Amigo invisible gastronomico 2009...y una amiga visible.



Hace ya tiempo que me apunté al Amigo Invisible Gastronómico 2009, el año pasado aún no había echado a navegar mi blog y pasé un montón de envidia viendo los estupendos regalos que volaron por todas partes estableciendo amistades, dibujando sonrisas y descubriendo nuevas cocinas virtuales.
Este año al ver el anuncio en el maravilloso blog de Ana, no lo pensé un segundo y enseguida le escribí para inscribirme. Quiero darle las gracias a ella por el trabajo que le está dando el aluvión de participaciones y a Eva, del precioso blog blau* por el bonito logo que nos ha cedido.
Se supone que tenemos que poner algunas de nuestras preferencias para dar alguna pista a quien nos tenga que hacer el regalo. Aunque estoy segura de que me gustará cualquier cosa que me manden, aquí van algunas cosas que me harían ilusión:
-Algo hecho por quien lo mande, dulces, mermeladas, etc...
-Algún producto típico de la zona de procedencia, especialmente si es difícil de encontrar fuera.
-Libros de cocina, de la zona o de repostería.
-Algún molde bonito y pequeño para tartas, tartaletas, bizcochos.
En fin, lo que a mi amigo/a invisible le guste, para mi estará bien.


Y aprovechando que la cosa va de regalos, agradecer a mi querida amiga Patt y a su preciosa hija Lola el regalo que me tocó en el sorteo para celebrar el primer aniversario de su blog Cocinando para Lola. Si no lo conoceis pasaos por allí y conocereis a una persona estupenda, generosa y muy, muy cariñosa, además de una estupenda cocinera y repostera.
Ella es gallega, pero se ha mudado hace poco a Málaga, así que su regalo es muy andaluz, una bolsa, un delantal de flamenca, un abridor, también flamenco, y un precioso dibujo hecho por mi tocaya Lola. ¡Muchas gracias y muchos besos para las dos!

Empanada de patatas


Esta receta la encontré en el segundo número de la revista Comer cada día, nada menos que del año 1995 y la he hecho muchas veces porque a mis hijos le encantaba y además es muy fácil de hacer con cosas que se tienen casi siempre en la despensa y el frigo. Últimamente la tenía olvidada, como muchas cosas que sin saber por qué se arrinconan, pero hace poco me volví a acordar de ella, así que la saqué de su rincón, le quité el polvo y pude comprobar que seguía tan resultona y apetitosa como cuando era joven...así que aquí la presento en sociedad.
Estos son los ingredientes para un molde desmontable de 22 cm:
-2 láminas de hojaldre (yo la hice con una sola lámina en un molde más pequeño)
-1/2-3/4 kg. de patata
-1 cebolla grande
-1 diente de ajo
-100 gr. de chorizo en taquitos
-100 gr. de bacon en tiritas
-2 cucharadas soperas de aceite
-1 vasito de nata líquida
-sal
-1 huevo para barnizar.

Así se hace:
Picar la cebolla y el ajo y rehogarlos con el aceite hasta que la cebolla empiece a dorarse, con ayuda de una tapadera volcar la sartén para quitarle el aceite, añadir el chorizo y el bacon y freír 5 minutos más. Reservarlo.
Engrasar bien el molde y cubrirlo con una de las planchas de hojaldre. Pelar las patatas y cortarlas en rodajas muy finas con ayuda de una mandolina (si no se cortan muy finas puede que no queden bien hechas, otra opción es cocerlas durante unos minutos en agua y después escurrirlas muy bien). Poner la mitad de las patatas en el molde y cubrirlas con el frito reservado, poner por encima el resto de las patatas, salar y verter por encima la nata líquida.
Tapar con la otra lámina de hojaldre juntando bien los bordes y hacer un agujero en el centro para que salga el vapor, batir el huevo y barnizar toda la superficie de la empanada. Meterla en el horno precalentado a 200º durante unos 45 minutos.
Otro modo de barnizar el hojaldre es con un almíbar suave, esto le da un toquecito dulce muy rico, aunque hay que tener la precaución de pintarlo cuando le queden pocos minutos de horneado porque se dora enseguida y se nos puede quemar.

