.
Bss
tita

deakiapekin 15 de marzo de 2011 18:15  

lola como me recuerdan a las Quelis, me encantan un saludo

Rosaleda (Maria Begoña) 15 de marzo de 2011 18:16  

Una historia preciosa... no hay mejor, al menos para mi, que recuperar aquellos sabores, y si encima salen de mi horno... que te voy a contar.

Me ha encantado la forma de tomarlas, debe ser por mi adicción al tomate.

Besos

Chelo.-Cogollos de Agua 15 de marzo de 2011 18:21  

Lolah, me matas!, con la foto última me he escacharrao. Yo venía a ver las princesitas y me encuentro con esta maravilla!, pues no las conocía, la verdad es que cuantas cosas estoy aprendiendo de otros lugares gracias al blog.
Me la llevo a pendientes (que ya verás que pronto las ves en mi blog), y ahora voy a copiar las princesitas.
un beso

Sara 15 de marzo de 2011 18:26  

Que me vas ha decir de las mejores galletas de mi isla, son divinas. Yo las tengo publicadas hace años y es una receta que hago frecuentemente, te han quedado super, un abrazo Lola.

Begonia 15 de marzo de 2011 18:29  

ricas, ricas, estan diciendo comeme, comeme!!!
Buenisimas
Un saludo

jantonio 15 de marzo de 2011 18:39  

Me encantan estas galletas, se comen mucho en casa y mi chico las hizo hace unos días en un excursión a una granja con el cole.
Y me las pidió :quiero hacer galletas de oli. Y mira por donde ya puedo hacerlas.
Un besote.

Marus 15 de marzo de 2011 19:31  

A mi también me gustan mucho este tipo de galletas. Para el aperitivo son geniales. Las tuyas tienen una pinta buenísima. Te las copio. Buen día

mindolina 15 de marzo de 2011 19:46  

¡que buena pinta,dan ganas de comerselas todas .,la historia preciosa como todas las que recuerdan a la niñez.Un beso

Irene 15 de marzo de 2011 19:49  

ay que me derritoooooo al ver las galletas encima del tomate!que cosa mas buena!yo tengo ganas de ir a esa isla vuestra!tiene que ser preciosa!besotess

María 15 de marzo de 2011 19:52  

Hola!! tienen una pinta deliciosa y con ese tomate tienen que estar ¡¡buenisimas!! Me ha encantado la receta. Un saludo

luisa 15 de marzo de 2011 20:04  

Lola que delicias de galletas y ademas saladas. Deben ser todo un vicio. No las conocia. Bss.

orquidea59 15 de marzo de 2011 20:15  

Es que los padres con las hijas son muy tiernos, verdad?.
Eso se ve rico, rico, de empezar y no parar.
Besos

Tengo un horno y sé cómo usarlo 15 de marzo de 2011 20:24  

Acabas de alegrarme el día. Yo, que no soy mallorquina, llevo ya unos cuantos años viviendo en la isla, y una de las incontestables aportaciones de la cultura mallorquina a la humanidad son estas galletas. Creo que te haces una idea de cómo me han enganchado estas galletas, así que ver que se pueden hacer en casa, y que quedan perfectas me encanta. Esto lo pruebo en cuanto pueda.
Un besazo.

dulce 15 de marzo de 2011 21:09  

que buenas te han quedado, besos

Nómada 15 de marzo de 2011 21:17  

Me encantan estas galletas!! me parecen riquisimas solas, con sobrasada... y hace tantisimo que no las como...
Una pregunta, que tal se conservan?? salen muchas con las cantidades que indicas??

Gracias!!

Nómada

http://arropeycalabazate.blogspot.com/

Lolah 15 de marzo de 2011 21:30  

Nomada, sale una buena cantidad, dos bandejas de horno llenas. Guardadas en una caja hermética se conservan bien, pero nunca me han durado más de cinco o seis días, así que no sé si aguantarán más.
Un besazo.

Carrot Cake 15 de marzo de 2011 22:11  

Hola Lola! Acabo de llegar a tu blog y me ha encantado todo lo que he visto!

Y que grata sorpresa descubrir estas galletitas, tienen que estar espectaculares, y sobretodo con el tomatito como nos cuentas que te enseñó tu padre.

Encantada de conocerte, un besote enorme! :)

jose manuel 15 de marzo de 2011 22:13  

No las conocía, estupenda la historia. Me gusta mucho este tipo de recetas, son de las que no deben de perderse.

Saludos

macus! 15 de marzo de 2011 22:43  

No las conocía y me parecen ideales para un aperitivo, me la anoto!;)

saludos!

