Pan Lavash


En Oriente Próximo y el norte de África hay infinidad de panes planos, más o menos gruesos, como el pita turco, el mankoush libanés, el khoubiz árabe y tantos otros. El lavash es un pan crujiente armenio que actualmente se come por todo el mundo.
La receta la encontré en el libro "El aprendiz de panadero" de Peter Reinhardt. El secreto es conseguir dejar la masa lo más fina posible, casi como una hoja de papel, por lo demás, es muy fácil de hacer y el resultado es buenísimo, una especie de crackers rústicos realmente adictivos, con los sabores de las semillas e hierbas que le pongamos y con un ligero sabor dulce que se nota al final. Es estupendo para una fiesta y sumamente peligroso para tenerlo en una cesta en la cocina, no se puede para de picar!!!

Estos son los ingredientes:
-190 gr. de harina de panadería.
-1/2 cucharadita de café de sal
-1/2 cucharadita de café de levadura de panadería seca
-1 cucharada sopera de miel
-1 cucharada de aceite vegetal
-1/3 ó 1/2 taza (90 a 120 ml.) de agua
-Semillas de amapola, sésamo, comino, alcaravea, pimentón, romero al gusto de cada cual.

Así se hace:
En un cuenco se mezclan la harina, la sal, la levadura, la miel,el aceite y el agua y se amasan hasta que formen una bola.
Se amasa durante unos 10 minutos sobre una superficie enharinada hasta formar una masa lisa, no pegajosa y ligeramente elástica.
Untar un cuenco con aceite de oliva y hacer rodar la masa para que se impregne bien y taparla con un film de cocina. Dejar fermentar a temperatura ambiente hasta que doble de volúmen.
Pasado este tiempo, pulverizar la superficie de trabajo con un poco de aceite y volcar encima la masa. Aplanarla un poco con la mano y espolvorearla con harina. Estirarla con el rodillo hasta tener una lámina fina como el papel del tamaño de la bandeja del horno. Es conveniente para de vez en cuando para que se relaje el gluten si vemos que la masa se encoge, para ello se levanta la masa para que se airee y se deja caer, se cubre con un paño de cocina y se deja reposar unos 5 minutos.
Precalentar el horno a 175º.
Se cubre una bandeja de horno con un papel de horno, se levanta la masa y se coloca sobre la bandeja cortando lo que nos sobre, se rocía la masa con agua y se echan las semillas por encima haciendo tiras con cada una de ellas, no conviene hechar demasiada cantidad. Se puede usar un cortapizzas para hacer unos rectángulos o rombos, o hormearlo sin cortar y hacerlo luego con las manos, quedará más irregular, pero más rústico.
Hornear de 15 a 20 minutos hasta que la masa se empiece a dorar. Dejarlo enfriar unso 10 minutos antes de retirarlo de la bandeja. Se parte en trozos con las manos y ya está listo para comer.

DB Lasaña de espinacas con salsa de bacalao y bechamel de calabaza



El reto de este mes de las Daring Bakers propuesto por Mary, Melinda y Enza era hacer una lasaña con pasta casera de espinacas, nos dieron la receta de la pasta, la bechamel y el ragú de carne, pero lo único realmente "obligatorio" era la pasta de espinacas.
The March 2009 challenge is hosted by Mary of Beans and Caviar, Melinda of Melbourne Larder and Enza of Io Da Grande. They have chosen Lasagne of Emilia-Romagna from The Splendid Table by Lynne Rossetto Kasper as the challenge.
Como para mi la finalidad de participar en estos eventos es sobre todo aprender y probar cosas nuevas, no quería hacer la salsa de carne y la bechamel de siempre, así que le di bastantes vueltas antes de decidir lo que quería hacer.
Al final me decidí por una salsa de bacalao con tomate y pimientos, en realidad eso también lo he hecho un montón de veces, pero nunca para usarlo en una lasaña, quería ver como combinaba con la pasta y la bechamel. Para esta última pensé añadirle algo para darle un color amarillo, así que como tenía un trozo de calabaza en el congelador, eché mano de él e hice una preciosa bechamel de calabaza...Así pasé la mañana:

Pasta de espinacas:
Ingredientes: (yo hice para dos personas y me sobró mucha)
-1 huevo grande
-100 gr. de espinacas (yo las usé congeladas)
-200 gr. de harina.