D.B. ¡Macarons!


The 2009 October Daring Bakers’ challenge was brought to us by Ami S. She chose macarons from Claudia Fleming’s The Last Course: The Desserts of Gramercy Tavern as the challenge recipe.

El reto de octubre de las Daring Bakers propuesto por Ami consistía en hacer macarons y para ello nos daba una receta de Claudia Fleming.
Loa macarons son los pastelitos de moda en Francia y en medio mundo, los de Pierre Hermé y los de Ladurèe son lo que cualquier goloso que va a París tiene que probar obligatoriamente. La verdad es que son preciosos, tan perfectos y con esos colores tan llamativos. Naturalmente, los blogs franceses están llenos de ellos, pero la verdad es que intimidan un poco tantos consejos, tantas especificaciones, que parecen al alcance solamente de unos pocos expertos. Hasta ahora, había leído un montón de consejos y de recetas, pero aunque era una de esas cosas que "tenía que hacer", aún no me había atrevido.

Esto es lo bueno de las Daring Bakers, que te dan el empujón para intentar cosas a las que nunca te has atrevido.
He hecho dos intentos, uno con merengue normal y otro con merengue italiano, ya que había visto recetas con los dos métodos y no tenía claro cual era mejor, la verdad es que con ninguno me han salido perfectos, los de merengue normal más frágiles y se deshincharon un poco al sacarlos del horno, la próxima vez les daré algo más de tiempo de croûtage y de horneado, sin embargo por dentro estaban estupendos, tiernecitos y jugosos...riquísimos!

Los de merengue italiano, aunque no se deshincharon como los otros, no quedaron tan lisos como deberían y estaban algo más secos, personalmente me gustaron más los primeros y son los que repetiré hasta que salgan perfectos.
Algunas cosas a tener en cuenta:
-La almendra tiene que estar molida muy fina, como una harina, si no la podemos comprar así, lo mejor es molerla con el azúcar glas hasta que quede bien fina y después tamizarla.
-Las claras es mejor separarlas de las yemas uno o dos días antes y sacarlas del frigorífico al menos una hora antes de empezar a usarlas.
-Para hornearlas hay que preparar tres placas de horno iguales y ponerlas una encima de otra, esto facilita que se forme el "pie", esa especie de puntilla que se forma en la base de los pasteles y que según parece es lo que determina un buen macaron.
-Los colores se consiguen con colorantes, con cuidado de que no alteren la textura de la masa, sobre todo si son líquidos, para los de chocolate se añade a la masa un poco de cacao en polvo. Generalmente el color debe armonizar con el relleno. Las conchas se pueden aromatizar con algún ingrediente en polvo en muy pequeñas cantidades, ralladuras de cítricos, alguna especie etc...aunque generalmente no se les añade ningún sabor.

Estos son los ingredientes:
-3 claras de huevo (unos 90 gr.)
-210 gr. de azúcar glas
-125 gr. de almendra en polvo.
-30 gr. de azúcar
-colorante alimentario


Así se hacen:
Moler muy fina la almendra con el azúcar glas y tamizarla.
Con un batidor eléctrico de varillas o un robot tipo Kitchenaid montar las claras, añadiéndole poco a poco los 30 gr. de azúcar, cuando estén montadas, añadir unas gotas de colorante y mezclarlo suavemente.
Echar poco a poco la mezcla de almendra y azúcar sobre las claras, mezclándolo con una espátula hasta que esté bien mezclado y la mezcla esté lisa y brillante.
Poner una hoja de papel de horno sobre una placa de horno, poner la masa en una manga pastelera con una boquilla lisa y ancha e ir poniendo porciones de masa de unos 2 cm. de diámetro bien separadas unas de otras.
Dejarlos reposar al menos durante media hora, mejor algo más, incluso toda la noche, para que se les forme la corteza.
Precalentar el horno a unos 150º poner la bandeja del horno sobre otras dos iguales y hornear durante 13-15 minutos.
Esperar hasta que estén completamente fríos para despegarlos del papel.
Se pueden rellenar con una ganache, crema de mantequilla, mermelada, crema pastelera...las posibilidades son infinitas.
Los macarons rosas están rellenos de una mezcla de mascarpone y mermelada de grosellas, los amarillos con lemon curd, los marrones con ganache de chocolate y los beige con praliné de almendras y avellanas.
Receta y consejos sacados de aquí

