Crema de verduras asadas


Hace unos días me compré un pequeño (pequeñísimo) libro de cocina griega y echando una ojeada, entre un montón de recetas con una pinta estupenda, me llamó la atención esta sopa de verduras asadas; tenía todos los puntos para convertirse en uno de mis platos favoritos, unía la crema de verduras, que es una de las cosas que más me gusta comer en invierno, con el deliciosos sabor del asadillo de verduras.
Así que al día siguiente puse en marcha el horno y a la hora de comer disfrutamos de esta deliciosa crema, hemos tenido para dos días y ya estoy pensando en repetirla, da un poco más de trabajo que una crema normal, pero desde luego que merece la pena.
Estos son los ingredientes:
-2 berenjenas
-4 tomates
-2 pimientos rojos
-2 cebollas sin pelar
-2 dientes de ajo sin pelar
-aceite de oliva
-1 ramita de orégano fresco o 1 cucharadita de seco
-1/2 cucharadita de cominos
-1 y 1/2 l. de caldo de pollo o de verduras

Así se hace:
Poner todas las hortalizas en una fuente de horno, rociarlas con un chorrito de aceite y asarlas en el horno precalentado a 180º durante media hora, cuando pase este tiempo, sacar los tomates y seguir asando el resto hasta que están bien hechas y la piel de los pimientos y la berenjena estén ligeramente chamuscadas.
Unas vez asadas, pasar las verduras a una fuente, taparlas con un trapo y dejarlas enfriar.
Pelarlas todas y trocearlas, quitando las pepitas de los tomates y los pimientos.
Poner a calentar un poco de aceite en una cazuela y echar las verduras, el orégano, los cominos, sal y pimienta, sofreír durante una media hora. Entonces verter el caldo, llevar a ebullición y dejar cocer a fuego lento durante otra media hora.
Dejarlo entibiar un poco y triturarlo con la minipimer o en una batidora de vaso ( yo no la he batido demasiado porque me apetecía que no quedara muy homogénea, si os gusta más fina triturarla bien y pasarla por un tamiz)
Yo le he puesto unos paquetitos de pasta con parmesano cocidos aparte y un poco de albahaca fresca picada.

D.B. Nanaimo Bars de mandarina





The January 2010 Daring Bakers’ challenge was hosted by Lauren of Celiac Teen. Lauren chose Gluten-Free Graham Wafers and Nanaimo Bars as the challenge for the month. The sources she based her recipe on are 101 Cookbooks and www.nanaimo.ca.
Para el reto de enero de las Daring Bakers, Lauren del blog Celiac Teen ha elegido unos pastelitos muy populares en Canadá originaros de Nanaimo, en la Columbia Británica, unos de los ingredientes de estas barritas son los Graham Wafers y una parte del reto era hacer también estas galletas. Aunque no era obligatorio, se aconsejaba hacer la versión sin gluten y aunque al principio pensé hacerlos así, luego me decidí por la versión con harina de trigo ya que hacerlos sin gluten suponía comprar varias harinas distintas y no me apetecía que luego se quedaran en la despensa sin saber qué hacer con ellas.

Estas barritas son muy fáciles de hacer, aparte de las galletas, que se pueden tener ya hechas o compradas, no necesitan horno y no dan ningún problema. La capa del centro es una crema de mantequilla originalmente con sabor de vainilla, esta ha sido la única parte del reto que he cambiado, pues las he hecho de mandarina. Han salido muy, muy ricas, aunque quizás les sobre un poco de azúcar, pero eso va en gustos...

Graham Wafers
Estos son los ingredientes (con estas cantidades salen muchas más galletas de las necesarias)
-2 1/2 tazas más 2 cucharadas (unos 450 gr.) de harina
-200 gr. de azúcar morena
-1 cucharadita de bicarbonato
-1 pizca de sal
-100 gr. de mantequilla fría
-80 ml. de miel
-5 cucharadas de leche
-2 cucharadas de extracto de vainilla

Así se hacen:
Mezclar en un bol la harina, el bicarbonato, el azúcar y la sal, añadir la mantequilla troceada y mezclarla con la punta de los dedos o con la pala amasadora hasta conseguir unas migas finas; en un cuenco aparte mezclar la miel, la leche y el extracto de vainilla, echarlo sobre la harina y mezclar hasta conseguir una masa suave y pegajosa, envolverla en papel film y dejarla en el frigorífico al menos durante dos horas. Pasado esta tiempo, estirar la masa sobre una superficie bien enharinada o entre dos papeles de horno, dejarla de un grosor de 5 mm. aproximadamente y cortar cuadrados de unos 10 cm. de lado, ponerlos sobre una placa de horno cubierta con un papel de cocina y meterlos en el frigo durante unos 30-45 minutos.
Precalentar el horno a 180º, pinchar la superficie de las galletas con un tenedor y meterlas en el horno unos 25-30 minutos hasta que estén doradas y firmes. Sacarlas y dejar enfríar sobre una rejilla.
Ahora haremos los Nanaimo Bars:
Para la capa inferior:
Ingredientes:
-115 gr. de mantequilla
-50 gr. de azúcar
-5 cucharadas de cacao en polvo
-1 huevo grande batido
-160 gr. de Graham Wafers triturados no muy finos
-55 gr. de almendras picadas
-130 gr. de coco rallado.
Así se hace:
Derretir la mantequilla con el azúcar y el cacao al baño maría, teniendo cuidado de que el agua no toque el recipiente superior, añadir el huevo removiendo con una cuchara o un batidor hasta que espese, retirar del fuego y mezclar con las migas de galleta, las almendras y el coco; cubrir el fondo de un molde cuadrado de 20 x 20 cm.

Para la capa intermedia:
Ingredientes:
-115 gr. de mantequilla
-40 ml. de nata espesa
-254 gr. de azúcar glas
-ralladura de una mandarina
-media taza de gajos de mandarina secos picados
-una cucharadita de Cointreau u otro licor de naranja
Así se hace:
Batir juntos todos los ingredientes menos los trocitos de mandarina hasta obtener una crema suave y pálida, añadir la mandarina y mezclar bien, echar en el molde y extenderla y alisarla bien, meter en el frigorífico y esperar a que la crema esté bien dura antes de echar la siguiente capa.
Capa superior:
Derretir 115 gr. de chocolate con 30 gr. de mantequilla, esperar a que se enfríe pero siga estando fluído, verterlo sobre el molde y extenderlo bien.
Guardarlo en el frigorífico y cuando esté bien frío cortarlo en cuadrados o barritas.

Si queréis ver lo que han hecho las otras Daring Bakers pinchad aquí

Ensalada de berenjena quemada y un encuentro


No, no me he equivocado con el título...hay que quemar las berenjenas.
Por enésima vez aparece por aquí el famoso libro de Ottolenghi...es que no me canso de él, me parece tan fresco, tan original, tan sugerente y todo lo que he hecho ha salido tan rico...
Es una ensalada muy sencilla, con pocos ingredientes y todos muy corrientes, pero el resultado es delicioso, fresco y muy sabroso. El truco está en quemar la berenjena hasta que la piel esté totalmente negra, de esta forma se consigue que la carne quede cremosa y con todo su sabor concentrado, además es muy fácil de pelar pues el interior queda totalmente separado de la piel. Yo le he añadido unos trocicos de queso feta que nunca le va mal a una ensalada.

Estos son los ingredientes:
-2 berenjenas medianas
-2 pimientos verdes o amarillos troceados
-1 cebolla morada troceada
-unos cuantos trozos de queso feta
-24 tomates cherry en mitades
-un buen puñado de perejil picado
-70 ml. de aceite de girasol o de oliva
-50 ml. de vinagre de manzana
-3 cucharaditas de comino molido
-sal y pimienta

Así se hace:
Lo primero es quemar la berenjenas, yo la puse en el horno con el grill a tope de temperatura y le fuí dando la vuelta hasta que toda la piel estuvo prácticamente carbonizada, también se puede hacer con una llama si tenéis cocina de gas, aunque hay que tener cuidado de no quemarse.
Una vez que las berenjenas están quemadas y frías se les retira la piel y se trocea la carne, se deja escurrir en un colador al menos durante una hora.
Ya solamente queda mezclarlas con el resto de los ingredientes y probarla para ajustar el punto del aliño. Conviene hacerla con un poco de antelación para que todos los sabores se mezclen bien.