Tere 15 de marzo de 2011 22:46  

Que maravilla de fotos, galletas y receta. Soy Mallorquina, todavía no me he atrevido hacerlas en casa pero tras ver tu receta me lo anoto para probarlas¡¡ Te han quedado perfectas, y a mi tambien me gustan partidas por la mitad con tomate rallado, una pizca de sal y aceite de oliva.... riquísimas¡¡¡ Felicidades¡¡ Un fuerte abrazo, Teresa

Lydia 15 de marzo de 2011 22:52  

Recuerdo haber probado estas galletitas alguna vez cuando era pequeña, pero no sabía que eran típicas de Mallorca. Me ha encantado la forma de comerlas con tomate! Bss

Marhya 15 de marzo de 2011 22:58  

¡Qué maravilla descubrir cómo hacer en casa uno de los sabores más añorados! Yo aún ando a la caza de alguno que espero poder descubrir algún día.
Se ven estupendas, voy a guardarme el enlace.
Un beso.

Maria Dolores 15 de marzo de 2011 23:05  

Si que estan buenas las quelis y con un poco de sobrasada también que ricas, que buenos recuerdos tienes de ellas.
Besos

Silvia 15 de marzo de 2011 23:25  

Lola qué mano tienes para la cocina y para las galletas más. Es que... las bordas :D

Besos.

Carmen 15 de marzo de 2011 23:33  

Tienen pinta de estar riquísimas, y seguro que te traen muy buenos recuerdos al comerlas. No las conocía pero me han llamado mucho la atención, sobre todo con el tomatito

Marta y Cris 16 de marzo de 2011 00:34  

desde luego se ven bien bonitas !!!
lástima que no me guste el tomate

Kris

Irene 16 de marzo de 2011 07:11  

Qué ricas tienen que estar estas galletitas. Y con el tomate y el aceite... un vicio!

Akane 16 de marzo de 2011 08:56  

Tengo un amigo mallorquín que siempre me ha hablado de su adicción a las galletas de Inca y a las Quelis :) Ahora vive en Madrid, así que espero poder sorprenderle preparándole sus galletas con tu receta :D
Qué ricas por dios, seguro que es comer una y no poder parar.

Un abrazo

Carlos Dube 16 de marzo de 2011 09:02  

Lolah por favor.... esto es criminal!!!, qué bien os enseñó tu padre porque es que así son una maravilla!. La último foto te la podías ahorrar porque has desatado la ansia que hasta hace unos instantes no había en mí jejeje.

Pues no las conocía, galletas de Inca integrales, una receta muy interesante.

Un saludo.

morgana 16 de marzo de 2011 09:11  

¡¡¡ Esto lo tengo que probar !!!

Me pierden estas cosas, son como las pipas o las cerezas, que te pones a comerlos y no paras.

Y es foto con los tomatitos... Mmmmmmmmmmm. ¡¡ Qué hambre !!

Impresa está la receta, a ver si saco un rato para intentarlo. GRACIAS.

Un abrazo.

Manderley 16 de marzo de 2011 10:04  

Que ricas, estos recuerdos de infancia son tremendamente cariñosos.

Besos

marydeath 16 de marzo de 2011 10:31  

las probaremos para sentir tambien el mar en este frio

El Hada de las Tartas 16 de marzo de 2011 11:24  

Te han quedado ideales y muy apetecibles con tomate aceite. Había probado las que venden en el super pero las tuyas tienen que estar mil veces más ricas. Me guardo tu receta. Un besito;)

Núria 16 de marzo de 2011 11:47  

Siempre las he comprado pero ahora con tu receta las probaré caseritas...sabes como me gustan partidas y con sobrasada...que rico!!! pero lo probaré como te enseñó tu padre...han de estar deliciosas.
besos

Kako 16 de marzo de 2011 13:29  

Lolah, que lindos recuerdos de tu padre, me encantó leerte.
Estas galletas no las conocía, el nombre me parece curioso, pero se ven super ricas y lo mejor es la forma en que tu padre te las enseñó a comer, me encantaron y me las llevo.
Besitos

Magdalena de Chocolate 16 de marzo de 2011 14:31  

Qué ricas! Y además integrales, con lo bien que viene pal cuerpo, jeje :D
Un beso!

Espe 16 de marzo de 2011 19:33  

las recetas que nos traen buenos recuerdos son las que mejor nos saben

Alsurdelsur 16 de marzo de 2011 20:14  

Lolah una historia muy tierna, ainsss que buenos recuerdo dejan los padres, y de las galletas que te vovy a decir viniendo del blog de mi buena y querida amiga Mari Pepa que el éxito está asegurado y si lo unimos a tus expertas manos, pues chica que quieres que te diga perfectas.

Besitosssss

Ana 16 de marzo de 2011 23:12  

Pues yo había oido hablar de éstas galletas, pero nunca las he probado, y viendolas, me ha entrado antojo...jejejej, que ricas tienen que estar....es curioso cómo algunos sabores y olores nos traen recuerdos de felicidad de nuestra infancia....

