No suelo hacer mucho las pizzas en casa y la verdad es que hasta ahora cuando las hacía me limitaba a ponerle la salsa tomate y algunos ingredientes que me gustaran y que tuviera a mano, me salían buenas, sobre todo después de que por consejo de
cannela en vez de tomate frito les pongo tomate doble concentrado, pero con esta creo que he dado un gran paso adelante...creo que es la mejor que he comido en muchísimo tiempo, deliciosa, fantástica, buenísima.
El caso es que llevo un tiempo viendo las magníficas pizzas que hace
jantonio y ya me picaba el gusanillo, además hace unos días me compré el libro Pizza modo mio de John Lanzafame y decidí que había llegado el momento de hacer una pizza dedicándole algo más de tiempo. Del libro me llamaron la atención unas pizzas hechas en cazuela con un borde grueso y alto con un aspecto precioso, para hacerlas se pone la masa en una cazuela que se pone sobre la piedra en el horno. Al principio pensé hacerla en una de mis cazuelas de fondo grueso, pero pensé que iba a tardar mucho tiempo en calentarse y la base no se iba a cocer bien, así que me acordé de una paella de porcelana pequeña que casi no había usado.
La receta de la masa es la del libro, así como las cebollas balsámicas y el chile confitado, el resto surgió con una bolsa de chipirones y unos langostinos que tenía en el congelador.
La masa
Ingredientes: (para una pizza de unos 30 cm.)
-1 cucharadita de levadura seca
-1 cucharadita de sal
-100 ml. de agua caliente
-2 cucharaditas de aceite de oliva
-160 gr. de harina normal
Así se hace:
Mezclar la levadura, la sal y el agua en un bol, poco a poco añadirle el aceite sin dejar de remover y dejar reposar unos 10 minutos, hasta que la mezcla empiece a burbujear.
Añadir la harina y amasar durante unos 15 minutos hasta que la masa esté suave y elástica.
Embadurnar un recipiente hermético o un cuenco con aceite de oliva, poner en él la masa, taparla y dejarla levar durante una hora u hora y media hasta que doble de tamaño.
El relleno
Ingredientes:
-2 dientes de ajo
-una bolsa de chipirón congelado Pescanova o chipirones o calamares frescos
-6 langostinos hermosos
-5 ó 6 tomates maduros
- un par de cucharadas de cebolla balsámica*
-6 filetes de anchoa
-media bola de mozzarella
-unas hojas de albahaca u orégano
-aceite de oliva
-aceite de confitar los chiles* (opcional)
Así se hace:
Pelar los langostinos, reservando las cabezas por un lado y los cuerpos por otro.
Calentar aceite en una sartén o una cazuela baja y sofreír las cabezas de los langostinos presionándolas para que suelten todo el jugo, sacarlas y deshecharlas. Echar en el mismo aceite los ajos picados y freírlos un poco, añadir los trozos de chipirón ya descongelados, sofreírlos a fuego medio. Pelar y trocear los tomates (a mi me gusta que se noten los trozos, pero si no os gustan, ponerlo rallado), añadirlos a la sartén, salar un poco y dejar cocer a fuego lento hasta que se consuma todo el líquido y quede una salsa muy reducida, por lo menos 45 minutos o una hora, rectificar de sal si es necesario.
Precalentar el horno a 250º con una piedra de pizza dentro (si tenéis)
Para montar la pizza, estirar la masa con las manos sobre una superficie untada de aceite, ponerla sobre una cazuela o una paella levantando un poco el borde por la pared de la cazuela. Pinchar el fondo de la masa con un tenedor, extender la salsa de chipirones, espolvorear con la albahaca o el orégano, cubrir con la mozzarella en trozos y repartir la cebolla balsámica.
Meter en el horno sobre la piedra y cocer durante unos 8 minutos, hasta que el borde esté bien dorado, abrir el horno y colocar los cuerpos de los langostinos, dejar dos minutos más en el horno.
Al sacar la pizza, repartir los filetes de anchoa y regar con un chorrico del aceite de las guindillas (si os gusta el picante)
*Para hacer la cebolla balsámica, calentar una cucharada de aceite en una sartén, añadir la cebolla cortada en láminas y freír a fuego vivo durante unos 5 minutos, añadir 1 y 1/2 cucharadas de azúcar moreno y remover hasta que se disuelva, añadir entonces 4 cucharadas de vinagre balsámico y dejar cocer a fuego lento durante 5-6 minutos, hasta que quede con una textura de confitura.
*Para confitar los chiles, quitar las semillas y trocear unos diez chiles frescos, ponerlos en un cazo y cubrirlos con aceite, ponerlos a fuego muy bajo y dejar confitar durante una hora sin que el aceite llegue a hervir (yo fuí alternando el fuego entre el 1 y el 2 de potencia.
Cuando esté frío, ponerlo en un tarro y conservarlo en la nevera.