Y a propósito del libro, esta mañana  he entregado el que sorteé por el aniversario del blog. Como ya sabréis le correspondió a Laura, del maravilloso blog Tentaciones; como vivimos a unos veintitantos Km. de distancia a las dos nos hacía ilusión conocernos, así que hemos quedado junto a la playa para conocernos y tomarnos una cervecica...ha sido un encuentro muy, muy agradable, Laura es simpatiquísima y muy cariñosa y hemos pasado un ratico buenísimo compartiendo nuestras experiencias blogueriles, nuestros gustos y manías y  hemos recordado a muchos de nuestros amigos virtuales comunes. Me ha encantado conocerla a ella y a su hijo Mario, un rubio con cara de pillo la mar de gracioso.

A ver si aparecen más blogueras murcianas y organizamos un encuentro más numeroso!




Petit fours de bizcocho glaseado




Los petit fours son en general cualquier clase de pastelitos de tamaño de un bocado, pueden ser de diversos tipos, tartaletas, de pasta choux, de almendra, de chocolate...más o menos, de todas las clases había hecho ya alguna cosa, pero los con lo que aún no me había atrevido es con esos pequeños cuadraditos de bizcocho rellenos de alguna crema o mermelada y glaseados con un fondant líquido, y la verdad es que les tenía unas ganas...

Pues el caso es que hace poco leí en el bog de Sonia y en el de Bea acerca de Peggy Porschen y sus preciosas tartas decoradas y sus libros, así que me picó el gusanillo y me compré el libro. Allí, entre un montón de preciosas tartas y galletas estaban unos preciosos pastelitos que enseguida me llamaron la atención; ahora me faltaba tener una excusa para hacerlos...y entonces apareció la excusa perfecta en forma de mi hija que me pidió que le hiciera algo dulce para llevar a una reunión con sus compañeros de trabajo.
El resultado no se acerca ni de lejos al del libro, pero la verdad es que después de todo el trabajo he quedado bastante satisfecha, los bizcochitos, aunque no perfectos, han quedado muy bonitos, y lo que es mejor...estaban buenísimos, muy bañados en almíbar, unos con dos capitas de mermelada de frambuesas y otros de lemon curd, con una lámina de mazapán encima y cubiertos con un glaseado crujientito, un bocado increíblemente tierno, dulcecito y rico.

Siento no tener fotos del paso a paso, pero la verdad es que tenía un buen lío en la cocina, además de las manos absolutamente prigadas para ponerme también a hacer fotos...necesito un fotógrafo!
Afortunadamente, tenía un bote de fondant líquido y una plancha de mazapán ya estirado (cómo se me ocurrió comprar esas cosas mejor ni me lo preguntéis), lo que me facilitó bastante el trabajo.
Hice un bizcocho sencillo en un molde cuadrado de 20 x 20, una vez frío le corté la parte abombada para que quedara bien lisito por encima, lo partí por la mitad y cada mitad la corté en tres capas (para que los cortes salgan bien rectos es muy útil un cacharrico de estos), empapé bien cada capa con almíbar y rellené una de las mitades con mermelada de frambuesa y la otra con lemon curd. Una vez formados y rellenos los dos bizcochos, unté la parte de arriba con mermelada de albaricoque templada y sobre ésta pegué una lámina fina de mazapán. Dejé reposar durante unas horas los bizcochos para que se asentaran bien, después con un cuchillo de sierra los corté en cuadraditos de unos 3'5 cm.

Ya sólo quedaba el paso más delicado, el baño de fondant. Puse una buena cantidad en un cuenco, lo calenté al microondas, lo teñí, una parte de rosa y otra de amarillo, y lo aligeré con un poco de almíbar hasta que conseguí un espesor como de miel, entonces fuí cogiendo trocitos de bizcocho, sumergiéndolos con la parte superior hacia abajo y sacándolos con la ayuda de un tenedor pequeño, los fuí dejando escurrir sobre una rejilla con la parte superior hacia arriba hasta que el fondant se secó.
Por último les fuí pegando las florecitas que previamente había hecho con fondant y...misión cumplida!
Mereció la pena el trabajo y seguro que pronto habrá más...

HEMC # 40 Si sobró cocido...Arroz al horno!

hemc #40 - platos con sobras
La verdad es que este mes no me ha costado nada decidir cual sería mi contribución al HEMC que nos proponen desde Cuchiflitos dedicado a los platos con sobras, no podía dejar de poner uno de los platos estrellas de mi casa, el Arroz al horno hecho con los restos del cocido.Lo hago desde hace quizás un par de años, recuerdo que estaba en la cola de la carnicería y oí comentar a una chica que en Valencia se suele hacer arroz con lo que sobra del cocido, no sé si explicó detalladamente cómo lo hacía, pero yo me puse a experimentar por mi cuenta y qué cosa más rica! Desde entonces se ha convertido en uno de nuestros platos de arroz preferidos, pues pese a hacerlo siempre a ojo, con cantidades que cambian de una vez a otra, sale siempre perfecto; eso si, ahora los cocidos hay que hacerlos mucho más abundantes que antes...

Así es como yo lo hago, probablemente no será la más ortodoxa, pero el resultado es espectacular:
Hay que procurar que sobre un poco de cada ingrediente del cocido: garbanzos, carne, chorizo, verduras, patatas.... La carne se corta en trozos como de bocado y las patatas a rodajas gruesas. El caldo se pone a calentar en una olla. Encendemos el horno a 200º
Se calienta un buen chorreón de aceite en una cazuela baja de barro o de hierro que pueda ir al horno y se fríen un par de dientes de ajo picados con cuidado que no se quemen, se retiran y se doran un poco las rodajas de patata con cuidado de que no se rompan, las reservamos en un plato, si hay alguna verdura que se pueda deshacer la sofreímos y apartamos también. Ahora echamos el resto de ingredientes, garbanzos, carne, chorizo...freímos durante unos minutos y echamos un par de tomates rallados dejando que todo se sofría bien; entonces echamos el arroz, la medida que solamos usar dependiendo de los comensales, le damos un par de vueltas con el sofrito, añadimos un poco de azafrán o de colorante y vertemos el caldo caliente, el doble de volumen que de arroz; colocamos las patatas y las verduras que teníamos reservadas y cuando el caldo empiece a hervir lo metemos en el horno durante unos 20 minutos. Cuando falten unos 8 minutos, poner unas rodajas de morcilla por encima presionando para que se hunda un poco en el arroz y ver si le falta algo de caldo, en ese caso añadirle un poco, Cuando veamos que está hecho el arroz, apagar el horno y dejarlo reposar 5-10 minutos ya fuera del horno.

Galletas de cacahuetes con miel


Estas galletas las encontré hace tiempo en el precioso blog de Joy y en seguida me llamaron la atención, pues están hechas con cacahuetes tostados con miel; he tardado bastante en hacerlas pero ahora, una vez acabada la temporada navideña, hay que plantearse volver a llenar la caja de galletas y estas han sido las primeras que han caído, lo que pasa es que la caja no se ha podido llenar porque se han terminado en un abrir y cerrar de ojos...
Si os gusta el sabor de los cacahuetes, estas galletas son espectaculares, se deshacen en la boca como un polvorón, pero son crujientes y suaves, con un sabor delicioso. Eso si, hay que tener cuidado pues son sumamente adictivas, después de la primera seguro que cae la segunda, la tercera...
Estos son los ingredientes:
-1 y 3/4 de taza de cacahuetes tostados con miel picados
-1 y 3/4 de taza de harina
-225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-1/2 taza de azúcar
-1 y 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
-mermelada, nutella, dulce de leche, etc...para rellenar.


Así se hacen:
Precalentar el horno a 180º.
Mezclar la harina y los cacahuetes molidos. Batir la mantequilla con el azúcar con un batidor de varillas hasta que esté cremosa y suave, añadir el extracto de vainilla; añadir la mezcla de harina y cacahuetes y mezclar hasta conseguir una masa arenosa y más bien seca.
Ir cogiendo porciones de masa y hacer bolas del tamaño de una nuez e irlas colocando en una placa de horno con un tapete de silicona o un papel de horno. Hacerles un agujero en el centro con el dedo sin llegar al fondo.
Hornearlas durante unos 15-20 minutos hasta que se empiecen a dorar.
Una vez frías, espolvorearlas con azúcar glas (yo no lo hice) y rellenar los huecos con mermelada entibiada, dulce de leche, nutella o lo que queramos.
Yo hice de las tres clases, pero las de mermelada y dulce de leche no llegaron a la foto.

D.C. Cerdo satay y un risotto con aromas orientales.



The January 2010 DC challenge was hosted by Cuppy of Cuppyliciousand she chose a delicious Thai-inspired recipe for Pork Satay from the book 1000 Recipes by Martha Day.


El desafío de este mes de las Daring Cooks propuesto por Cuppy de Cuppylicious consistía en hacer un plato basado en la receta del Cerdo Satay del libro 100 Recipes de Martha Day, un plato de inspiración tailandesa.
El plato no presenta ninguna dificultad y resulta realmente rico, sobre todo con el acompañamiento de la salsa de cacahuete, yo lo acompañé con una especie de risotto con algunos ingredientes propios de la cocina thai, como la hierba limón y la salsa de pescado; la combinación fué realmente afortunada y a toda la familia le encantó, seguro que lo repetiré.

Para el cerdo satay:
Ingredientes:
1/2 kg de carne de magra de cerdo cortada en filetes y luego en tiras.
Para el adobo:
-1/2 cebolla pequeña picada
-2 dientes de ajo machacados
-1 trozo de jengibre rallado
-2 cucharadas de zumo de limón
-1 cucharada de salsa de soja
-1 cucharadita de coriandro molido
-1 cucharadita de comino molido
-1/2 cucharadita de cúrcuma
-2 cucharadas de aceite vegetal ( yo de oliva)

Solamente hay que mezclar en un cuenco todos los ingredientes de la marinada, añadir la carne removiéndola de manera que quede bien cubierta por el adobo. Dejarlo macerar un mínimo de 4 horas o hasta dos días.
Para cocinarlo, ensartar la carne en unas brochetas y asarla en una barbacoa, en la plancha o en el horno bajo el grill hasta que esté bien hecha.

Para la salsa de cacahuete:
Ingredientes:
-180 ml. de leche de coco
-4 cucharadas de mantequilla de cacahuete
-1 cucharada de zumo de limón
-1 cucharada de salsa de soja
-1 cucharadita d azúcar moreno
-1/2 cucharadita de coriandro molido
-1/2 cucharadita de comino molido
-1 ó 2 guindillas secas picadas
Así se hace:
Mezclar los ingredientes secos en un bol, añadir la salsa de soja y el zumo de limón y mezclar bien. En un cazo a fuego suave mezclar la leche de coco, la mantequilla de cacahuete y la mezcla anterior, hasta que la mantequilla de cacahuete se derrita, servir bien caliente.
Para el risotto oriental:
Ingredientes:
- 2 cucharadas de aceite de oliva
-1 cucharada de mantequilla
-1 cebolla picada
-1 zanahoria cortada en dados pequeños
-1 tallo de apio cortado en trozos pequeños
-2 cucharadas de hierba limón cortada muy fina
-300 gr. de arroz arborio u otra variedad apta para risotto
-200 ml. de vino blanco seco
-50 ml. de salsa de pescado
-1,5 l. de caldo vegetal
-sal y pimienta
Así se hace:
Poner a calentar el caldo.
Calentar el aceite y la mantequilla en un wok o una cazuela añadir las verduras, cocer durante un par de minutos, añadir la hierba limón y el arroz y saltear otros dos minutos. Añadir el vino, bajar el fuego y cocer a fuego lento hasta que se absorba, seguir añadiendo el caldo caliente, un cucharón cada vez e ir removiendo, esperar a que se haya absorbido el líquido antes de echar más. Cuando el arroz esté en su punto, añadir la salsa de pescado, rectificar de sal y servir bien caliente.
Receta del libro Wok de Sunil Vijayakar.



