La máquina del pan también hace brioches perfectos


Le tengo un cariño especial a mi máquina del pan, lo tengo que confesar. En cierto sentido ella es la culpable de que ahora me encuentre aquí tecleando recetas, conociendo gente por todo el mundo, aprendiendo a cocinar cada vez mejor e incluso intentando aprender a hacer fotos cada vez mejores, una nueva pasión que me encanta.
Pues si, todo empezó hace algo más de dos años cuando en un impulso me la compré y me encontré con un escueto librito de instrucciones con unas cuantas recetas. Y claro, ¿a dónde acude uno cuando necesita buscar algo? Pues al Internet, claro...el resto de la historia creo que ya la conocéis, primero encuentras un foro, luego un blog, y otro, y otro...al final aprendes a hacer pan de verdad, y tartas decoradas, y galletas, y cocina india, y china, y ya no puedes vivir sin jengibre y tu cocina se llena de cacharros, de frascos con contenido dudoso...bueno, para qué seguir.


Volviendo a la maquinica, ya sé que lo ortodoxo, lo guai, es hacerlo a mano, amasarlo durante mucho rato, mirar como sube, anotar, calcular...si, pero yo quiero hacer el pan todos los días al mismo tiempo que hago todas las demás cosas, sin mencionar que mi a mi edad con tanto amasado me arriesgo a una lesión en alguna de las pocas partes que todavía no me duele, así que pongo mi maquinica a hacer el trabajo pesado y yo me limito a doblar, dar forma y hornear...y todos tan contentos.
Pero las bondades del cacharro no acaban aquí...¿Qué os parece levantaros un domingo (o un sábado, o si sois afortunados cualquier día), con un aroma dulce y delicioso que llena toda la casa y con el único trabajo de sacarlo de la máqina tener un brioche calentito, doradito, aromático, casi hojaldrado por fuera y tierno por dentro pero lo suficientemente consistente para untarle mantequilla y vuestra mermelada favorita?
Un lujo, un placer de dioses, la mejor forma de empezar el día, os lo garantizo. Y encima, dura tierno varios días...si es que es perfecto!


Supongo que se podrá hacer a mano siguiendo el método habitual, pero hoy mi receta está dedicada a los afortunados poseedores de la controvertida pero maravillosa ¡Máquina de pan!

Estos son los ingredientes:
- 1 y 1/2 cucharadita de levadura de panadería seca
-420 gr. de harina de panadería
-1 cucharadita de sal
-60 gr. de azúcar
-1 huevo entero más 2 yemas
-130 gr. de buttermilk (si no tenéis, leche)
-1 cucharada de agua de azahar
-1 cucharada de Cointreau u otro licor de naranja
-160 gr. de mantequilla

Así se hace (es un decir):
A última hora de la noche (no es conveniente tener mucho tiempo los huevos esperando) poner todos los ingredientes en la cubeta de la máquina, programar: Pan dulce, tamaño mediano, tostado medio y calcular el tiempo para que esté hecho un poco antes de la hora de desayunar. Idos a la cama a soñar con él y a la mañana siguiente dejaos guiar hasta la cocina por su increíble aroma, sacad todas esas maravillosas mermeladas caseras, la mantequilla, si sois muy viciosos la Nutella, haceos un capuccino en la Nespresso...y si sobrevivís ya me contaréis.

D.B. British Pudding



The April 2010 Daring Bakers’ challenge was hosted by Esther of The Lilac Kitchen. She challenged everyone to make a traditional British pudding using, if possible, a very traditional British ingredient: suet.


El reto de abril de las Daring Bakers propuesto por Esther de The Lilac Kitchen consistía en hacer un tradicional Pudding inglés cuyo ingrediente más característico es el sebo. La verdad es que entre que por aquí no lo he visto nunca y que la palabra para mi tiene connotaciones nada apetitosas, ni me he molestado en buscarlo y lo he sustituido por manteca de cerdo que siempre da estupendos resultados.
Los Puddings pueden ser de dos tipos, el Pudding crust que se hace forrando un molde con una capa de masa, poniendo un relleno dulce o salado y taparlo con otra capa de masa; Y el Sponge pudding en el que la masa y el relleno se ponen mezclados, como para un bizcocho. Ambos tipos se cuecen al vapor.