Así la hice:
Descongelé y escurrí muy bien las espinacas, metí todos los ingredientes en la máquina de pan y puse el programa de pasta, como veía que quedaba muy seca le añadí una cucharada de agua, eso siempre depende de lo que absorba la harina.



Amasarlo a mano tampoco tiene ninguna dificultad, solo hay que poner la harina sobre la superficie de trabajo, hacer un hueco en el centro, echar el huevo y las espinacas e irlo amasando hasta conseguir una masa lisa y suave.



Una vez hecha la masa, enhariné bien la encimera y dividí la masa en pequeñas porciones, como un huevo pequeño y los fuí estirando bien con un rodillo enharinado hasta conseguir una tiras muy, muy finas, las fuí tendiendo en unos palos para que se secaran un poco.

Salsa de bacalao con tomate y pimiento
Ingredientes:
-unos 400 gr. de bacalao (yo uso siempre los lomos de bacalao Pescanova congelados, salen buenísimos)
-1 cebolla
-1 pimiento rojo
-6 ó 7 tomates maduros o una lata grande de tomate entero pelado
-1 cucharada sopera de piñones
-aceite de oliva
-sal.
Así la hice:
El bacalao lo puse a descongelar la noche antes en una fuente recubierto de leche en el frigorífico, si se usa salado,ponerlo a desalar un par de días antes.
En una cazuela baja de fondo grueso puse un buen chorro de aceite y freí a el pimiento a fuego suave y con una tapadera, una vez bien hecho, lo aparté en un plato y lo cubrí con otro para poder quitarle la piel con facilidad. (Se puede dejar tal cual, pero es más agradable no encontrarse las pieles al comerlo)






Troceé el bacalao en trozos bastante pequeños y le di unas vueltas en el mismo aceite, sin dejar que se hiciera demasiado, lo aparté a otro plato y eché la cebolla troceada; la dejé freír despacio hasta que empezó a estar dorada, entonces añadí el tomate troceado (queda mucho mejor que rallado o triturado, para mi gusto) y lo dejé sofreír un buen rato con la tapadera puesta, una vez frito el tomate le añadí el pimiento, el bacalao y los piñones y lo dejé un par de minutos para que los sabores se mezclaran bien. Dependiendo de como sea el bacalao hay que añadirle más o menos sal, hay que probarlo hasta tenerlo a nuestro gusto.

Salsa bechamel de calabaza:
-un trozo de calabaza
-2 cucharadas soperas de aceite.
-2 cucharadas soperas de mantequilla
-3 cucharadas soperas de harina
-leche
-nuez moscada
-sal y pimienta





Así la hice:
Puse el trozo de calabaza en un cuenco con un chorrito de agua y lo puse tapado en el microondas a máxima potencia durante 2 minutos, le escurrí el agua y la trituré en la batidora con un poco de leche hasta que quedó un puré muy fluido.
En un cazo puse a calentar el aceite y la mantequilla, una vez la mantequilla derretida, eché la harina y la moví con una cuchara de madera hasta que me quedó una pasta espesa marron, entonces empecé a añadir leche poco a poco y a moverlo con un batidor pequeño, siempre a fuego suave, al principo se pone muy espeso y grumoso, pero conforme le vamos añadiendola leche y el puré de calabaza y batiendo, se va poniendo suave y lisa, añadirle sal , pimienta y nuez moscada recién rallada ( a mi me gusta echarle bastante), la cantidad de leche no es fija, depende de como la queramos de espesa, para la lasaña lo mejor es un punto medio, ni muy espesa ni muy clara, como una crema pastelera suave.

