Rollitos de guisantes y patatas al curry
![]()
Más de una vez he contado en este blog lo mucho que me gustan los guisantes, sobre todo cuando están en temporada. Admito que los guisantes congelados son muy cómodos y generalmente de una calidad bastante aceptable y no tengo ningún problema en usarlos siempre que los necesito, pero pocas veces se me ocurre hacer un plato exclusivamente con ellos. Sin embargo, cuando voy a la frutería y veo esas vainas de un verde brillante con su promesa de dulzor y de frescura, no me puedo resistir…Por cierto, nunca los veo en las grandes superficies, lo que me hace pensar que vienen de muy cerquita de casa y hace que me apetezcan aún mas. Vale, ya sé que hay que perder un buen rato pelándolos, pero para mi es un trabajo relajante, que me devuelve a los tiempos en que era una niña y ayudaba a mi madre en la tarea y así aprovechaba para comerme los más tiernecicos…Para mi eran más ricos que un caramelo!
Esta vez vienen con un delicioso aroma indio y envueltos en un abrigo extra crujiente de masa filo, una combinación para no perdérsela!
![]()
Estos son los ingredientes para cuatro rollitos:
-1 cebolla cortada en tiras
-300 gr. de patatas cortadas en cubitos
-1 cucharada de pasta de curry ( si solamente tenéis en polvo, ajustar la cantidad a vuestro gusto)
-150 gr. de guisantes ya pelados o congelados
-4 hojas de masa filo
-aceite de oliva y sal
-semillas de calabaza picadas para adornar (Gracias, Mai!)
![]()
Así se hace:
Cocer los dados de patata en un cazo con agua hirviendo con un poco de sal durante 5 minutos, hasta que esté apenas tierna. Sacarlas del agua y escurrir bien.
Sofreir la cebolla en una sartén con un poco de aceite hasta que empiecen a dorarse, añadir las patatas y freir durante 2 minutos más. Añadir la pasta de curry y los guisantes junto con un par de cucharadas de agua, dejar cocer hasta que el agua se haya evaporado, sazonar y dejar enfríar un poco.
Calentar el horno a 210º.
Untar una de las hojas de filo con una brocha y un poco de aceite (o mantequilla fundida), poner otra hoja encima y untarla también con aceite, (es mejor quedarse algo cortos que pasarnos) Cortar estas dos hojas por la mitad, poner un par de cucharadas de relleno en un extremo de una de estas mitades, doblar las partes laterales sobre el relleno y enrollarlo sobre si mismo (en la foto de arriba podéis ver como hacerlo)
Hacer lo mismo con el resto de las hojas y el relleno, pintar la parte de encima con un poco de aceite, repartir las semillas de calabaza picadas sobre los rollitos y hornear durante unos 15-20 minutos hasta que estén bien dorados.
![]()
De la revista Good Food
