Focaccia esponjosa con tomates cherry


Aquí os presento mi primera focaccia, la que hice para el Día Mundial del Pan.
Hacía tiempo que tenía ganas de estrenarme con este estupendo pan italiano, pero nunca encontraba el momento adecuado para hacerlo, hasta que buscando algo especial para celebrar ese día, me acordé de la focaccia de Adriano a la que ya le había echado el ojo hacía un tiempo.
Los ingredientes son un poco extraños, pero el resultado es estupendo, una focaccia suavecita y sabrosa, con una miga muy aireada...absolutamente recomendable, a pesar de que yo acorté un poco los tiempos de levado, aún así, salió estupenda.

Estos son los ingredientes:
-500 gr. de harina de fuerza
-170 gr. de cerveza
-150 gr. de yogur
-30 gr. manteca de cerdo
-70 gr. de patata cocida y chafada
-50 gr. de agua
-11 gr. de sal
-5 gr. de levadura fresca
-1 cucharadita de malta (en su defecto, miel)

Así se hace:
Hacer el poolish mezclando el agua, 60 gr. de cerveza, 110 gr. de harina, la levadura y la malta, dejarlo reposar tapado con un paño hasta que doble y caiga ligeramente (unos 90 minutos)
 Pasado este tiempo mezclar en la amasadora el poolish con la cerveza y la harina necesaria para compactar la masa, añadir la patata y seguir amasando hasta que se absorbe todo, añadir el yogur y el resto de la harina y la sal, seguir amasando y añadir la manteca, amasar durante unos 10 minutos.
Ponerla en un cuenco untado de aceite y dejarla reposar tapada hasta que doble ( unos 90 minutos)
Pasado este tiempo, ponerla sobre la encimera y plegarla en tres partes como un sobre, enrollarla sobre sí misma y ponerla en un recipiente de plástico con tapa durante una hora, hasta que doble de nuevo.
Pasado este tiempo, volcarla sobre la encimera y extenderla con las manos hasta que tenga el tamaño de la bandeja del horno. Engrasar la bandeja con aceite de oliva y poner encima la masa.
Mezclar agua caliente y aceite de oliva a partes iguales con un pellizco de sal y untar toda la superficie de la focaccia con ella. Dejarla reposar de nuevo hasta que doble (20-30 minutos).
Precalentar el horno a 220 gr. Hacer unos hoyos en la masa hundiendo los dedos y poner unos tomates cherry en mitades, salpicar de sal y meter al horno, después de 8 minutos, bajar la temperatura a 200gr. y seguir horneando unos 8-10 minutos más

Espárragos, calabacines y queso fresco a la parrilla.


Sigo fascinada con mi libro de Ottolenghi, todas las recetas me apetecen, pero sobre todo la forma en que tratan las verduras, poco hechas, crujientes, sabrosísimas y en unas combinaciones muy originales y apetitosas.
Después de comer las verduras así, creo que no las voy a cocer nunca más!
Esta especie de ensalada de espárragos y calabacines a la parrilla es una verdadera maravilla, la receta original está hecha con un queso fresco griego llamado Manouri, yo le puse simplemente un queso fresco normal y quedó muy bien.
Estos son los ingredientes:
-350 gr. de tomates cherry cortados por la mitad
-140 ml. de aceite de oliva
-24 espárragos verdes frescos
-2 calabacines medianos
-200 gr. de queso fresco
-sal y pimienta

Para el aceite de albahaca:
-75 ml. de aceite d oliva
-1 diente de ajo
-25 gr. de hojas de albahaca
-sal y pimienta.

