Calabacines encurtidos
Generalmente los encurtidos no me suelen atraer mucho, aparte de las aceitunas que me encantan en todas sus variedades, muy raramente como pepinillos o guindillas en vinagre, así que no sé por qué me llamó la atención esta receta de calabacines encurtidos que encontré en la revista Good Food ya que ni siquiera tiene una foto especialmente atrayente.
Bueno, pues ya tengo un nuevo vicio que añadir a la lista...están buenísimos! Reconozco que el sabor del vinagre es bastante pronunciado, pero combinado con un toquecillo picante y un poco dulce y con la textura crujiente del calabacín en láminas muy finas, es una verdadera delicia. Fantástico para el aperitivo, para acompañar las comidas, o como parte de un buen bocadillo...creo que nunca van a faltar en mi nevera!
Estos son los ingredientes:
-500 gr. de calabacines
-3 chalotas picadas (yo le puse media cebolla)
-2 cucharadas de sal
Para el líquido de encurtir:
-500 ml. de vinagre de manzana
-140 gr. de azúcar
-1 cucharadita de mostaza en polvo
-1 cucharadita de granos de mostaza
-1/2 chile o guindilla seca picada
-1 cucharadita de cúrcuma
Así se hace:
Lavar los calabacines y sin quitarles la piel cortarlos en rodajas muy finas con una mandolina o a mano. Ponerlos en un cuaenco hondo con la cebolla y la sal, mezclar bien y cubrir de agua fría. Después de una hora escurrir los calabacines y secarlos bien con papel de cocina.
Poner los ingredientes del encurtido en una cacerola y llevarlo a ebullición, dejar cocer unos tres minutos hasta que el azúcar esté bien disuelta. Apartarlo del fuego y cuando el líquido esté templado añadir el calabacín y remover un poco para que se mezcle bien.
Repartirlos en dos frascos de medio litro recién esterilizados, taparlos y dejarlos enfríar boca abajo, una vez fríos guardarlos en el frigorífico. Esperar al menos dos días para consumirlo.