Yo elegí hacerlo de este último tipo y he seguido la receta propuesta, lo dividí en dos partes, a una le añadí ruibarbo en almíbar y naranja y a la otra parte le puse unos trocitos de chocolate y le di forma de salchicha para luego cortarlo en rodajas.
El resultado ha sido bueno pero nada del otro mundo, un poco seco para mi gusto, igual me pasé un poco en la cocción aunque lo dejé bastante menos que lo que indicaba la receta.
Estos son los ingredientes:
-100 gr. de harina
-1/4 cucharadita de sal
-1y 1/2 cucharadita de levadura química
-100 gr. de miga de pan
-75 gr. de azúcar
-75 gr. de manteca o sebo
-1 huevo
-de 6 a 8 cucharadas de leche

Así se hace:
Preparar una cazuela grande con una vaporera o un plato boca abajo para que el pudding no toque el agua, poner agua sin llegar a la altura donde vamos a poner el molde y ponerla a fuego suave.
Engrasar un bol de cerámica o de cristal resistente al calor.
Tamizar la harina, la levadura y la sal, añadirle las migas de pan, el azúcar y la manteca, mezclarlo. Añadir el huevo batido y la leche, mezclar hasta tener una masa suave y espesa.

En este punto dividí la masa en dos partes, para el Pudding de ruibarbo y naranja añadí unos trozos de ruibarbo en almíbar y la ralladura de una naranja, puse un par de cucharadas de mermelada de naranja en el fondo del bol y una rodaja de naranja y vertí la masa del pudding, lo tapé con una hoja doble de papel de aluminio asegurándola bien.
A la otra parte le añadí unos trocitos de chocolate y un chorreoncito de Golden Syrup, lo mezclé un poco y lo puse sobre un trozo de film de cocina, envolviéndolo como un salchichon, lo volví a envolver con papel de aluminio y puse los dos en la vaporera. Lo dejé cocer unas 2 horas.
Servir con crema inglesa o salsa de chocolate.

Asado mixto al limón


Este plato está inspirado en uno que encontré en la revista de Jamie Oliver y es puro "estilo Oliver", nada complicado, nada trabajoso y sabrosísimo. Ideal para una cena con amigos, eso si, que los amigos sean carnívoros y que no les importe pringarse las manos y chuparse los dedos. Acompañadlo de una buena ensalada para aligerar un poco y el éxito está asegurado.
La receta original lleva otra combinación de carnes, pero yo le puse las que tenía a mano, Jamie le pone unas albóndigas hechas con carne de salchicha e incluso unas gambas que yo no le puse porque no tenía, pero que la próxima vez caen seguro.

Esto es lo que yo le puse, la cantidad de las carnes depende del apetito de los comensales.
-alitas de pollo
-jamoncitos de pollo
.costillas de cerdo ibérico adobadas
-3 limones
-1 cajita de tomates cherry
-unas cuantas ramas de tomillo o una cucharada de tomillo seco
Para la marinada de limón:
-la piel de 1 limón rallada
-el zumo de medio limón
-4 cucharadas de aceite de oliva
-4 tomates medianos
-1 cebolla pequeña
-8 dientes de ajo
-1 guindilla
-1 cucharada de orégano
-1 cucharada de albahaca
Así se hace:
Calentar el horno a 200º
Mezclar todos los ingredientes de la marinada en una batidora.
Poner las carnes, los tomates y los limones cortados en cuartos, cubrir con la marinada y removerlo bien para que se reparta por todos los trozos de carne.
Poner la fuente en el horno y asar durante unos 40 minutos, sacar los trozos de limón y escurrirlos sobre el asado y dejar unos 10 minutos más, hasta que las carnes estén bien hechas y doraditas.

