Guiso de albóndigas de bacalao

Este delicioso guiso de albóndigas de bacalao se hacía en mi casa desde que yo era niña y supongo que por entonces no sería de mis platos favoritos, pero con el paso del tiempo nuestros gustos van madurando al tiempo que lo hacemos nosotros y ahora muchos los platos que más me gustan son los que antes no sabía apreciar.
 Ahora el bacalao me encanta de cualquier manera, prueba de ello son todas las recetas que tengo ya publicadas con él, y los guisos llenos de verduras están riquísimos, así que este plato me resulta delicioso siempre que lo hago. Además es muy típico de mi tierra en esta temporada de cuaresma y aunque para mi no tenga ningún significado religioso siempre me apetece tomarlo en estos momentos.

Remojar el pan en un poco de leche. Desmenuzar el bacalao y ponerlo en un bol, añadir los huevos ligeramente batidos, un ajo picado, los piñones el pan escurrido y un chorro de zumo de limón, añadir un poco de pan rallado hasta que tenga una consistencia que nos permita trabajar la masa.
Formar las albóndigas y pasarlas por harina.
En una cazuela con un poco de aceite, freir las almendras con el otro diente de ajo, cuando estén dorados, sacarlos y reservarlos.
En el mismo aceite, freír las albóndigas hasta que estén doradas por todos lados, reservarlas.
En el mismo aceite, sofreir la cebolla picada, cuando esté transparente añadir el pimiento cortado en tiras y el tomate rallado y freir durante unos 10 minutos.
Pasado este tiempo, añadir las alcachofas cortadas en cuartos, los guisantes y las patatas troceadas, remover un poco y añadir agua o caldo de pescado hasta cubrirlo todo. Dejar cocer a fuego lento una media hora, hasta que las verduras estén tiernas.
Mientras tanto, picar en el mortero el ajo y las almendras fritos junto con unas hebras de azafrán y añadir el majado a la cazuela.
Cuando falten unos diez minutos para terminar la cocción, añadir las albóndigas y rectificar de sal.

Pastel nantais

Hace unas semanas, hojeando la revista Saveurs me encontré con con este pastel Nantais y aunque no puedo decir que me llamara la atención por su aspecto bastante sencillo, cuando leí la receta me picó la curiosidad y enseguida me decidí a probarlo. Un bizcocho de almendras y ron, bañado con un jarabe al ron y cubierto con un glaseado de ron. Desde luego no es para niños, pero resulta realmente delicioso para una merienda como las de antes.
Como su nombre indica, el pastel nantais es originario de la ciudad de Nantes y según parece se remonta a principios del siglo 19, cuando a la ciudad llegaban productos procedentes de las colonias como el ron, el azúcar de caña y la vainilla.
He encontrado varias recetas distintas pero que solamente difieren en las cantidades, la diferencia más importante es que algunas llevan un poco de mermelada de albaricoque y otras prescinden de ese paso. Yo se la he puesto y ha quedado muy rico, pero también es verdad que he tenido que repetir la capa de glaseado ya que la humedad de la mermelada dificulta que cuaje y quede una capa lisa, así que la elección es vuestra.
Batir con la amasadora o con un baridor eléctrico de mano la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que esté bien cremosa.
Añadir los tres huevos uno a uno sin dejar de batir, agregar el ron y la almendra molida y mezclar bien, por último añadir la harina y la sal mezclando suavemente.
Verter la mezcla en un molde circular de unos 20 cm y meter en el horno precalentado a 170º durante unos 40 minutos.
Mientrar tanto para preparar el almíbar, poner en un cazo el agua y el azúcar y ponerlo al fuego, dejarlo hervir durante unos minutos, apagar el fuego y añadir el ron,
Una vez el bizcocho fuera del horno, desmoldarlo y ponerlo sobre una rejilla, bañarlo con el jarabe y dejarlo enfriar.
Pasar por un colador unoas cuatro cucharadas de mermelada de albaricoque y pintar con ella la superficie  del bizcocho.
Para el glaseado, mezclar el agua, el ron y el azúcar glas para obtener una pasta bastante espesa y cubir el bizcocho con ella.