Así se hace:
-Calentar el horno a 170º. Mezclar los tomates con 3 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta. Ponerlos el una fuente de horno cubierta con un papel de cocina, dejar cocer en el horno durante unos 50 minutos aproximadamente, hasta que estén semi-secos. Sacar del horno y dejarlos enfriar.
Cortar la parte dura de los espárragos y blanquearlos en agua hirviendo durante 4 minutos, refrescarlos en agua fría, secarlos bien y mezclarlos con 2 cucharadas de aceite, sal y pimienta.
Cortar los calabacines sin pelar en láminas muy finas a lo largo usando una mandolina o un pelador de verduras, mezclarlos con aceite de oliva, sal y pimienta.
Calentar una plancha acanalada a fuego fuerte, cuando esté bien caliente poner los espárragos y las láminas de calabacín y darles la vuelta pasado un minuto, procurando que se marquen las líneas de la parrilla. Apartarlos en cuanto estén algo tostados en la superficie.
Poner una sartén, con un poco de aceite al fuego y dorar por ambos lados el queso cortado en lonchas de 2 cm. de grueso o hacerlo en la misma plancha de las verduras.
Para el aceite de albahaca, mezclar todos los ingredientes con una batidora.
Poner en una fuente los calabacines y los espárragos, repartir por encima los tomates y el queso, aliñar generosamente con el aceite de albahaca.

Tarta de naranja y almendra


La semana pasada fué el cumpleaños de mi madre y quería hacer una tarta pequeña porque no íbamos a ser muchos y por una vez sin chocolate, así que me acordé de esta tarta de naranja y almendra que había visto hace tiempo en el magnífico blog de Pepinho, una referencia para mi en todo lo que a repostería se refiere.
No es una tarta nada espectacular, pero es realmente deliciosa, capas de bizcocho de almendra y crema de naranja cubierta de merengue, suave y fresca, un poco entretenida, pero merece mucho la pena.
Hice una plancha de bizcocho en la bandeja del horno y la dividí en cuatro partes, con lo que me salió un rectángulo bastante pequeño, pero me salieron cuatro pisos de bizcocho, así que la tarta quedó bastante alta, como a mi me gusta.

Estos son los ingredientes:
Para el bizcocho de naranja y almendra:
-ralladura de naranja
-115 gr. de azúcar
-3 huevos enteros
-2 yemas
-145 gr. de almendra molida
-45 gr. de harina
-una pizca de sal
-3 claras
-30 gr. de azúcar
Para la crema de naranja (me sobró bastante, se puede hacer menos cantidad)
-5 huevos
-200 gr. de azúcar
-Ralladura de 2 ó 3 naranjas y de un limón
-30 gr. de Maicena
-290 ml. de zumo de naranja
-60 ml. de zumo de limón
-60 gr. de mantequilla
-10 ml. de licor de naranja(opcional)

Para el almíbar:
-100 gr. de azúcar
-200 gr. de agua
-una cucharada de licor de naranja

Para el merengue italiano:
-70 gr. de claras
-90 gr. de azúcar
-25 gr. de agua
Así se hace:
El bizcocho:
Preparar una bandeja de horno con un papel de cocina.Precalentar el horno a 220º.
Trabajar en un bol el azúcar con las ralladura frotándola para que desprenda el aroma, añadir los demás ingredientes menos las claras y los 30 gr. de azúcar batiéndolo todo con un batidor eléctrico. Montar aparte las claras añadiéndoles los 30 gr. de azúcar cuando estén semimontadas. Mezclar suavemente esta preparacion con la anterior procurando que no se baje. Extender sobre la bandeja y alisarlo bien, hornear durante 6-10 minutos hasta que la superficie empiece a estar dorada y firme al tacto. Sacarlo del horno y dejarlo enfriar completamente antes de despegarlo del papel.

La crema de naranja:
Mezclar en un cazo los zumos, la ralladura y 100 gr. de azúcar, ponerlo al fuego no muy fuerte hasta que empiece a hervir. Mientras, batir los huevos con el azúcar restante,añadir la maicena y mezclar hasta que no tenga grumos.Echar poco a poco la mezcla de zumos caliente sobre los huevos removiendo sin cesar, llevar de nuevo al fuego y seguir removiendo hasta que la mezcla espese, retirar del fuego y añadir el licor y la mantequilla cortada a trozos, batiendo hasta que la mantequilla se funda y se mezcle bien con la crema. Dejar enfriar cubierta con un film de cocina en contacto con la superficie.

El almíbar:
Poner en un cazo el azúcar y el agua y hacer hervir un poco, retirarlo del fuego y añadir el licor, reservar.

El merengue italiano:
Poner en un cazo al fuego el agua con 70 gr. de azúcar y dejar hevir sin removerlo hasta que alcance los 121º
Mientras se hace el jarabe, empezar a montar las claras con un batidor eléctrico, mejor si es fijo, tipo Kitchenaid, mientras se montan, añadirles los 20 gr. de azúcar. Cuando el jarabe alcance los 121º, apartarlo del fuego y verterlo despacio sobre las claras sin dejar de batir . Seguir batiendo hasta que se enfríe.

Para montar la tarta, cortamos la plancha de bizcocho en cuatro, si disponemos de algún tipo de molde sin fondo o de aro cuadrado del tamaño apropiado lo podemos usar para que quedemejor, yo lo he hecho sin nada.
Ponemos la base en el plato en que lo vayamos a sevir, lo bañamos generosamente con el almíbar, lo cubrimos con una buena capa de crema y seguimos así hasta poner la última plancha de bizcocho, lo bañamos y lo cubrimos con el merengue.

Celebrando el Día mundial del pan

world bread day 2009 - yes we bake.(last day of sumbission october 17)
Hoy es el Día Mundial del Pan, un día para homenajear al alimento más sencillo y más básico de nuestra dieta, el mejor acompañamiento de nuestras comidas, la base para maravillosos bocadillos y un placer por sí solo.
La historia del pan es casi tan antigua como la de nuestra necesidad de alimentarnos y aunque como cualquier actividad humana su fabricación  ha ido evolucionando con el tiempo, en realidad sigue siendo lo mismo que hace tantos siglos: agua, harina, sal y levadura. Lo más sencillo y asequible del mundo...

Entonces...¿Por qué no hacerlo en casa? ¿Por qué lo vemos como algo misterioso e inasequible? ¿De dónde viene ese miedo inexplicable por parte de gente que cocina cosas mucho más complicadas?. No tengo ni idea de la respuesta, quizás porque antes casi nadie tenía un buen horno en casa y en casi todas las panaderías se hacía un pan aceptable, así que dimos por sentado que no se podía hacer en casa.

Pero hoy en día ya no hay excusa, un buen horno casero puede hacer un pan estupendo, las máquinas de pan y las amasadoras son una ayuda estupenda, y amasar a mano es un buen ejercicio para perder algunas calorías...eso sí, hace falta tiempo, pero es cuestión de organizarse. Además, ahora el pan se ha convertido en una industria y en la mayor parte de los casos, con el señuelo del pan recién hecho a cualquier hora, nos venden un pan de baja calidad que al cabo de unas horas no se puede comer.

En cierto modo, si tengo este blog y ando metida en este mundo es gracias a que hace año y medio me compré una máquina de pan, entonces empecé a buscar el modo de hacer un buen pan...y aún no he parado, aunque ya he conseguido hacer un pan muy bueno a diario, casi como una maravillosa rutina: refrescar la masa madre, amasar en la máquina, plegar la masa, formar las barras, dejarlas levar, calentar el horno con la piedra, meter el pan en el horno, echar un vaso de agua en una plancha caliente para formar el vapor, vigilar el horneado e irle dando la vuelta para que se tueste bien por todos lados, sacar las dos barras ardientes y fragantes, dejarlas enfriar y ver como mi familia disfruta de él. Puedo asegurar que no hay mayor satisfacción en la cocina.

La clave para conseguir un buen pan creo que ha sido la masa madre, de la que leí por primera vez y aprendí a hacerla en el blog de Ibán*, actualmente mi masa tiene ya más de un año y sigue trabajando a plena satisfacción, aunque ahora tiene una hermanita...