Con esto ya había pasado casi toda la mañana, ahora solo quedaba cocer la pasta y montarla.
Puse una cazuela grande con bastante agua con sal al fuego y cuando empezó a hevir eché las lasañas y las dejé cocer unos 3 minutos, las escurrí y empecé a montarlo.




Unté con un poco de mantequilla una fuente de horno y extendí una capa fina de bechamel, sobre ella puse una capa de pasta y sobre esta una capa de salsa de bacalao. Se sigen poniendo capas de bechamel, pasta y salsa, acabando con una de bechamel, cubrimos con queso rallado del que más nos guste, repartimos unos trocitos de mantequilla y lo metemos al horno a unos 200 gr. durante unos 15 minutos, si al final hace falta, poner el gratinador para que el queso se dore un poco.

Y por fin ya está lista nuestra lasaña!!!...Estaba riquísima!!!
Si quereis ver lo que han hecho las demás Daring Bakers mirad aqui


Pastel de chocolate y coca-cola


Este pastel lo hice para el cumpleaños de unos de mis hijos, pero he aprovechado para ponerlo en mi post número 50. Cuando me decidí a publicar mi blog no tenía mucha confianza en ser lo suficientemente constante, en tener ideas para publicar más o menos regularmente, en que alguien me leyera. Ahora, casi tres meses después creo que haber llegado a los 50 post es un buen momento para celebrar el cariño que he encontrado en muchos de los que pasan por aquí, los nuevos blogs maravillosos que he descubierto y sobre todo, que en vez de agotarse las ideas parece que estas se multiplican con vuestras sugerencias, con nuevos eventos en que participar, con nuevos ingredientes y formas de cocinar que me habeis ido descubriendo. Gracias a todos por estar ahí, y si quereis, podeis coger un trocico del pastel, que como es virtual, nunca se acaba, aunque el de verdad se acabó bien pronto.
El pastel de chocolate y coca-cola lo encontré el el blog de Pepinho hace ya un tiempo y tenía muchas ganas de hacerlo, pero siempre lo había ido posponiendo, pero como a todo le llega su momento, helo aquí, vestido de fiesta como se merece.
Está realmente buenísimo, la coca-cola apenas se nota, aunque intensifica el sabor del chocolate. El bizcocho es denso pero jugoso si no lo horneais en exceso y el glaseado es ...para chuparse los dedos.
El glaseado se echa con el bizcocho aún en el molde, por lo que para poder desmoldarlo con facilidad es mejor hacerlo en un molde desmontable, aunque si no ajusta perfectamente corremos el peligro de que se nos escape algo por las junturas, yo lo remedio poniendo un poco de papel de aluminio para que ajuste mejor. De todas maneras, si esto constituye un problema, se puede glasear una vez desmoldado, que seguro que está igual de rico.



Estos son los ingredientes:
-250 gr. de harina con levadura
-una pizca de sal
-1/2 cucharadita de café de bicarbonato sódico
-3 cucharadas soperas de cacao puro en polvo
-300 gr. de azúcar glas
-250 gr. de mantequilla
-2 huevos batidos
-1 cucharadita de café de extracto de vainilla
-175 ml. de coca-cola
-200 ml. de leche

Para la cobertura:
-400 gr. de azúcar glas
-200 gr. de mantequilla
-4 cucharadas soperas de coca-cola
-4 cucharadas soperas de cacao en polvo