HEMC # 43 Biscotti de pistachos y jengibre


Me encantan los biscotti! Estos riquísimos dulces italianos llenos de frutos secos, duros y no demasiado dulces son para mi un verdadero vicio, algo que siempre te apetece comer, ideales para picar entre horas y para llevar a una excursión o a cualquier parte sin miedo a que se rompan....y siempre tan ricos!
Hacía tiempo que no los hacía, pero la verdad es que andaba buscando una excusa para volver a disfrutarlos, y qué mejor que el HEMC de este mes propuesto por Cynthia de Aromas de mi cocina, que recoje recetas con frutos secos (lo siento, pero prefiero llamarlos así, llamarles nueces me parece un anglicismo totalmete innecesario), así que aquí están mis biscotti de pistachos y jengibre que están para empezar y no parar.
La receta es de Ottolenghi, uno de mis libros fetiche como ya sabeis los que me leéis desde hace algún tiempo, no son unos biscotti tradicionales, pues generalmente no llevan ninguna materia grasa, pero como el método de doble cocción es el mismo y el resultado casi idéntico (estos no salen tan duros), podemos seguir llamándolos así.
Los pistachos se pueden sustituir por almendras o avellanas, pero lo que los hace tan deliciosos es el jengibre confitado que nunca antes había usado, me encanta encontrar esos trocitos dulces y picantes tan ricos!

Estos son los ingredientes:
-80 gr. de mantequilla
-110 gr. de azúcar
-2 huevos ligeramente batidos
-1 cucharada de brandy
-la piel de una naranja rallada
-150 gr. de harina
-1/2 cucharadita de jengibre molido
-1/4 cucharadita de sal
-80 gr. de pistachos crudos
-60 gr. de jengibre confitado troceado

Así se hace:
Batir la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa y blanca. Añadir poco a poco los huevos mientras seguimos batiendo. Añadir el brandy y la ralladura de naranja, la harina, el jengibre molido y la sal, mezclar bien y echar los pistachos y el jengibre confitado. Dejar enfriar la mezcla en el frigorífico durante una media hora.
Pasado este tiempo, precalentar el horno a 180 º, preparar una placa de horno con un papel de horno, espolvorearlo de harina y volcar sobre él la masa, con las manos enharinadas darle forma alargada, como una bara de pan, no importa que tenga una forma perfecta, pues se extenderá bastante al cocer.
Hornearla durante unos 20-25 minutos, sacarla del horno y dejarla enfriar un poco, debe estar hecha, pero bastante tierna.
Bajar la temperatura del horno a unos 140º. Con un cuchillo de sierra cortar rebanadas de 1 cm. más o menos, irlas depositando en la placa apoyadas sobre uno de los lados cortados y hornearlos durante unos 40 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
Sacarlos del horno y dejarlos enfríar sobre una rejilla. Se conservan bastante tiempo en una caja hermética.
Algunas personas me han preguntado por el jengibre confitado, yo lo compré en Alemania y en Cartagena no lo he visto, pero supongo que en otras ciudades se podrá encontrar, de todas formas por la red hay numerosas recetas para hacerlo...yo lo voy a intentar muy pronto, ya os contaré.

hemc #43 - nueces

Aprendiendo a hacer culurgiones con Come mai?


El viernes nos fuimos Pedro y yo a Madrid a disfrutar del premio que conseguí en el concurso de cocina italiana del Lazy Blog, como recordaréis el premio consistía en asistir a un seminario de cocina italiana en Come Mai?, un centro de enseñanza de italiano que combina la enseñanza de la lengua con la cocina y otros aspectos de la cultura italiana y sarda. Organizan actividades para empresas, para familias, para grupos de amigos, y lo que a mi me ha dejado con el gusanillo son los cursos que organizan en Cerdeña, con clases por la mañana y un montón de actividades por las tardes, desde cocina a visitas culturales, excursiones etc...disfrutando de la hospitalidad de los habitantes de Triei, un pueblo a 8 kilómetros del mar en una de las zonas más vírgenes de Cerdeña...Yo quiero ir!!!

El encuentro con las otras dos ganadoras, Anita y Aida y con Paco, el Futuro Bloguero, así como con el resto de los asistentes fué fantástico, enseguida conectamos y todo fluyó de maravilla.


Francesca y Andrea, los profesores de Come Mai?, nos enseñaron a hacer Culurgiones, una pasta típica de Cerdeña rellena con una mezcla de patata, queso y menta, que luego fué nuestra cena, nos prepararon un delicioso aperitivo y un riquísimo postre a base de naranja, todo regado con vino italiano. Los dos son encantadores y nos hicieron sentir muy a gusto.
Fué una noche genial, llena de bromas, de risas, de buena comida y que incluso intentamos terminar cantando...sin mucho éxito, todo hay que decirlo.
Muchas gracias Come Mai? por el estupendo regalo y a Paco por haber organizado el concurso y por ser tan atento y tan simpático.