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A soul cake...Sting y un bizcocho de peras al Amaretto



A soul cake, a soul cake
Please good missus, a soul cake.
An apple, a pear, a plum or a cherry,
Any good thing to make all us merry,
A soul cake, a soul cake,
Please good missus, a soul cake.
One for Peter, two for Paul,
And three for Him that made us all.


Sting ha sido siempre uno de mis cantantes favoritos, me encanta su voz tan peculiar, sus canciones siempre llenas de fuerza, de historias, de referencias literarias, su música tan sugerente. Últimamente lo tenía un poco arrinconado, pero esta Navidad he recibido entre otros regalos de Navidad su último CD, If on a Winter's Night y he vuelto a quedar fascinada...no puedo dejar de escucharlo.


Es un disco sobre el invierno, con antiguas canciones navideñas y otras que hablan del frío, del hielo y la nieve, del misterio y la oscuridad, una música para estos días helados, para escuchar frente a la chimenea mientras fuera hace tanto frío, para saborear con un café o un te humeante y un trozo de bizcocho, un "soul cake", casero, sabroso, dulce.
Mientras escuchaba estas viejas canciones me apeteció hacer un bizcocho, así que improvisé uno con lo que tenía a mano, en realidad hice dos muy pequeños aprovechando unos moldes de papel que tenía sin estrenar, si lo queréis hacer en un molde normal, tendréis que doblar los ingredientes.

Esto es lo que usé:
-2 peras
-2 cucharadas de azúcar morena
-un chorrito generoso de Amaretto
-125 gr. de harina
-2 cucharaditas de levadura química
-una pizca de sal
-100 gr. de mantequilla blanda
-125 gr. de azúcar
-2 cucharadas de crème fraîche ( si no tenéis, aumentar la mantequilla a 125 gr.)
-2 huevos
-1 cucharadita de extracto de almendras o de vainilla.
-almendras en láminas


Así se hace:
Pelar las peras y cortarlas en láminas no muy finas, ponerlas en un cazo con un poco de agua, que apenas las cubra, el azúcar moreno y el Amaretto, cocer a fuego medio hasta que casi todo el líquido se reduzca y quede un poco de jarabe espeso y oscuro, poner las peras a escurrir sobre un colador, recogiendo el jarabe que suelten.
Encender el horno a 180º y engrasar el molde que vayamos a utilizar.
Tamizar la harina con la levadura y la sal. Batir en un cuenco o en la amasadora la mantequilla con el azúcar hasta que esté bien cremosa, añadir la crème fraîche y los huevos de uno en uno, no echar el segundo hasta que el primero esté bien incorporado, seguir batiendo y añadir el extracto de almendra o vainilla, por último, sin batir, añadir la harina y mezclarla suavemente hasta que esté todo bien amalgamado.

Echar más o menos la mitad de la masa en el molde, poner encima la mitas de las peras, cubrir con el resto de la masa y poner encima las peras restantes, salpicar con las almendras en láminas.
Hornear durante unos 20 minutos, hasta que al clavar una aguja en el centro salga limpia, un poco antes de sacarlo del horno rociar con unas cucharadas del sirope de las peras. Dejarlo un par de minutos más, sacarlo del horno, esperar a que se enfríe eun poco para desmoldarlo y después dejarlo enfriar completamente sobre una rejilla.
Saborearlo una tarde de frío escuchando esto:

Fajitas y tacos Acapulco...México en el corazón.


En el verano del 2003 pasé unas largas vacaciones en México y pude disfrutar de una parte de las innumerables maravillas que ofrece ese increíble país: los alucinantes sitios arqueológicos, las ciudades coloniales, las playas tropicales, el bullicio inacabable del DF, la generosa hospitalidad de los amigos, la más bella artesanía, la fascinación por la muerte como contrapunto a una vida desbordante, a un amor intenso y orgulloso por su país. Nuestros ojos no dejaron ni un momento de asombrarse, de deslumbrarse, de llenarse de sensaciones y de colores.

Nada es como aquí, las carreteras son infinitamente peores, las ciudades no son de diseño como están empezando a ser las nuestras, la pobreza se asoma a cada esquina, pero cuando vuelves te das cuenta de lo infinitamente absurdas que son algunas de nuestras preocupaciones, de que vivimos rodeados de cosas superfluas y artificiales, y empiezas a echar de menos aquel país tremendo.