Así se hace:
Precalentar el horno a 180º. Engrasar y enharinar un molde de unos 23 ó 24 cm.
Tamizar la harina en un cuenco con el bicarbonato, la sal , el cacao y el azúcar glas y mezclar todo bien.
Derretir la mantequilla en un cazo al fuego suave, añadir la coca-cola y la leche removiendo para que se mezcle bien, apartarlo del fuego.Batir los huevos con la vainilla y añadirlos a la mezcla de la harina. Verter también la mezcla de coca-cola removiendo hasta que todo se mezcle y no queden grumos.
Echarlo en el molde y hornearlo durante unos 40-60 minutos, hasta que al meter un palillo salga limpio. Apagar el horno y dejar el bizcocho dentro unos minutos, después lo sacamos y lo dejamos entibiar por lo menos unos20 minutos antes de glasearlo.
Para la cobertura tamizar el azúcar en un cuenco.
Derretir la mantequilla en un cazo, añadir la coca-cola y el cacao sin dejar de remover, cuando esté bien mezclado, vamos añadiendo el azúcar glas, debe quedar una pasta fluida pero consistente, como una cobertura de chocolate.
Echar la cobertura sobre el bizcocho aún en el molde, vertiendola en el centro y dejando que se extienda.
Meter en el frigorífico hasta que esté bien fría, mejor de un día para otro...si podeis aguantar.

Para la decoración he usado una plantilla (por eso está en inglés) y azúcar de colores y glas...¿verdad que ha quedado chula?



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Fresas...y más fresas


Afortunadamente, cuando acaba la época de las mandarinas, de lo mejor del invierno, empieza la de las fresas, de lo mejor de la primavera, así que hay que aprovechar el momento y disfrutar de esta fruta tan rica, tan sana y por qué no, tan bonita.
Nosotros solemos tomarlas con zumo de naranja y limón y con alguna otra fruta si tenemos a mano, pero hace un par de días tenía un poco de esta especie de macedonia que me había sobrado del día anterior, aunque la fruta ya se veía un poco fea después de un día sumergida en el zumo, así que echando mano de lo que tenía en el frigo improvisé unas mousses que estaban para chuparse los dedos.


Para las fresas con naranja y limón usé:
-1/kg. de fresas
-2 naranjas
-1/2 limón
-1 ó 2 plátanos, al gusto.
-unas nueces peladas
-2 ó 3 cucharadas soperas de azúcar, según nos guste más o menos dulce

La preparación es tan sencilla como lavar bien las fresas y trocearlas, escurrir las naranjas y el medio limón, ponerlo todo en un cuenco, echar el plátano y las nueces troceados y añadir el azúcar, removerlo todo con una cuchara y dejarlo macerar un rato.


Para el dúo de mousses fresa-yogourt he usado:
-1 vaso de la macedonia de fresas, sin nueces
-2 claras de huevo
-1 yogourt natural
-150 gr. de nata para montar
-4 hojas de gelatina
-2 cucharadas soperas de azúcar

Así lo he hecho:
Poner a remojo las hojas de gelatina en agua fría. Triturar las fresas con su líquido hasta que quede un puré muy clarito, ponerlo en un cazo y calentarlo, una vez caliente, sin que llegue a hervir, añadirle dos hojas de la gelatina bien escurridas, moverlo con una cuchara hasta que se disuelva bien. Montar las claras a punto de nieve y añadir la mitad a la mezcla de las fresas, mezclándolo todo suavemente para que la clara no se baje. Llenar hasta la mitad unas copas de postre o unos vasos (yo he tenido para cuatro copas). Meterlas en el frigorífico.
Para la mousse de yogourt, montar la nata, poner el yogourt en un cazo al fuego con el azúcar y cuando esté caliente añadirle las dos hojas de gelatina restantes bien escurridas, añadir la nata montada y la clara que nos quedaba, unirlo todo bien con movimientos envolventes cuidando que no se baje, dejar esta mezcla un rato en el frigorífico hasta que empiece a cuajar ( una media hora) sacarla del frigo, mezclarla con una cuchara y ponerla en una manga pastelera con una boquilla ancha rizada, repartirla por encima de la mousse de fresas. Salpicarlas con unas nueces picadas o con un poco de pralin. Volver a introducirlas en el frigorífico para que cuaje.