La receta de los culurgiones, cuando consiga hacerlos yo sola.

Fresas con sabayón de limoncello


Estamos en plena temporada de fresas, así que es difícil ir a la frutería y resistirse al precioso espectáculo de las cajas de estas frutas rojas y brillantes, generalmente las comemos simplemente con zumo de limón y naranja y un poco de azúcar y algún miembro de la familia las cubre con una enooorme capa de nata.
Esta vez, para variar un poco las hice con este delicioso sabayón y quedaron buenísimas, incluso el adicto a la nata no la echó de menos.
El sabayón es una especie de crema ligera hecha con vino o algún licor, generalmente se toma caliente o templado, pero para tomarlo como postre prefiero tenerlo ya hecho en la nevera y no tener que ponerme a hacerlo en medio de la comida. Si se toma frío se le añade un poco de gelatina, si lo vais a tomar templado prescindid de ella.

Estos son los ingredientes:
Para el sabayón:
-150 gr. de yemas de huevo
-40 gr. de limoncello
-60 gr. de zumo de limón
-50 gr, de vino moscatel
-150 gr. de azúcar
-400 gr. de fresas
-media hoja de gelatina (opcional)

Para las fresas:
-400 gr. de fresas
-50 gr. de azúcar
-el zumo de medio limón


Así se hace:
- Lavar y cortar las fresas en trocitos, añadirles el azúcar y el zumo de limón, dejarlas macerar un rato.
Remojar la gelatina en un cuenco con agua. Preparar un baño maría poniendo un cazo al fuego suave con un poco de agua, en un recipiente que se pueda poner sobre el cazo sin que toque el agua (yo tengo un cazo de fondo semiesférico especial para eso que compré en Ikea), mezclar las yemas, el azúcar,, el limoncello, el zumo de limón y el moscatel, Ponerlo sobre el cazo con agua y batirlo vigorosamente con unas varillas hasta que esté bien montada y empiece a espesar, en ese momento apartarlo del fuego y añadir la gelatina mezclando muy bien.
Repartir las fresas en cuatro copas con un poco del líquido que hayan soltado, repartir el sabayón por encima, adornar con uas fresas en láminas y unas virutas de chocolate, dejar enfriar en el frigorífico.
Del libro Recetas de postres de Claudio Sadler.

D.C. Brunswick Stew



Blog Checking Lines- The 2010 April Daring Cooks challenge was hosted by Wolf of Wolf’s Den. She chose to challenge Daring Cooks to make Brunswick Stew. Wolf chose recipes for her challenge from The Lee Bros. Southern Cookbook by Matt Lee and Ted Lee, and from the Callaway, Virginia Ruritan Club.


Este mes para el reto de las Daring Cooks, Wolf de Wolf's Den nos lleva al Sur de los Estados Unidos para preparar un Brunswick Stew, un estofado cuya paternidad se disputan los estados de Georgia y Virginia y del que existe incluso un campeonato anual.
De las dos recetas propuestas hice la más larga y creo que más tradicional, no es nada complicada, aunque si es aconsejable hacerlo sin prisas y queda realmente sabroso...riquísimo, merece la pena probarlo.

Estos son los ingredientes:
-Una loncha gruesa de bacon en trozos grandes
-1ó 2 guindillas troceadas
-1/2 conejo troceado
-1/2 pollo troceado
-1 y 1/2 l. de caldo de pollo
-2 hojas de laurel
-1 rama de apio
-unas cuantas patatas troceadas
-2 zanahorias troceadas
-2 cebollas picadas
-1 taza de maíz fresco
-1 bote de alubias cocidas
-1 lata grande de tomates pelados
-1/4 de taza de vinagre
- el zumo de un limòn
-un poco de salsa Tabasco si lo queréis más picante.