Hace varios meses, Adi habló en su maravilloso blog de la masa madre de San Francisco, una masa madre de centeno extraordinaria originaria de esa ciudad americana, le comenté que me gustaría tener un poco y ella gentilmente me envió una bolsita llena de esas prodigiosas escamas...

El proceso fué sencillo, mezclar harina de centeno y agua a partes iguales y añadirles las escamas de masa madre, dejarlo reposar a temperatura ambiente, mejor si es un poco cálida y esperar a que la masa empiece a burbujear, la masa ya está lista para trabajar...y con qué fuerza!

Como yo la uso cada uno o dos días, la voy refrescando con la misma cantidad que saco de la mezcla de harina de centeno y agua y la dejo fuera del frigo hasta que se pone espumosa, luego la vuelvo a guardar en el frigo.

El pan lo hago con mi receta del pan diario, explicado en este post, sin echarle nada de levadura: 500 gr. de harina de fuerza, 250 ml. de agua, sal y 9 cucharadas de masa madre, no hace falta más para conseguir un pan espectacular.

En realidad, el único objetivo de este post es animar aunque sea a solo una persona a entrar en el maravilloso mundo del pan casero, si probais ya vereis que la satisfacción es mucho mayor que la dificultad.
El caso es que había hecho una estupenda focaccia para celebrar este día, pero al final se ha impuesto el humilde y simple pan...la focaccia esperará para otro día.

* Para quien quiera aprender a hacer masa madre, Ibán va a hacerla casi en directo a partir del domingo por la noche, si quereis hacerla con él, mirad aquí, promete ser muy interesante.

D.C. Pho vietnamita de pollo



Blog-checking lines: The October 2009 Daring Cooks’ challenge was brought to us by Jaden of the blog Steamy Kitchen. The recipes are from her new cookbook, The Steamy Kitchen Cookbook. 
El reto de las Daring Cooks de octubre propuesto por Jaden de Steamy kitchen según la receta de su libro The Steamy Kitchen Cookbook consistía en hacer una sopa vietnamita llamada Pho ( no sé si ese es el nombre genérico de las sopas o de esta especifica). El ingrediente principal puede ser pollo, ternera, pescado o vegetales a elección de cada uno, lo realmente importante de la receta es la mezcla de especias y el tostado de estas y la salsa de pescado, un ingrediente muy presente en toda la cocina de Extremo Oriente.
La verdad es que teniendo todos los ingredientes este plato no plantea ninguna dificultad y el resultado fué muy bueno...incluso los menos soperos de casa la comieron con mucho gusto y hasta hubo quién repitió!

Estos son los ingredientes:
-2 cucharadas de semillas de coriandro
-4 clavos de especia
-2 piezas de anís estrelledo
-2 litros de caldo de pollo
-1 pechuga de pollo
-media cebolla
-1 trozo de unos 7 cm. de jengibre rallado
-1 ó 2 cucharadas de azúcar
-1 ó 2 cucharadas de salsa de pescado.
- 500 gr. de fideos de arroz
Guarniciones:
- Brotes de soja
-Hojas frescas de cilantro
-1 cebolla morada en tiras (yo la puse blanca)
-guindillas rojas frescas ( yo no pude encontrar y puse unas guindillas encurtidas)
-1 lima cortada en cuñas.

Así se hace:
Calentar en seco una sartén pequeña y tostar en ella las semillas de coriandro, el anís estrellado y los clavos durante unos 3 ò 4 minutos, una vez tostados, echarlos en una cazuela con los demás ingredientes menos los fideos, cocer durante una media hora quitando toda la espuma que se produzca, probarlo y rectificar de sal, azúcar o salsa de pescado si hace falta.
Sacar la pechuga y colar el caldo, torcear la carne del pollo haciédola hebras con las manos.
Cocer los fideos siguiendo las instrucciones del paquete.
Repartir la carne y los fideos en los boles y llenarlos con el caldo. Servir las guarniciones aparte para que cada unos se sirva a su gusto.