HEMC#31 Tomates rellenos de quinoa a la griega


Cuando vi la propuesta de Sole para el Hemc de marzo dedicado a la quinoa me quedé un poco desconcertada, pues nunca había probado, ni por supuesto cocinado, ni siquiera visto en las tiendas este producto. Pero como estar metida en esto de los blogs culinarios sirve sobre todo para aprender, me puse manos a la obra y como vi que la quinoa se puede usar exactamente igual que el arroz, decidí hacer algo que se hiciera normalmente con arroz.
No sé por qué, pero enseguida me decidí por unos tomates rellenos al estilo griego sustituyendo el arroz por quinoa, y este es el resultado, muy bueno, por cierto.

Estos son los ingredientes:
-6 tomates medianos maduros
-1/2 taza de quinoa
-4 cucharadas de azúcar
-1 cebolla grande troceada
-1 cucharada de perejil picado
-2 cucharadas de pasas
-aceite de oliva
-sal y pimienta


Así se hacen:
Lavar los tomates y cortarles la parte de arriba, que reservaremos para usar como tapas. Extraerles la pulpa con una cucharilla y espolvorearlos con azúcar. Cortar la pulpa en trocitos y ponerla en un colador, recogiendo el agua que suelten.
Poner a calentar 1/2 taza de aceite en una sartén y sofreír la cebolla hasta que se ablande, añadir la quinoa previamente lavada, remover y dejarlo al fuego unos minutos, añadir la pulpa de tomate escurrida y troceada y 1/2 taza de agua caliente, las pasa, el perejil, el resto del azúcar, sal y pimienta. Cubrir dejarlo al fuego 10 minutos. Rellenar los tomates con esta mezcla sin llenarlos demasiado.
Cubrirlos con las tapas y colocarlos en una fuente de horno, echar el agua que ha soltado la pulpa de loa tomates en la fuente y rociar los tomates con un chorrito de aceite. Hornear a unos 180º durante unos 45 minutos. Servir fríos como entrante o como acompañamiento.



hemc 31 - quinoa

Sablés rellenos de Nutella


Este blog es uno de mis favoritos, me encantan sus recetas y sus maravillosas fotos, y cuando vi estas galletas no me puede resistir, así que a la primera ocasión ya estaba manos a la obra, y el resultado no me ha decepcionado en absoluto. Estas galletas, aparte de bonitas son riquísimas, tan suaves y delicadas y con su relleno de Nutella y su capita de azúcar glas por encima. No tienen ninguna dificultad, solamente encontrar unos cortapastas adecuados y dedicarles un ratito...el resultado merecerá la pena, seguro.



Estos son los ingredientes:
-50 gr. de azúcar glas
-un pellizco de sal
-15 gr. de azúcar avainillado
-100 gr. de mantequilla cortada en trozos
-200. gr. de harina
-25 gr. de almendra molida fina
-1 huevo



Así se hacen:
trabajar el azúcar glas, el azúcar avainillado y la mantequilla hasta obtener una crema, añadir la harina tamizada, la sal y la almendra picada. Mezclar rápidamente con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla arenosa, hacer un hueco y echar el huevo previamente batido. Mezclarlo todo, se iran formando unas migas cada vez más grandes, cuando todo se una amasarlo sobre la superficie de trabajo hasta tener una bola homogénea..Envolverla en papel film y dejarla reposar en el frigorífico al menos durante media hora.
Pasado este tiempo encender el horno a 180º.
Enharinar la encimera y extender la masa hasta dejarla de un grosor de 1/2 cm.. También podemos aplanar la masa entre dos hojas de papel de horno con lo que es seguro que no se nos pegará. Cortar las galletas con un cortador rectangular y a la mitad de las galletas obtenidas cortarles un pequeño corazón u otra forma pequeña que tengamos.
Ponerlas sobre una bandeja de horno cubierta con un papel de horno o un tapete de silicona y llevarlas al horno unos 15-20 minutos hasta que empiecen a dorarse.
Dejar enfriar en la bandeja y espolvorear generosamente con azúcar glas las galletas con la forma cortada y untar las otras con una capa de Nutella, unirlas y...si les quereis hacer una foto, que sea rápido porque desaparecen enseguida!

Cataplana de merluza y rape



Si hacemos un ranking de platos con una mejor relación entre el trabajo realizado y el resultado obtenido, este se llevaría seguro el primer premio, la elaboración es tan sencilla que la puede hacer alguien que no tengo la más mínima idea de cocina y sin embargo el resultado es digno de cualquier buen restaurante. Es verdad que no es de los más baratos, pero no se puede tener todo ¿no?. De todas formas se puede hacer con cualquier otro pescado que nos guste y que sea algo más barato.
Cataplana es el nombre que se le da en Portugal a una cazuela especial con dos partes que ajustan para crear una cierta presión y el mismo nombre se le da a los guisos que se hacen en ella. Aunque yo no tengo una cataplana, hago este plato en un cazuela baja de hierro con tapa y sale estupendo.

Esto es lo que yo le pongo:
-Una o dos cebollas
-Un par de dientes de ajo
-Una o dos rodajas de merluza por persona (depende del tamaño y del apetito de los comensales)
-Una o dos rodajas de rape por persona
-Un buen puñado de almejas
-2 ó 3 mejillones por comensal
-2 cucharaditas de pimentón dulce
-sal y pimienta
-aceite de oliva virgen
Si nos gusta picante le podemos poner una guindilla o un poco de pimentón picante.

El modo de hacerlo es así de sencillo:
Cubrir el fondo de una cazuela baja de fondo grueso con una fina capa de aceite, sobre este poner el ajo picado y la cebolla cortada lo más fina posible, echar un poco de sal y pimienta y espolvorear una cucharadita de pimentón.

Poner las rodajas de pescado y las almejas y mejillones, volver a salpimentar y a espolvorear la otra cucharadita de pimentón.

Cubrir con la tapadera y ponerla al fuego, que al principio debe estar un poco fuerte, pero al cabo de unos 5 minutos bajaremos al mínimo.
Lo dejamos cocer unos 20 minutos...y ya está listo para llevar a la mesa... Riquísimo!

Bretzels, primer intento



A la parte alemana de mi familia, es decir a mi nuera, le encantan los bretzles, ese pan o rosquilla con forma de lazo originario de Alemania y actualmente tan extendido en todo el mundo. Pero el caso es que aquí, en este rincón del mundo no hay manera de encontrarlos, a no ser cuando en el C.I. ponen alimentos de Alemania y venden unas cajas de bretzels congelados que, según ella son bastante buenos.

Así es que me he puesto a buscar una buena receta para hacer unos buenos bretzels caseros y, como no, el primer sitio donde he ido a buscar ha sido a Le Pètrin, mi blog favorito en todo lo que a panadería se refiere, como no podía ser de otra forma, he encontrado una receta estupenda.
El resultado ha sido delicioso, suave y esponjoso por dentro y con esa corteza crujiente y con un sabor muy especial que se consigue cociéndolos durante unos 30 segundos en agua con bicarbonato antes de hornearlos.

La verdad es que quizás me han salido demasiado gordos, y como no quería hacerlos muy grandes, parecen más bien unos panecillos que unas rosquillas, pero aún así estaban buenísimos. Uno o dos días después un poco tostados hicieron unos bocadillos excepcionales, con una corteza muy, muy crujiente. Mmmm...ya estoy deseando hacer una nueva hornada, esta vez intentando que me queden algo más finos.