Así se hace:
Poner una cazuela bastante grande al fuego y dorar los trozos de bacon hasta que suelten bastante grasa, sacarlo y reservarlo aparte, añadir las guindillas y freírlas un poco, reservarlas con el bacon. Sazonar los trozos de carne y e irlos dorando bien por tandas, sin amontonarlos, ir reservando la carne ya dorada.
Echar dos vasos de caldo en la cazuela vacía y desglasar rascando con una cuchara de madera , dejar reducir hasta la mitad, entonces añadir el resto del caldo, las hojas de laurel, el apio, la carne, el bacon y las guindillas con todo el líquido que hayan soltado. Sazonar. Una vez que el caldo empiece a hervir, bajar el fuego, tapar y dejar cocer durante 1 hora y media.
Pasado este tiempo sacar los trozos de carne y dejarlos enfríar un poco sobre un escurridor con un plato debajo para recoger el líquido. Sacar el apio, los trozos de guindilla y el bacon (yo no lo quité)
Separar la carne de los huesos, deshebrándola, devolverla a la cazuela y añadir las patatas y las zanahorias, cocer durante unos 25 minutos más,entonces añadir la cebolla, las alubias, el maíz y los tomates, cocer otros 20-30 minutos. Apartar del fuego y añadir el vinagre y el zumo de limón, rectificar de sal y pimienta y añadir el Tabasco si lo usáis.
El guiso está mejor reposado de un día para otro, si podéis esperar.

Galletas de chocolate para niños juguetones


Siempre me gusta tener algunas galletas caseras para cuando vienen mis nietos, ellos son unos grandes galleteros y chocolateros como la mayoría de los niños y les encanta asomarse a la despensa a ver lo que tiene "Oma Lola"  preparado para ellos, así que aprovechando que cuando estuve en Munich hace unos meses encontré unos cortadores pequeñitos con formas de animales a los que no me pude resistir, les hice unas sencillas galletas de chocolate sin más adornos para tomar con el vaso de Cola-Cao de la merienda mientras juegan con sus juguetes favoritos...

Estos son los ingredientes:
-225 gr. de mantequilla blanda
-140 gr. de azúcar
-1 yema de huevo ligeramente batida
-2 cucharaditas de extracto de vainilla
-230 gr. de harina
-50. gr. de cacao en polvo
-una pizca de sal.

Así se hacen:
Tamizar juntos la harina y el cacao y reservarlos.
Poner en un bol la mantequilla y el azúcar y batirlos hasta que la mezcla esté cremosa, añadir la yema y el extracto de vainilla mientras seguimos batiendo. Añadir la harina con el cacao y mezclarlo bien hasta que quede una masa uniforme. Hacer dos bolas con la masa, envolverlas en film y guardarlas en el frigorífico al menos durante media hora.
Precalentar el horno a 180º.
Extender la masa entre dos hojas de papel de horno con el rodillo dejándolas de un grosor de 3 mm. cortarlas con unos bonitos cortapastas, ponerlas en una placa de horno recubierta con un papel de horno o un tapete de silicona y hornear durante unos 12-15 minutos.
Una vez horneadas, dejarlas unos 5 minutos en la placa y después ponerlas a enfríar sobre una rejilla.

Pastis landais


La primera vez que vi este pastel fué en el blog Al calor de un bizcocho, tenía una pinta buenísima como todo lo que hace Dolores y además me intrigó que se hiciera con levadura de panadería, pero con una masa líquida como la de los bizcochos; seguí buscando por blogs franceses y vi que como casi todas las recetas tiene un montón de versiones bastante diferentes entre sí, al final me decidí por esta receta, casi igual a la primera, aunque con más huevos. Es muy fácil de hacer, pues a pesar de llevar levadura de panadería no hay que amasarlo, al final resulta una especie de bizcocho con una mezcla de aromas deliciosa, muy, muy goloso, eso si, no dura tierno más de un par de días, aunque no creo que esto sea un problema.

Estos son los ingredientes:
-80 gr. de mantequilla fundida
-100 gr. de azúcar
-250 gr. de harina (yo puse mitad de fuerza, mitad normal)
-4 huevos
-12 gr. de levadura de panadería fresca o 4 gr. de seca
-100 ml. de leche tibia
-1 cucharada sopera de ron (yo puse Cointreau)
-1 cucharada de agua de azahar
-la piel de un limón rallada
-1 vaina de vainilla
-1 pellizco de sal
-azúcar granulada

Así se hace:
Desleír la levadura en la leche tibia.
En el bol del robot o la amasadora echar los huevos, la mezcla de leche y levadura, la mantequilla fundida, el azúcar, el ron y el agua de azahar, abrir la vaina de vainilla, raspar los granos y echarlos al bol, añadir también  
la ralladura de limón, seguir batiendo la masa y añadir la harina poco a poco, batir durante unos 5 minutos más. Dejar la masa en el bol y cubrirla con un paño, dejarla reposar durante una hora en un lugar templado.
Engrasar un molde de brioche grande o dos más pequeños, verter la masa y dejarla reposar otros 20 minutos.
Calentar el horno a 180º, salpicar el pastel con azúcar granulada, yo le puse también unas almendras fileteadas, hornear durante unos 30 minutos hasta que una aguja pinchada en el centro salga limpia.