HEMC#37 Mini-quiches tres quesos


 hemc 37 - aperitivos El Hemc de este més lo ha propuesto Maragda de la Quinta de Luculus y está dedicado a los aperitivos, uno de los grandes  pequeños placeres de la vida.
Estas mini-quiches son absolutamente sencillas y fáciles de hacer, no tienen ningún secreto y resultan sumamente agradables de comer de un bocado, acompañadas de una cervecita o de una copa de vino.
La masa es la misma que usé para esta receta, sale buenísima y se puede guardar congelada para tenerla siempre lista, por supuesto, también se puede usar una buena masa quebrada preparada.

Para darles forma he usado un molde de mini-muffins de silicona, una vez estirada la masa se cortan redondeles de tamaño suficiente para cubrir el fondo y las paredes de los moldes, se forran estos procurando adaptar la masa a las paredes lo mejor posible, se pincha el fondo de la masa y se pone un torcito de papel de cocina arrugado en cada hueco y se meten al horno precalentado a 180º durante unos 10 minutos.
Mientras se cortan unos trocitos de queso al gusto, yo puse queso con cominos, emmental y manchego semicurado. Se bate un huevo, se mezcla con tres cucharadas de nata líquida y se sazona bien con sal, pimienta y si os gusta, con un poco de nuez moscada.
A los diez minutos se saca el molde del horno, se quitan los papeles  y se ponen en cada hueco unos trocitos de queso, procurando que cada quiche tenga de las tres clases, se llenan con la mezcla de huevo y nata, a la mitad de ellos les puse una rodaja de tomate cherry (los que más me gustaron), se meten en el horno otros 10 minutos, hasta que estén cuajadas. Se sacan de los moldes y se comen templadas o frías.

Crema de hinojo y queso azul


Hace unos meses apareció por varios blogs un ingrediente que nunca había utilizado ni comido, el hinojo. En realidad ni siquiera lo había visto nunca en el mercado, me picó la curiosidad por saber qué gusto y qué textura tenía. Pues hace unos días lo encontré y me llevé a casa uno de esos bonitos bulbos.
Con él queda inaugurada la temporada de cremas de verduras que tanto me gustan para empezar una comida de invierno...aunque aquí aún estamos en pleno verano.
Estos son los ingredientes:
-Un bulbo de hinojo
-Un puerro
-2 ó 3 patatas, según tamaño
-1 cucharadita de cúrcuma
-1/2 cucharadita de jengibre en polvo
-un trocito de queso azul
-un chorrito de aceite de oliva
-sal

Así se hace:
Se limpia bien el hinojo y se corta en trozos, se limpia bien el puerro y se corta la parte blanca en rodajas gruesas, la parte verde se reserva para la guarnición.
En una cazuela se calienta un poco de aceite y se sofríen un poco el puerro y el hinojo, se pelan y trocean las patatas y se incorporan a la cazuela. Se les da un par de vueltas con el resto del sofrito y se cubre de agua (o caldo de verduras) se echa un poco de sal y se deja cocer a fuego suave durante unos 20 minutos, hasta que el hinojo y las patatas estén tiernos. Un poco antes del final de la cocción se añaden la cúrcuma y el jengibre.
Una vez cocido, apartamos un poco del agua de la cocción para después poder graduar la densidad de la crema, añadimos un trocito de queso azul (es mejor poner poco al principio e irle añadiendo más si lo necesita) y lo batimos todo en la misma cazuela con una batidora de mano, es conveniente irlo probando para ajustar la cantidad de queso a nuestro gusto. Ajustar también la cantidad de líquido añadiendo más agua de cocción si lo necesita para que quede una crema suave.
Pasar la crema por el chino o por un colador para que quede bien lisa y suave.
Para la guarnición, cortar la parte verde del puerro en tiritas finas, poner aceite a calentar en una sartén y cuando esté caliente echar el puerro, freírlo durante unos segundo, hasta que empiece a dorarse y escurrirlo en un plato con un papel de cocina.
Servir la crema en unos cuencos con un puñadito del puerro frito encima.
El resultado, delicioso, aunque la verdad es que el sabor del hinojo apenas se percibe.