Un besito!!!

rosanna 17 de marzo de 2011 00:03  

Anda!!!! Son saladitas!!!! Qué ricas!!!! Entré pensando q eran galletas dulces y me he llevado una sorpresa al ver que son saladas. Y qué deliciosas se ven en la foto con los tomates!!!!

Isabel - Frabisa 17 de marzo de 2011 08:01  

Qué galletas tan ricas y tan bien presentadas.

Eres la reina de las galletas, ven a mi casa una tarde, anda, yo pongo el café y tú me enseñas a hacer unas galletitas de esas tan ricasssssssssssssss.

besitos

Monica 17 de marzo de 2011 08:32  

Tengo que hacer estas galletas, estoy segura de que tienen que ser riquísimas.

silvia 17 de marzo de 2011 15:23  

Hola lola!!! poquito a poco me voy poniendo al dia con los blogs que sigo, no he tenido mucho tiempo y estoy encantada con estas galletas y otras recetas que me he pèrdido. un saludo!!! Chez Silvia

Nélida 17 de marzo de 2011 18:04  

Yo también las he encontrado aquí bajo el nombre de Quelis. Pero es verdad que ahora ya no se ven. Bueno, obviamente yo no tengo tus recuerdos de infancia, pero unas quelis caseras seguro que me gustarán.

besos

Begoña 17 de marzo de 2011 20:31  

Lola, ayer no me dió tiempo a comentar esta entrada, pero ya sabes que la voy a hacer inmediatamente!!
Conocía estas galletitas porque la primera amiga invisible que tuve con el blog era de Mallorca y me mandó dos paquetes y me explicó como se comían.
Lo del tomate me lo has enseñado tu, pero creo que hay pocos placeres culinarios como untar el juguillo del tomate aliñado...uhmmm...
Te han quedado perfectas y la historia es preciosa... cuantos recuerdos nos trae la cocina, verdad?
Un abrazo, Begoña

Miguel 18 de marzo de 2011 11:35  

:) Qué de recuerdos me has traído. Mi padre las preparaba casi igual pero ponía cama de rodajas de tomate y las galletas abiertas encima con un chorro de aceite y otro chorrín de vinagre y sal. ¡Qué rico!, esta misma tarde me pongo a hacerlas para la cena. ¡Qué antojo madre!.

Anónimo 20 de marzo de 2011 09:33  

Bon dia!
Tienes razón al decir que estas son unas de las mejores galletas saladas que hay. Permiten hacer aperitivos, meriendas, acompañar platos, entre otras cosas. Vivo en Inca, y como no, también hago estas galletas. Si me permites un consejo, utiliza sólo aceite de oliva, incluso puedes sustituir una tercera parte por manteca de cerdo. Pon algo más de harina floja que de fuerza, y la proporción perfecta de sal és de 10 g por medio kilo de harina. Si quieres aprovechar al màximo los recortes, no los amases de nuevo, sino, haz unos bastoncitos (como churros) con las manos y quedan buenísimos. Si pruebas estos cambios te sorprenderàs.
Un beso des de Mallorca

Lolah 20 de marzo de 2011 11:38  

Anonimo,
muchas gracias por las sugerencias, puedes estar seguro, ¿o es segura? de que las voy a poner en práctica.
Un besico.

TERESA 21 de marzo de 2011 09:40  

Yo también soy inquera (o inquense) y la verdad es que estas galletas es de lo mejor que tenemos en la ciudad.
Si no estoy equivocada se crearon con "pan de pescadores", ya que los pescadores cuando se iban a alta mar necesitaban llevar un producto que no fuera tan perecedero como el pan y por eso se crearon estas galletas saladas.
Siempre las ha elaborado la misma empresa desde hace muchos años y ahora ya puedes encontrar otras marcas en el mercado pero no son iguales, o al menos para mí.
También las puedes probar con chocolate, el contraste es fantásitico. En una mano el trozo de chocolate y en la otra un puñado de Quelitas.
Yo desde que aprendí a hacerlas, en mi casa no hemos vuelto a comprar Quelys, (lo siente por la empresa), hago al menos dos veces al mes, porque no duran nada, cuando las tengo enfriando van pasando manos y llevándose puñados, así que casi no me da tiempo de guardarlas.
Yo también te quiere hacer una recomendación. Añade un pellizco de pimienta negra molida a la masa y verás que intensidad de sabor.
Gracias por promocionar nuestros productos.

Maria Perolas 18 de mayo de 2011 09:23  

No te imaginas la alegría que me dió descubrir esta receta, la he hecho ya varias veces. Comentarte que he hecho la prueba y he hecho tres amasados más después del primero, es decir, he sacado cuatro tandas de galletas y NO amarga en absoluto, no hace falta limitarse a solo dos veces y tirar el resto de la masa.
Un saludo.

Related Posts Widget for Blogs by LinkWithin

  © Blogger template 'Morning Drink' by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP