Un año después...y ganador del sorteo.





Pues hoy hace por fin un añico desde aquella tarde en que no tenía nada que hacer y me puse a ver cómo era eso de hacer un blog, antes había habido muchos meses explorando tantos blogs llenos de cosas increíbles, asistiendo deslumbrada a la creatividad de tanta gente anónima y preguntándome si yo tendría la capacidad y la constancia para hacerlo...pues al final lo que empezó como un pasatiempo para llenar una tarde de invierno se ha convertido en una fuente inagotable de ideas, de aprendizaje, de alegrías y emociones, y sobre todo de amigos. Y es a ellos, a vosotros a quienes quiero dedicar esta pequeña fiesta de cumpleaños. Os he hecho una tarta y el café y una copica no faltarán, me gustaría nombraros a todos y cada uno de vosotros, pero sé que eso es imposible, así que espero que me perdoneis si solo me refiero a unos cuantos, aquellos con los que he establecido una comunicación más estrecha.

Hay tres maravillosas mujeres con las que he intercambiado algo más que comentarios a través del blog, las tres muy distintas entre sí, pero las tres cariñosas, inteligentes y llenas de buen humor. Monica, mi italiana favorita con la que me encontré en Salamanca un sábado inolvidable, adoro su comida italiana, su ironía y su sentido del humor. Begoña, con quien he compartido alguna conversación telefónica llena de confidencias, que me sorprendió con un regalo inesperado y desproporcionado, es una fuerza de la naturaleza cocinando y pone el alma en todo lo que hace, estoy segura que más pronto que tarde nos encontraremos en alguna cocina o ante alguna buena mesa. Patt es joven y entusiasta y tiene una hija encantadora que se llama como yo, todos sus comentarios son tan cariñosos, tan alegres tan llenos de vida, que tienes que quererla sin remedio, hemos intercambiado ya un montón de regalos, y seguro que habrá otros muchos.

Carlos es algo aparte, no solo porque su blog es uno de los mejores que conozco por sus fotos fabulosas, por la variedad de sus recetas, por la cantidad de temas que toca y lo detalladamente que lo explica todo, además de todo eso es educado y cortés, atento  y cordial, un verdadero caballero y para mi un buen amigo.
Su es increíble, creativa a la vez que amante de su tierra y de sus tradiciones, todo lo hace mejor que bien y su blog es absolutamente imprescindible, ella me ha enseñado a hacer el hojaldre, por lo que le estaré siempre agradecida.
 Cerquita de Cartagena viven dos chicas jóvenes pero ya maravillosas cocineras, Akane, especialista en galletas y bizcochos siempre cargaditos de especias y frutas y Laura, a la que nada se le resiste, excepto el merengue, hace unas tartas que quitan el sentío. Las dos son muy especiales para mi.
Lola fué una de las primeras personas en dejarme comentarios, por no decir la primera, y todavía no se ha cansado de mi!, tiene un blog muy personal y lleno de cosas deliciosas y originales, es amable y cariñosa y creo que tiene un don especial para hacerse querer.
Kako y Elvira viven en Suiza, una es chilena y otra extremeña, pero las dos coinciden en su entusiasmo, su alegría y en ser fabulosas cocineras, visitarlas siempre es enrtrar en un lugar acogedor, cálido y lleno de sensaciones.
Adi tiene un blog precioso y sus recetas siempre son originales y sanas, ella me mandó un poquito de masa madre con la que ahora hago mi pan y su marido Pedro me envió un par de pendientes muy bonitos. Sois una pareja maravillosa!
A Pepita y a Natalia las conocí gracias al Amigo Invisible gastronómico, las dos están empezando su andadura bloguera y ambas han sido muy cariñosas comigo.
Con Morgana aprendí a hacer el fondant de nubes y ella me introdujo en el mundo de las tartas decoradas. Es inquieta, siempre anda experimentando cosas nuevas y es la reina de las bizcobolas, además tiene un estupendo sentido del humor.
 A Bea siempre la he admirado, y ahora que me ha enseñado a decorar galletas aún la admiro más.
Adela es siempre tan cariñosa conmigo que la tengo que querer, Mª Luisa tiene un blog fabuloso y ella es una fabulosa mujer, Los Mol son puro entusiasmo, Mª José me deja siempre unos comentarios muy cariñosos y su blog está lleno de recetas deliciosas, a Mª Dolores mis recetas murcianas le recuerdan las de su abuela, a Iciar le envidio su huerto y me encantan sus recetas, Nélida, Paula, Laura, Rosanna, Fely, Silvia, Trota, Tartasacher, Cris, Sonia, Ana, Reme me encantan vuestros blogs y me encantais vosotras.
Y Silvia, que acaba de empezar su blog y a la que le deseo que el año que viene festeje su primer aniversario con tanta alegría y agradecimiento como yo.

Aquellos a los que no he nombrado, por favor, perdonadme, todos teneis un rinconcito en mi corazón.
Os quieroooo!!!

Y después de tanto rollo, el ganador del libro de Ottolenghi es...( no lo he hecho por ahorrarme los gastos de envío, juro que he sido absolutamente honrada) mi paisana LAURA...qué suerte tiene! hace poco le tocó otro premio. Me alegro porque así se lo podré entregar en mano, aunque siento que no les haya tocado a tantos otros.
Y ahora, si queréis un trocico de pastel, solo teneis que alargar la mano...

Mi Navidad sabe a...tortas y cordiales. Sorteo Aniversario.


El día 30 de este mes hace un año que empecé este aventura del blog, y lo hice precisamente con estas tortas escaldadas y unos días más tarde aparecieron los cordiales, como es natural, estas primeras entradas pasaron totalmente desapercibidas y por eso traigo hoy de nuevo estos dulces que definen el sabor tradicional de la Navidad en mi tierra.

Las tortas escaldás son una receta de mi suegra, de cuando se hacía el amasijo en las casa y después se llevaba al horno de la panadería, ese era casi un día de fiesta en las casas que se compartía con las vecinas, luego las tortas y los mantecados se guardaban en un cajón de la cómoda de donde los críos las robaban en cuanto los mayores se despistaban. Ahora que tenemos durante todo el año la despensa y el frigorífico llenos ya no recordamos aquel tiempo en que la Navidad significaba poder comer cosas inalcanzables durante el resto del año, aunque fueran algo tan sencillo como estas tortas...

Yo las hago en mi casa todos los años desde hace casi 30 años, y para mi no hay ningún dulce que las supere, duran muchísimo tiempo en perfecto estado, y hasta creo que se van poniendo mejor según pasan los días, son fabulosas en el desayuno mojadas en la leche y además son facilísimas de hacer y siempre salen bien, no dan ningún problema. Para ver la receta pinchad aquí.


Los cordiales son el dulce navideño típico de todo el Campo de Cartagena, están hechos a base de almendra y huevos, casi siempre con cabello de ángel, aunque hay quien no les pone...están riquísimos. jugosos y con saborcito a almendras y cáscara de limón. Aquí está la receta.

Y para celebrar mi primer añico como bloguera, como agradecimiento a todos los que pasáis por aquí a diario voy a sortear un ejemplar del libro de Ottolenghi, el libro que más me ha gustado de todos los que he comprado este año, está en inglés, pero creo que eso no será problema para la mayoría.
Para participar en el sorteo solo tenéis que dejar un comentario en esta entrada hasta el 30 de este mes a mediodía, por la tarde haré el sorteo y anunciaré el resultado. Por favor, un solo comentario por persona.
Suerte!

Mis galletas para el árbol de Navidad




Este año he andado bastante ocupada, e incluso desanimada, durante las fechas previas a Navidad, he tenido el tiempo justo de hacer unos cuantos dulces de los de todos los años y no me apetecía mucho ponerme a decorar galletas, que entre unas cosas y otras me lleva un montón de tiempo.


 Pero claro...empiezan a aparecer por ahí unas galletas preciosas, pienso en unos cuantos cortapastas sin estrenar que esperan su oportunidad y el gusanillo galletero empieza a hacer su trabajo...en fin, que me lio la manta a la cabeza y saco tiempo de donde no hay y después de un par de tardes de trabajo (y algo más) consigo un buen puñado de bolas, estrellas y copos de nieve dispuestos a adornar mi árbol de Navidad, no han salido perfectas porque las he hecho un poco "arrebatás", como decimos por aquí, pero el árbol ha quedado precioso y al final estoy bastante contenta de haberlas hecho.



Como anticipo de la Navidad, el sábado nevó en los montes que rodean Cartagena, a la orilla del mar. Ya sé que con lo que está cayendo en el resto de España, esta poquita nieve es apenas nada, pero para nosotros es algo totalmente insólito que nos llenó de alegría, estas fotos las tomó mi hija, para quien estos montes son su segundo hogar, si os fijáis un poco al fondo se ve el mar.
Aprovecho para desearos a todos los que paseis por aquí, dejeis comentarios  o no, tengais blogs o no, una Navidad lo más feliz posible, sobre todo mucha alegría, serenidad, ilusión y paz.
Y sobre todo, daros las gracias por estar ahí, sois la mejor parte de este blog.

Mantecados de Jerez


Estos mantecados son de los que no faltan ningún año en casa y son riquísimos, bien llenicos de azúcar por fuera, y ligeros como una nube por dentro. La receta es la más sencilla que podeis imaginar y se hacen en un momento, eso si, hay que tener cuidado con la cantidad de harina, pues cuanto menos harina pongamos más ligeros y ricos saldrán. Y la otra condición indispensable es el reposo, la receta que me llegó a través de mi madre señalaba que había que dejar la masa toda la noche "al sereno", es decir al aire libre, supongo que esto era de cuando en las casa no había frigoríficos...si, han existido esos tiempos y no son tan lejanos. Supongo que hoy en día con dejarla toda la noche en el frigo será lo mismo...pero a mi me gusta dejarla pasar la noche en el patio cubierta con un paño.

Solamente se necesitan tres cosas, además de mucho azúcar glas para rebozarlos:
-700 gr. de manteca de cerdo
-1/4 de litro de Jerez seco
-La harina que admita. ( Aproximadamente un kilo)
El procedimiento es tan sencillo como mezclar en un bol la manteca que debe estar muy blanda, con el Jerez, no importa que no se mezcla muy bien. Después se empieza a añadir la harina y se va mezclando, la única dificultad es saber cuando debemos parar de echar harina, creo que más o menos cuando tengamos una pasta "untable" y pegajosa, NUNCA UNA BOLA DE MASA. Recordar que cuanto menos harina, el resultado será mejor.
Cubrimos el bol con un paño y lo dejamos reposar toda la noche al sereno o en el frigorífico.
Al día siguiente, la masa estará bastante más manejable, entonces se extiende sobre la encimera o entre dos hojas de papel de horno bien enharindas, dejándola más bien gordita, con un cortapastas o con el borde de un vasito pequeño se cortan  círculos, se ponen sobre una placa de horno y se meten en el horno precalentado a 180º hasta que empiecen a dorarse.
Se sacan y antes de que se enfríen del todo se rebozan por todos lados con abundante azúcar glas.
Muy importante: No hay que comerlos cuando aún estén calientes, pues pueden sentar mal.
Los míos se han deformado bastante en el horno, precisamente porque llevaban muy poca harina...Este año me han salido prodigiosos!

Zimtsterne (estrellas de canela)

Hace dos años, cuando estuve en Colonia antes de Navidad, una tarde entramos en una pastelería a tomar un café y resguardarnos del frío. Como es costumbre, los mostradores estaban llenos de cosas deliciosas y atractivas, pero a mi me llamaron la atención una pequeñas estrellas recubiertas de un glaseado blanco maravilloso, no me pude resistir a la tentación, me compré una bolsita y allí empezó mi historia de amor con las Zimtsterne, unas deliciosas pastas de almendra y canela recubiertas con una fina capa de merengue.
En mi viaje de este año las he vuelto a comprar, y lo que es mejor, me he traído un libro de dulces navideños, del cual la primera receta que he hecho han sido mis queridas estrellitas.
Había visto ya algunas recetas por la red, aunque eran bastante distintas entre si, y no había sabido decidirme por ninguna, pero con esta creo que he acertado...están deliciosas! Son unas pastas húmedas y densas, con un saborcito especial y con el contraste del merengue crujuentito, los que las han probado primero ponen una cara como de "a qué saben", pero enseguida cambian a "qué ricas", y después de comer la primera te quieres comer otra...y otra...y otra...
          
 Estos son los ingredientes para unas 50 piezas:
-3 claras de huevo
-una pizca de sal
-300 gr. de azúcar
-450 gr. de almendra molida (yo le puse un poco de pistachos molidos, pues no tenía suficiente almendra)
-1 cucharadita de canela
-una pizca de clavo molido
-1 cucharada de mermelada de grosella o alguna similar

Así se hacen:
Montar las claras con la sal a punto de nieve firme, añadir poco a poco el azúcar mientras se sigue batiendo, quedará un merengue brillante y suave. Reservar 5 cucharadas del merengue para el glaseado. Mezclar las almendras con las especias y la mermelada, unir esta mezcla al resto del merengue y mezclarlo bien.
Calentar el horno a unos 150º. Extender la masa con un rodillo entre dos hojas de papel de horno, dejándola con un grosor de unos 5 mm., cortarla con un cortapastas de estrella no muy grande, con ayuda de un cuchillo, cubrir cada estrella con una capa de merengue, teniendo cuidado de cubrir toda la superficie superior y no los lados. Ponerlas sobre una placa de horno cubierta con un papel de horno o un tapete de silicona
Hornearlas durante unos 15 minutos, vigilando que no se oscurezcan.
Dejarlas enfriar un poco antes de despegarlas del papel.

D.C. Salmón en costra


The 2009 Daring Cooks challenge was hosted by Simone of Junglefrog Cooking. Simone chose Salmon en Croute (or alternative recipes for Beef Wellington or Vegetable en Croute) from Good Food Online.
El desafío de las Daring Cooks de diciembre propuesto por Simone, de Junglefrog Cooking, era hacer un Saumon en croûte (o un solomillo Wellington, o vegetales en costra), siguiendo la receta de Good Food on line.
Yo he elegido hacer el salmón y he seguido la receta original, y la verdad es que ha sido sencillísima de hacer y el resultado es estupendo, un plato muy apropiado para las fiestas.

Lo único un poco más trabajoso (muy poco) es hacer la masa quebrada, que en último extremo se puede usar comprada, aunque siempre es mejor hacerla en casa, sale mucho más rica y es bastante más saludable. También se puede hacer con hojaldre, en realidad creo que así quedaría más sabroso. La próxima vez probaré con ella.
Ingredientres para la masa:
-300 gr. de harina
-1/2 cucharadita de sal
-160 gr. de mantequilla muy fría cortada en dados pequeños
-70 ml. de agua helada.
Así se hace:
Poner la harina y la sal en un bol, añadir la mantequilla, con la punta de los dedos ir pellizcándola y juntándola con la harina hasta que se formes unas migas finas, procurando no manipular demasiado. Añadir el agua poco a poco, amasando hasta que se forme una bola, amasar solo lo justo. Envolverla en un film de cocina y guardarla en el frigorífico unas dos horas.
Ingredientes para el relleno:
-159 gr. de queso crea o mascarpone
-120 gr. de una mezcla de espinacas, rúcula y berros
-500 gr. de salmón en un filete, o en porciones individuales, sin piel
-sal y pimienta
-1 huevo batido para barnizar

Así se hace:
Precalentar el horno a 200º.
Batir el queso crea con los vegetales hasta  conseguir un puré cremoso.Extender la masa y formar un rectángulo de tamaño apropiado al o los trozos de salmón. Sazonar el salmón con sal y pimienta y ponerlo sobre un lado de la masa, cubrirlo con una buena capa de la crema de queso y verdura, cubrirlo con la parte libre de la masa, pintar los bordes con el huevo batido y sellar bien las junturas, hacer unos cortes en la superficie de la masa para que pueda escapar el vapor, pintar la asa con el huevo.
Meterlo al horno y dejar cocer durante una media hora, hasta que la masa esté doradita.
Servir aparte el resto de la crema de queso.

Il panettone di Monica


El año pasado, cuando aún era una persona normal que no fotografiaba la comida, hice un par de panettoni con una receta que encontré en un blog italiano, me salieron bastante buenos, pero la receta era bastante complicada, así que esta vez he acudido a Monica, mi italiana favorita y con su receta, la kitchenaid (mi máquina favorita) y con muy poquito trabajo, he conseguido un panettone fastuoso. Le he hecho unas modificaciones mínimas, para ver la receta original, mirad aquí y de paso echadle un vistazo a sus panettoni rellenos que deben estar para morirse.

Estos son los ingredientes:
-500 gr. de harina (yo he puesto mitad de fuerza, mitad normal)
-25 gr. de levadura fresca (yo 1 y 3/4 sobres de levadura seca)
-50 ml de agua templada
-70 ml. de leche templada
-100 gr. de azúcar
-150 gr. de mantequilla en pomada
-3 yemas de huevo más un huevo entero
-una cucharadita escasa de sal
-una cucharadita de extracto de vainilla
-unas gotas de esencia de limón
-100 gr. de pasas
-100 gr. de frutas confitadas (yo he puesto frutos rojos , piña y mandarina secas)

Así se hace:
Si se usa levadura fresca, mezclar el agua y la leche tibios con una cucharadita de azúcar y disolver en esta mezcla la levadura y dejarla reposar unos diez minutos.
Si se usa la levadura seca este paso no es necesario, pues se puede mezclar directamente.
Poner en el bol de la amasadora la harina, la sal y la mantequilla cortada en trocitos, mezclar con la pala a baja velocidad, añadir el azúcar, los aromas, el huevo, las yemas, los líquidos y la levadura, cuando todo esté mezclado, cambiar la pala por el gancho y amasar a velocidad media un buen rato (unos 10 minutos).
Tapar el bol con un film de cocina y dejarlo levar durante toda la noche.
Al día siguiente, remojar las frutas en un poco de líquido caliente (agua o algún licor, yo lo hice con ron). Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada , estirarla con las manos formando un rectángulo y extender sobre ella las frutas escurridas, doblar los dos extremos de la masa sobre el centro, volver a estirarla y repetir la operación de doblado para que la fruta se distribuya bien.
Formas una bola con la masa remetiendola por abajo, como para hacer un panecillo. Ponerla en un molde forrado con papel de cocina (yo he usado un hervidor de leche, alto y estrecho)...ando buscando los moldes de papel pero no los encuentro, así que si alguien sabe dónde encontrarlos, agradecería la información.
Taparlo con film de cocina o meterlo en una bolsa de plástico y dejarlo hasta que triplique su volumen, Monica indica unas 5 horas, yo lo metí en el horno con la luz encendida y en algo más de una hora había crecido enormemente.
Calentar el horno a 200º y poner un recipiente con agua para crear vapor. Con una tijeras hacer dos cortes en forma de cruz en la superficie del panettone y poner en medio un trocito de mantequilla, meterlo en la parte más baja del horno.
Después de 15 minutos, bajar la temperatura a 180º y hornear unos 45 minutos más, hasta que una aguja o un palito de brocheta clavado en el medio salga limpia.
Esperar 10 minutos antes de demoldarlo y dejarlo enfriar sobre una rejilla.
Espolvorearlo abundantemente con azúcar glas.

Magia navideña en Alemania


Viajar a Alemania se está convirtiendo en un vicio, este es mi tercer viaje a ese país y nunca me decepciona, preciosos paisajes, ciudades que a pesar de los destrozos de la guerra han sabido conservar su arquitectura tradicional, una gente respetuosa y amable a la que le encanta comer y beber...y Munich es el cúlmen de todo eso.

Ir a Munich es un peligro para la salud, sus cervecerías son unos lugares tan agradables, tan bulliciosos y divertidos, que uno se pasaría el día bebiendo cerveza y comiendo carne y salchichas, y si a eso se suma la magia de los Weinachtsmärkte (Christkindlmärkte en el sur de Alemania), la experiencia es realmente inolvidable.

Visitar un mercado de Navidad en Alemania no es solamente deambular viendo puestos de adornos y dulces navideños, es calentarse con una taza de Glühwein (vino caliente), mientras se charla con los amigos, comer casi cualquier cosa, pero sobre todo salchichas en todas sus variantes, dejarse guiar por los deliciosos aromas del vino, de los dulces, de los frutos secos garrapiñados, de las salchichas, del chocolate, sucumbir a la tentación de los lebkuchen, de los stollen, de las zimtsterne, pararse a escuchar un coro de niños cantando canciones navideñas, llenarse los ojos de las miles formas del cristal, de la madera, de la cerámica, de la mañana a la noche sin descanso, sin importar el frío o la oscuridad.

¿Cómo decidir qué cortadores de galletas no necesito?



El viaje empezó aterrizando en medio de la nieve, aunque en el trayecto a Munich desapareció para decepción nuestra que deseabamos disfrutarla más, la verdad es que ha hecho frío, pero no en exceso y hemos podido disfrutar intensamente de la calle.

Munich estaba lleno hasta los topes, sobre todo de italianos, bulliciosa y tentadora como siempre, un paraiso para los que nos gusta todo lo relacionado con la comida, desde las delikatessen de Dallymar a los increíbles puestos de verduras del Viktualienmarkt o una pequeña tienda con toda clase de fruta seca y confitada de todas partes del mundo. Si, también hay un montón de iglesias, monumentos y museos, pero por esta vez hemos prescindido un poco de las visitas culturales.

Nuremberg presume de tener el mercado de Navidad más antiguo y uno de los mejores de Alemania, y allá que nos fuimos con ayuda de la estupenda red de trenes alemana. No nos decepcionó en absoluto, una ciudad más pequeña y tranquila que Munich, pero llena de encanto y con un ambiente navideño realmente delicioso.

Y al día siguiente el tren nos llevó hacia el sur, hasta Salzburgo en los Alpes austriacos, una ciudad preciosa en medio de las montañas, donde faltó nieve y sobró gente, pero que también disfrutamos mucho...qué rico estaba el glühwein con pasas y trocitos de almendra! También visitamos la casa natal de Mozart y comimos un plato variado de carne (pato, cerdo, ternera, jamón) con castañas, orejones, manzanas asadas, acompañado de sauerkraut que fué una verdadera exageración.

En fin, cinco días realmente inolvidables, llenos de alegría, de felicidad y de mucha, mucha comida que acabaron con unas maletas llenas hasta los topes con las que tuvimos algún pequeño (o grande) problema en el aeropuerto.

Y para colmo, cuando llego a casa me encuentro una caja llena hasta los topes de cosas ricas que me ha mandado Patt...esto se está convirtiendo en una costumbre! Muchas gracias, preciosa, los cortaditos de cidra ya están probados y están buenísimos!