Ahora cada vez que llega una noticia de México nos enseñan un país dominado por las mafias, la violencia y el miedo, seguramente todo se ha puesto peor desde que yo estuve, pero yo recorrí el DF con mis dos hijos adolescentes sin el más mínimo problema y estaría dispuesta a volver a la primera oportunidad.

Y la comida!!! Al principio uno se pierde entre tanta exhuberancia y tanto picante, pero enseguida se empieza a disfrutar y cada comida se convierte en una fuente de sensaciones, de diversión y de alegría.
Estas dos recetas son adaptaciones personales de cosas que comimos allí y que fué de lo que más nos gustó. A mi me volvieron loca las fajitas y los tacos Acapulco los comimos el último día en el DF y a mis hijos les encantaron (los podeis ver en la primera foto). No les suelo echar casi picante, porque luego cada uno se lo dosifica con las salsas a su gusto.

Para hacer las fajitas corto en tiras finas cebolla, pimiento y pechuga de pollo, frío la cebolla y el pimiento a fuego vivo hasta que empiecen a estar tostaditos, le añado las tiras de pechuga y sigo friendo hasta que esta todo bien hecho, le añado unos trocitos de chile y lo sazono con sal y pimienta.
Para los tacos Acapulco se sofríe a fuego suave cebolla picada, se le añade carne de cerdo picada y se deja sofreír todo bien, se añaden unos taquitos de chorizo, un poco de chile picado, sal y pimienta, finalmente se echan unos trozos de piña de lata y se salpica con queso rallado.

Se sirven ambas preparaciones bien calientes en sendas fuentes, se calientan unas tortitas y se ponen en una tortillera o en un plato cubiertas con un paño o una servilleta para que conserven el calor. Se ponen en un cuenco unas rajitas de jalapeños, en otro salsa mexicana picante (yo la uso de bote) y en otro unos trocitos de tomate fresco aderezados con aceite, sal y chile picado, también podemos acompañar con unos frijoles.
Cada comensal se va preparando los tacos a su gusto poniendo sobre una tortita la mezcla de ingredientes que prefiera, se enrolla y ...a disfrutar!

Pannacotta de invierno


Estas pannacottas las hice como postre de una comida pre-navideña. Tenía ganas de estrenar unos moldes de silicona con forma de árboles de Navidad y de copos de nieve (sobre todo este último, que me traje de Munich es una preciosidad), al mismo tiempo estrené un bote de mixed spice y me estrené yo misma haciendo pannacotta, así que todo fué nuevo, ahora que lo pienso también estrené el plato de pizarra donde la presenté y que hizo un efecto magnífico.


La pannacotta resultó de lo más fácil de hacer y quedó tan rica y suave que seguro que la haré en muchas ocasiones variando las formas y los sabores, en esta ocasión simplemente le añadí las especias a la receta original para darle un saborcito más intenso e invernal.
La receta básica se la cogí a Monica, aunque yo le puse mucha más gelatina.

Estos son los ingredientes:
-400 gr. de nata fresca sin montar
-125 gr. de leche entera
-100 gr. de azúcar
-2 cucharaditas de Mixed Spice o la mezcla de especias que más os guste (canela, clavo, nuez moscada, jengibre, pimienta de Jamaica, etc...)
-6 hojas de gelatina.

Así se hace:
Poner a hidratar la gelatina en un vaso de agua fría.
Poner en un cazo la nata, la leche, el azúcar y las especias, calentarlo lentamente sin dejar de remover y sin que llegue a hervir. Escurrir muy bien la gelatina y añadirla a la mezcla del cazo, remover hasta que la gelatina esté bien disuleta, verterla en los moldes y dejarla enfriar totalmente antes de meterla en el frigo. Dejarla ahí al menos 12 horas antes de desmoldarlas.
Yo las serví con un coulis de frutas rojas, para hacerlo hidraté en agua un puñado de frutos rojos desecados, después los trituré en la batidora con un poco del agua usada para hidratarlas y azúcar glas, lo hice a ojo, por lo que no puedo dar las cantidades, lo mejor es ir probando hasta que lograr la consistencia y el dulzor que queramos.