Estos son los ingredientes:
-650 gr. de harina de fuerza
-2 cucharaditas de café de levadura de panadería seca
-2 cucharaditas de café de sal
-1 cucharada sopera de azúcar
-60 gr. de mantequilla o margarina ablandada
-180 ml. de agua tibia
-200 ml. de leche tibia o a temperatura ambiente

Para el escaldado:
-2 1/2 l. de agua
-100 gr. de bicarbonato de soda

Una yema de huevo para dorar.
Sal gruesa, semillas de sésamo o de amapola, a elección.

Así se hace:
En un gran cuenco mezclar la harina con la levadura, la sal y el azúcar. Hacer un hueco en el centro y añadir la mantequilla cortada en pequeños trozos y después el agua y la leche templados. Mezclarlos todo con una cuchara de madera recogiendo bien todad la harina. Volcarlo sobre una superficie lisa y amasarlo bien durante unos 5 minutos, la masa debe estar firme, pero suave y lisa.
Untar el cuenco con un poco de aceite y depositar la bola de masa rodándola para que se unte por todos lados. Cubrir con un trapo o un papel film y dejar fermentar 1 ó 1 y 1/2 horas hasta que doble de volumen.
Pasado este tiempo precalentar el horno a 200º, preparar dos bandejas de horno con un papel sulfurizado, poner el agua con el bicarbonato en una olla grande y ponerla a calentar.
Poner la masa sobre la encimera ligreramente aceitada, dividirla en 8 trozos de 140 gr. o en 10 trozos de 110 gr., según los queramos más o menos grandes.
Estirar cada trozo rodándolo sobre la encimera hasta que tenga una longitud de unos 30 cm. aproximadamente, hacer esto con todos los trozos dejándolos reposar el tiempo de estirar los demás.

Volver a estirarlos, empezando por el primero, hasta unos 50-60 cm., darles forma y dejarlos sobre la placa de horno y cubrirlos con un paño.
LLevar el agua a ebullición muy suave e ir sumergiendo los bretzels, uno o dos cada vez y dejándolos en el agua unos 30 segundos, sacarlos con una espumadera e irlos depositando de nuevo sobre las placas de horno.
Barnizarlos con la yema de huevo y salpicarlos con unos granos de sal gruesa y si queremos con algunas semillas.
Meterlos en el horno durante unos 15 minutos hasta que estén bien doraditos.

Muffins de chocolate y ricotta.


Unos muffins muy ricos hechos con el delicioso queso italiano, aunque supongo que se pueden hacer con cualquier otro queso cremoso, y por supuesto, con chocolate, la combinación es estupenda y tiene el éxito asegurado con los niños.
Lo que distingue a los muffins de otro tipo de magdalenas es el modo de preparar la masa, para los muffins se mezclan por una parte los ingredientes líquidos y cremosos y por otra la harina y los ingredientes en polvo y estas dos partes se mezclan apenas, sin importar que queden grumos que desaparecen al cocer y les da su aspecto un poco rústico.



Estos son los ingredientes:

-1 taza de ricotta
-2 huevos
-320 ml. de leche
-1 cucharada sopera de extracto de vainilla
-60 gr. de mantequilla derretida y enfriada
-260 gr. de harina
-250 gr. de azúcar
-2 cucharaditas de café de levadura
-1/2 cucharadita de café de sal
-60 gr. de cacao en polvo
-150 gr. de pepitas de chocolate

Así se hacen:

Precalentar el horno a 180º. Engrasar unos moldes de muffins o poner unos papeles de magdalena en cada hueco (salen unos 16).
En un bol batir la ricotta con los huevos, añadir la leche, el extracto de vainilla y la mantequilla derretida mezclando bien.
En otro recipiente mezclar la harina, la levadura, la sal, el azúcar y el cacao en polvo. Echar la mezcla de ricotta sobre la harina y mezclarla lo justo para que se amalgame un poco, añadir las pepitas de chocolate y mezclarlo apenas.
Llenar los moldes sin llegar hasta el borde y meterlos en el horno. Dejarlos unos 20 minutos hasta que clavando un pincho en el centro de un muffin salga limpio.