Pandoro de chocolate

La verdad es que después del Gugelhupf con el que inauguré la temporada de Navidad, no tenía pensado publicar ningún otro bollo tradicional navideño ya que en años anteriores he publicado varios panettones, un par de pandoros y un delicioso stollen. Sin embargo, cuando sin saber cómo llegué a la receta de este pandoro de chocolate no me pude resistir, así que este es el resultado de una especie de flechazo culinario.
Aunque sé que no voy a tener que insistir mucho, os animo a probarlo, ya que es una receta no demasiado complicada y el resultado es espectacular, con un sabor intenso a chocolate y una textura aterciopelada, y que para colmo dura varios días en perfecto estado sin secarse, una verdadera delicia que promete ser la estrella de las fiestas en mi casa.
Como en todas estas masas, creo que una amasadora es una gran ayuda para lograr una masa bien lisa y brillante con un buen encordado, ya que se debe amasar durante un buen rato, entre 15 y 20 minutos.

Para hacer el poolish, mezclar en un cuenco 50 gr. de harina con 50 gr. de agua y 2 gr. de levadura seca de panadería (si usáis levadura fresca, deberéis multiplicar el peso por tres). Tapar el cuenco y dejar reposar a temperatura ambiente.
Cuando el poolish empiece a levar, prepara una biga mezclando en otro cuenco 50 gr, de harina con 25 gr. de agua y 2 gr. de levadura. Amasar un poco, tapar y dejar levar a temperatura ambiente.
Cuando los dos prefermentos hayan levado, ponerlos en la amasadora con la harina, el agua, el azúcar, la vainilla, el cacao y las yemas. Amasar con la pala mezcladora a media velocidad, al cabo de unos minutos aumentar la velocidad para encordar la masa.
Añadir poco a poco la nata sin dejar de amasar. Sustituir la pala por el gancho y con la amasadora a velocidad media/alta ir añadiendo la mantequilla a trozos, esperando para añadir un trozo a que el anterior se haya absorbido del todo. Por último añadir la sal.
Cuando la masa esté bien lisa y se quede adherida al gancho, ponerla en un cuenco grande y plegarla un par de veces. Taparla con film o meterla en una bolsa de plástico y dejarlo a temperatura ambiente hasta que haya triplicado de volumen.
Poner la masa sobre la encimera y darle forma de bola remetiéndola por abajo, ponerla en el molde de pandoro bien engrasado y dejarla levar en un sitio cálido hasta que casi haya alcanzado el borde del molde.
Hornear a 170º durante unos 50 minutos.
Dejar enfríar un poco antes de desmoldarlo.
Fundir el chocolate del glaseado con la mantequilla al baño maría o en el microondas, mezclar bien y untar con él el pandoro. Dejar que el chocolate se solidifique.
Si lo guardáis bien envuelto durante dos días antes de consumirlo, mejorará mucho su sabor.

6 comentarios:

  1. Espectacular la pinta... Pero no nos engañes más, has sucumbido al chocolate y el cuál por fin te ha conquistado ¡viva el chocolate y viva Hernán Cortés! :-))

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  2. Una verdadera delicia, el aspecto no puede ser mejor, tomó nota de la receta pues esto hay que probarlo si o si.

    Saludos

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  3. Madre mía!!!! Mis jugos gastricos te han hecho la ola jajaaja Pedazo de pastel! Me lo apunto jiji. Besos y feliz semana

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  4. He levitado viendo tu pandoro... Ese chocolate me vuelve loca. ¡Qué pinta, Lola! No tengo molde de pandoro, pero me las ingeniaré para hacerlos de otra forma, porque me ha impactado esa masa oscura. :)
    Besitos

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  5. Guauuuu que pinta mas buena super esponjoso seguro que una delicia para el paladar

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