Menestra de guisantes


Como vereis, he cambiado el aspecto del blog, quería poner las fotos más grandes y he aprovechado para lavarle un poquico la cara, espero que os guste.
La receta de hoy es de una simplicidad absoluta, era un plato que se comía habitualmente en mi casa cuando era niña y yo he seguido haciendo para mi familia. No sé si es algo que solo se hace por aquí o es normal en todas partes, la verdad es que con tan pocos ingredientes, básicamente guisantes y agua, es increíble que salga algo tan rico. Es un primer plato suave, ligero y buenísimo.
A mi me gusta hacerla en esta época, cuando se pueden encontrar guisantes frescos, pero también se puede hacer con unos buenos guisantes congelados.

Estos son los ingredientes:
-guisantes frescos (para dos personas, más o menos un kilo antes de desgranarlos)
-1 cebolla tierna
-1 huevo cocido
-jamón de York en dados (opcional)
-1cucharada de harina
-aceite
-sal
-agua

Así se hace:
Se desgranan los guisantes y se ponene en una cazuela cubiertos de agua con la cebolleta picada y sal, se pone a fuego medio y cuando empieza a hervir se baja el fuego y se deja cocer una media hora hasta que los guisantes estén tiernos vigilando si hace falta añadirle un poco más de agua (ha de quedar más bien caldoso, como una sopa) Se calienta un poco de aceite en una sartén y cuando está caliente se echa la cucharada de harina y se tuesta un poco con cuidado de que no se queme, cuando la harina esté doradita se vierte sobre la cazuela y se remueve bien, se añade el huevo cocido picado y el jamón de york en dados, se rectifica de sal (los guisantes suelen ser bastante dulces) y se deja cocer 10 minutos más para que la harina espese el caldo.

Cartagena en Semana Santa



Hoy voy a hablar un poco de Cartagena, la ciudad donde nací y donde siempre he vivido, a la que amo con un amor crítico y algo dolorido, hay muchas cosas que no me gustan de Cartagena y de nosotros los cartageneros, pero hoy las he olvidado...es primavera.

De Cartagena me gusta sobre todo su luz prodigiosa y deslumbrante, una luz que me alimenta, que me da alegría, una luz sin la que me sería muy difícil vivir...Y con la luz, el mar, el mar que veía desde mi balcón de niña, el mar de tantos juegos, de tantas risas, de tantas lágrimas, nuestro pequeño puerto rodeado de montes que es nuestra casa, nuestra alma, nuestra vida. Y la ciudad romana que vive bajo nuestro suelo y que a cada paso nos recuerda de donde venimos y lo viejos que somos.

En Semana Santa, Cartagena se viste de fiesta, debe ser la primavera, la vuelta de tantos cartageneros que viven lejos, o que todos nos ponemos de acuerdo para salir, para encontrarnos, para ver las procesiones.
La Semana Santa es la gran fiesta de Cartagena, a pesar de que ahora tenemos las fiestas de Cartagineses y Romanos, pero para todos los que ya tenemos algunos años estos días eran nuestra gran fiesta, cuando el aire tenía un aroma especial, cuando la música se nos grabó en la piel para sempre, cuando jugábamos a "cali o marra", cuando se abolían los horarios (en aquella época había horarios!), cuando aprendimos a amar el suave balanceo de las capas de los capirotes.

No hace falta ser religioso para disfrutar de Cartagena en Semana Santa, solamente hay que abrir los sentidos y disfrutar de los sonidos, los olores y las imágenes inolvidables y si, como este año brilla el sol y las noches son suaves, tomar la ciudad, pasearla, amarla a pesar de tantas cosas que no nos gustan pero que por una semana olvidaremos...

Y cuando estemos cansados, qué mejor que sentarse en una terraza y refrescarse con una cervecica y una marinera, nuestra tapa más cartagenera...Os invito!