Flan de queso

Los flanes son uno de los postres más fáciles de hacer en casa, aunque a algunos parece que eso del baño maría les suena muy complicado cuando en realidad no se trata más que de poner las flaneras en una bandeja con agua y meterla en el horno, dificultad mínima.
Y si ya de por sí el flan de huevo tradicional es delicioso, esta versión con queso creo que lo supera en cremosidad y en sabor, tanto que resultan realmente adictivos...¡Hay que hacer verdaderos esfuerzos para no repetir cuando se te acaba el primero!
En esta ocasión los he hecho con leche desnatada y con queso crema light por aquello de aligerarlos un poco y la verdad es que han quedado estupendos, así que no tengáis ningún problema en utilizarlos si tenéis que vigilar vuestro peso.
Esta vez he utilizado caramelo líquido industrial, pero si queréis hacerlo, aquí os cuento cómo hacerlo.

Precalentar el horno a 180º.
Poner la leche en un cazo y añadir el azúcar y la vaina de vainilla abierta longitudinalmente, llevar a ebullición, apartar del fuego y dejar entibiar.
Poner en un recipiente hondo o en el vaso de la batidora los huevos y el queso y batir hasta tener una mezcla totalmente lisa, sacar la vaina  de vainilla de la leche e incorporar ésta a la mezcla, volver a batir durante unos segundos para mezclar bien.
Cubrir el fondo de los moldes con caramelo líquido y girarlos para que se reparta por todos los lados.
Repartir la mezcla en las flaneras, ponerlas en una fuente de horno y añadir agua hasta al menos un tercio de la altura de los moldes.
Hornear durante unos 25/30 minutos, hasta que al tocar el centro de uno de los flanes, lo notemos cuajado pero aún no demasiado firme.
Dejar enfríar antes de consumirlos, mejor de un día para otro.

Asado de doradas. #saboreaMe


Hace unos días recibí un par de cajas llenas de productos murcianos por gentileza de los supermercados Me Fresh Market, estos supermercados que están iniciando su implantación en la región de Murcia están especializados principalmente en productos frescos y de proximidad, lo que constituye su sello distintivo.


 Entre los productos que recibí estaban unas estupendas y fresquísimas doradas con las que hice un asado muy sencillo pero que queda realmente rico y que podéis hacer con cualquier tipo de pescado, y además con muy poco trabajo.


Precalentar el horno a 180º.
Cubrir el fondo de una fuente de horno con un poco de aceite de oliva.
Cortar la cebolla en tiras y poner una capa en la fuente, pelar los tomates y cortarlos en rodajas y colocarlos sobre la cebolla.
Cortar las patatas en rodajas de un dedo de grosor y colocarlas en la fuente.

Picar en el mortero los dientes de ajo con un poco de sal y mezclarlos con el zumo de limón.
Repartir esta mezcla sobre las patatas, añadir el vino blanco, y un poco de pimienta.
Hornear durante una media hora, pasado este tiempo, colocar encima las doradas, salarlas y regarlas con un chorrito de aceite, si se ha consumido el líquido añadir un poco de agua.
Seguir horneando durante unos 15/20 minutos.